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Juegan en pared

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Por Federico Salazar

El presidente Alan García ha hecho un llamado a los empresarios. Les ha pedido que se comprometan a realizar inversiones.
Algunos gremios han respondido rápido. Con la rapidez del que ya sabe la jugada de antemano. Obviamente, el Presidente y ciertos gremios juegan en pared.

Es el viejo esquema al que, al parecer, nunca renunció Alan García. El mesías y los “doce apóstoles”. Es decir, el gobernante y un grupo de amigos empresarios.

Aparentemente hay críticas de los empresarios. “No hay plan anticrisis”, decían. Al día siguiente o a los dos días, el gobierno anunciaba el plan anticrisis de 10 mil millones de soles.

Aparentemente hay críticas del Presidente. “Que se comprometan a realizar inversiones”. Al día siguiente o a los dos días aparece una lista de inversiones por 13 mil millones de dólares.

Este juego en pared no lleva a nada sano. Los empresarios deben estar alejados del gobernante, del gobierno y del Estado. El canje de favores precipita decisiones que no tienen que ver con el mercado sino con la política.

Cuando se politiza el mercado, se actúa a sus espaldas. Los empresarios ganan beneficios por ser buenos amigos, no por ser competitivos.

En el otro lado de la moneda, la política se mercantiliza. Se toman decisiones públicas para favorecer a los amigos, no en función de los intereses de Estado.

Los empresarios van a invertir mientras eso sea negocio. No lo van a hacer por patriotismo ni por “compromiso” con el país (o con el Presidente).

El juego en pared entre el gobierno y los empresarios no es sano. Las decisiones de gobierno no deben vincularse a promesas de inversión. Las decisiones empresariales, a su vez, deben depender de las ventajas del negocio, no de los cambalaches con el gobierno.

La ganancia y la pérdida tienen una función críticamente importante en el proceso del mercado. Llevan información sobre errores y aciertos de la inversión.

Una inversión no es buena o mala porque lo diga el presidente García, sino porque así lo sanciona el consumidor. El que debe decidir es el que compra, no el que fue elegido para administrar el aparato público.

Los empresarios sólo deben obedecer al consumidor. No pueden tener otro soberano. Si obedecen otro tipo de mandato, fallan en su misión.

El juego entre empresarios y gobernante nos aleja de esta forma de obtener información. De una fuente múltiple y anónima pasamos a manos de una sola fuente de conocimiento: la del gobernante.

En economía no debe haber mesías ni doce apóstoles. Debe haber reglas generales, claras y estables. Es mejor que la gente decida a que todo dependa de la voluntad de uno solo.

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Federico Salazar Federico Salazar

Federico Salazar cursó estudios de Filosofía en la Universidad Mayor de San Marcos, fue profesor de comunicación en la Universidad San Ignacio de Loyola, co-conductor de programas periodísticos en Radioprogramas del Perú. Ha sido jefe de la sección financiera del diario La Prensa, editor de la revista Meridiano de Lima, columnista de los diarios Expreso, Ojo, Universal y Gestión.

 

Fue encargado de la Facultad de Ciencias y Tecnologías de la Comunicación de la Universidad San Ignacio de Loyola y es profesor de cursos de periodismo en el Centro Cultural de la Universidad Católica y la Universidad Particular San Martín de Porres, así como director de la revista mensual Quid. Actualmente se desempeña como periodista en el noticiero de América Televisión "Primera Edición".

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