Por Augusto Álvarez Rodrich
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Alejandro Toledo en plan de JODA, perdón, de FODA.
El líder de Perú Posible, Alejandro Toledo, formalizó ayer el anuncio de lo que nadie dudaba: su segunda postulación presidencial en el que será uno de los procesos electorales más arteros de los últimos tiempos.
Curándose en salud, y como poniéndose el casco ante la granizada que se viene, Toledo adelantó que durante su campaña hará “una propuesta por cada insulto que reciba”. Al paso que vamos, el cumplimiento de la promesa requerirá un plan de gobierno de varios tomos, aunque es obvio que él también sabe cómo dispararle fuerte al enemigo.
FORTALEZAS. Su primer gobierno. Puede ser una paradoja que una administración gubernamental tan accidentada como la suya, que viajó durante buena parte del tiempo volando casi al ras del piso, tenga, en el momento actual, solo un lustro después de haber terminado, un recuerdo razonablemente positivo en la población.
La gente tiene frescos varios de los enredos de la administración de Toledo, pero, en balance, se la recuerda como un período en el que la economía pudo remontar la crisis que dejó el fujimorismo. Ante la duda y la incertidumbre que puedan proyectar las propuestas de sus competidores, el elector podría apostar por la idea de ‘más vale malo conocido que …’.
Tiene, asimismo, las condiciones personales para ser un candidato de fuerza gracias a una piel gruesa para soportar el castigo, la habilidad para ajustar su discurso según las características del escenario de turno, y su experiencia en campañas.
OPORTUNIDADES. Ganas. Parece el candidato con más ganas de convertirse en el principal opositor al presidente Alan García, algo que podría interesarle al 70 por ciento que no lo aprueba, especialmente si enfila los ataques por dos avenidas que cuentan con credibilidad en la ciudadanía: la corrupción en el gobierno actual, y el alza de precios.
DEBILIDADES. Su vida personal. Durante su presidencia, fueron aspectos vinculados a su espacio privado los que más problemas le trajeron. Su hija Zaraí, los hermanos, su esposa Eliane Karp, el sueldazo inicial de US$18 mil son solo algunos problemas de antaño que serán, gracias a una fina cortesía de sus rivales, recordados con entusiasmo durante esta temporada.
AMENAZAS. El Apra. Los ‘compañeros’ se la tienen jurada y seguramente redoblarán esfuerzos –junto con chairas, manoplas y cachiporras– para ahogar su perspectiva electoral, especialmente después de que se enteraron de que Alan García flirteó con Toledo. Esos muchachos saben hacer daño y en las campañas electorales sacan a relucir lo mejor de su artillería.
