Por Pilar Frisancho
Médica
Seguramente, en más de una oportunidad usted escuchó hablar del colesterol y sabe que debe cuidarse de él para estar saludable. Pero ¿qué es el colesterol y por qué preocupa?
El colesterol es una sustancia bioquímica que, para sorpresa de muchos, es necesaria y esencial para el funcionamiento del organismo. Gracias a él se forman, por ejemplo, membranas celulares, vitamina D, hormonas y ácidos biliares, los que digieren las grasas. Sin embargo, el exceso de colesterol implica un alto riesgo de sufrir un problema cardíaco.
A pesar de esto, no se debe ver al colesterol como un enemigo total, ya que existen distintas variedades de esta sustancia, dentro de ellos hay un colesterol malo y otro bueno.
El principal vehículo del colesterol son las lipoproteínas, de las que existen varios tipos. Las dos más importantes y de mayor interés para su corazón son: la mala o LBD (Lipoproteína de baja densidad), ya que lleva el colesterol hacia los tejidos, y la buena, llamada LAD (Lipoproteína de alta densidad), que los aleja. De esta manera, el colesterol será bueno o malo dependiendo de a cuál Lipoproteína se adhiera para viajar por la sangre.
El colesterol malo o LBD es el que en cantidades elevadas representa un serio riesgo para su corazón, ya que puede ser depositado en las paredes de las arterias, las que se dañan y forman una capa gruesa de colesterol por dentro, conocido como arteriosclerosis.
En las primeras etapas de dicha enfermedad se forman pequeños depósitos de grasas. Si las concentraciones de colesterol siguen elevadas, esos depósitos aumentan de tamaño y llegan a ser peligrosos, pues pueden llegar a obstruir las arterias y disminuir el flujo sanguíneo hacia los órganos vitales, como el corazón, que necesita el oxígeno y los elementos nutritivos que les lleva la sangre.
Por otra parte, si usted tiene alto el nivel de LAD o colesterol bueno, quiere decir que el riesgo de tener problemas cardíacos es mínimo.
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