Por Federico Salazar
El presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, ha emitido opiniones devastadoras. Son devastadoras para la administración de justicia y para la autonomía de los órganos jurisdiccionales.
Los jueces supremos Francisco Távara y Jorge Solís viajaron a Francia en primera clase y con sus esposas, invitados por la universidad Alas Peruanas. Dijeron que fueron a dar unas charlas a un evento académico.
Estos magistrados sostienen que no ven ninguno de los más de cien juicios que tiene la universidad. Sin embargo, ningún juez puede aceptar dádivas de nadie. La dádiva puede comprometer la independencia de criterio para el futuro.
El PJ tiene que ser un órgano independiente. Debe ser independiente, sobre todo, del poder, del poder del dinero, las influencias y las dádivas, entre otros.
Si un juez supremo acepta dádivas de un litigante, ¿qué debemos esperar de los superiores, de los de primera instancia o incluso de los secretarios de juzgado?
El mensaje que tiene que dar el PJ es que no admite ni admitirá este tipo de conducta. La sanción, por lo tanto, no solo tiene que ser severa, sino la máxima posible. El Consejo Nacional de la Magistratura podría solicitar la destitución de los jueces supremos.
La sanción que se determine para los señores Távara y Solís será ejemplar. Nos va a dar la talla de jueces que quiere el PJ. Para su presidente, sin embargo, la consecuencia no debe ser “devastadora”.
“Los actos de los señores Távara y Solís probablemente ameriten una consecuencia, pero dudo de que esa situación tenga que ser devastadora”, ha dicho el doctor Javier Villa Stein (El Comercio, 1.1.10, p. A6).
¿Probablemente? No, no “probablemente”: de todas maneras tienen que tener sanción. ¿No debe ser “devastadora”? ¿Devastadora para quién? ¿Para ellos? ¿Para el resto de jueces?
El presidente del PJ no debería opinar sobre un caso que está en consideración del CNM. Esas opiniones pueden influenciar en el criterio de los magistrados y, por tanto, en la independencia del órgano jurisdiccional.
¿Es ese el modelo de justicia al que apunta el PJ? El CNM ¿debe pronunciarse según el criterio del doctor Villa Stein? La falta de respeto a las instancias ¿debe convertirse, acaso, en modelo de la administración de justicia?
Esos criterios, si prosperan, pueden convertirse en “devastadores” no solo para Távara y Solís, sino para la justicia y el país. ¿Salvamos a los viajeros o a la justicia y el país?
