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Gobernar no es tan fácil

Ollanta Humala y su gente había prometido manejar y terminar con  los conflictos sociales. La receta: prevención y diálogo. Creyeron descubrir la pólvora.

Una de las constataciones más preocupantes de estos cien primeros días, es la falta de liderazgo del presidente Ollanta Humala. Lo que ha ocurrido con el vicepresidente Omar Chehade es una muestra clara de ello. En el mal tratamiento de los conflictos sociales es también patente esa carencia de liderazgo.

La hora de los conflictos

Aunque era evidente que si ganaba Humala los conflictos aumentarían, muchos estaban empeñados en creer lo contrario. Las razones para el incremento de la conflictividad social están a la vista.

En primer lugar, los promotores de los conflictos han votado por Humala. Es natural que sientan que ha llegado su hora. Sus expectativas eran inmensas, no solo por el entusiasmo que despierta una campaña electoral, sino porque tenían razones para pensar que Humala en el gobierno les daría lo que pedían.

Humala y sus partidarios habían alentado en el quinquenio precedente cuanta movilización encontraban en el camino. Específicamente, el candidato presidencial se había pronunciado en Cajamarca contra la minería, como se han encargado de recordarle ahora.

En segundo lugar, el gabinete presidido por Salomón Lerner se comprometió a respetar la política económica y la inversión privada, en particular la minera. El acuerdo alcanzado con los representantes de ese sector para elevar los impuestos en 3.000 millones de soles al año, da por sentado que los proyectos mineros se incrementarán en el próximo quinquenio.

La contradicción entre ambas posiciones –las dos presentes en el gobierno– es insalvable.

En tercer lugar, el gobierno carece de la capacidad política para manejar los conflictos. Sus principales funcionarios, empezando por el presidente de la República, no los entienden. Y, peor todavía, carecen de los operadores políticos para intervenir adecuadamente. Así, las cosas terminan siempre recayendo en manos de la Policía que, además, es claramente impotente para imponer el orden. (El ministro del Interior está escondido).

Humala y Lerner dicen que el proyecto Conga seguirá adelante. Pero en Cajamarca, los congresistas humalistas y el gobernador nombrado por el gobierno se suman a las movilizaciones contra la minera. Nadie defiende la posición del Ejecutivo, ni trata de persuadir a la opinión pública de sus beneficios, ni de contrarrestar la propaganda antiminera.

En Andahuaylas, una huelga que empieza con justificada razón contra la minería informal, se convierte en una asonada contra toda la minería. Igual que en Cajamarca, nadie explica, convence, persuade.

Al final, cuando las cosas ya están fuera de control, mandan a dos ministros que no tienen ninguna experiencia en manejo de conflictos. Van a negociar, además con las carreteras tomadas. Y para colmo, lo hacen en la ciudad que es el centro de la revuelta, con la muchedumbre acechándolos. No es de extrañar que todo haya terminado en un desastre, con los ministros huyendo despavoridos y la turba apropiándose de la ciudad.

Para colmo, firman desde Lima un acta donde se comprometen a abogar por el fin de la minería en dos provincias. Una capitulación inútil, además, porque no ha logrado tranquilizar a los revoltosos que se sienten vencedores. Como es obvio también, esta derrota del gobierno va a incentivar nuevas revueltas en otros lugares del país.

¿Esa es la prevención que anunciaban? ¿No era que los humalistas sí sabían dialogar a diferencia de los anteriores?

Tienen que decidir

Los nuevos gobernantes todavía no parecen haberse dado cuenta que han sido elegidos para gobernar. Concretamente, en el caso de los recientes conflictos sociales, pretenden jugar el papel de facilitadores: se sientan en la mesa para que las empresas y los que están en contra de la minería expongan sus puntos de vista, tratando de acercarlos. Absurdo. Ese no es el rol del gobierno.

Tienen que dialogar, pero con una posición definida, tratando de persuadir a los que no están de acuerdo y haciéndoles ciertas concesiones, pero sin abdicar de su objetivo central.

Si el presidente y su entorno son conscientes que la minería es indispensable para el desarrollo del país, tienen que apoyarla y movilizar a sus operadores políticos con ese propósito. Y cesar a los enemigos de la inversión privada que ocupan cargos claves en el Estado, que están saboteándola.

Si hay empresas que no respetan las normas medioambientales, tienen que sancionarlas o cerrarlas, pero si actúan de acuerdo a la ley, respaldarlas.

O, si Humala vuelve a sus propuestas originales, que lo diga ya, que dé la razón a los antimineros y prohíba la minería en todo el país. Si este es el caso, que despida a Lerner y Miguel Castilla, y que nombre a Javier Diez Canseco y Félix Jiménez para reemplazarlos. Y que traiga de Cajamarca al presidente regional Gregorio Santos y lo nombre ministro de Energía y Minas. O al padre Marco Arana.

Pero que se defina de una vez, que asuma el liderazgo.

Hay 9 Comentarios
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17 de noviembre de 2011 | 14 hrs
escribe:

pura blasfemia!!

14 de noviembre de 2011 | 17 hrs
escribe:

COLOSAL FERNANDO ROSPIGLIOSI ,EL MEJOR PERIODISTA POLITICO DEL PERU

13 de noviembre de 2011 | 19 hrs
escribe:

Efectivamente, Humala actúa como un facilitador bastante limitado para empujar "lo que le gusta a la gente". Su idea de liderar el país es ofrecer lo que la gente quiere sin importar las contradicciones que esto implique, y mucho menos, los riesgos que esto conlleva. Habrá nuestro presidente liderado una iniciativa exitosa alguna vez en su carrera?
Parece un Augusto Ferrando medroso entregando dádivas. Lamentablemente este no es un programa de televisión.

13 de noviembre de 2011 | 18 hrs
escribe:

Cuando uno desconoce una situación o mejor dicho no conoce un lugar geográfico, lo mas sensato es viajar al lugar del problema y empaparse de la realidad y conversar con la gente o los habitantes para conocer sus inquietudes y temores. Entonces podrán escribbir en base a la realidad y no elucubrar situaciones y manipuladores, tratando de ignorantes a los habitantes de pueblos alejados de la Capital Lima. Los que en algún momento fuímos habitantes de esos lugares nos sentimos agredidos por un periodismo irresponsable y rampante que solo conoce la comodidad de su casa y que cuando ejercieron un cargo político como Ministro fue el responsable político de ciudadanos muertos por la acción desproporcionada de la policia y parece que eso es lo que quiere, que la minería se imponga a sangre y fuego no importa que destruya el medio amabiente, parece que de los 4 MIL 800 MILLONES de Dólares una parte será para el periodista. Sencillamnte le diré que no va a suceder nada, la gente seguirá disfrutando de su trabajo y tendrá agua para muchos años mas y podrán pastar sus ovejas y vacas en los humedales y beberán del agua de las lagunas que existen secilllamente por una bendición de la naturaleza.
PROYECTOS COMO CONGA NO VAN Y CONSECUENTEMENTE SOY UN ANTIMINERO ORGULLOSO que se opone a la destrucción de humedales y lagunas.

13 de noviembre de 2011 | 21 hrs
escribe:

Entiendo tu posición y confio en que seas consecuente. En ese sentido pf retorna a ser habitante de dichas tierras y porfavor que no nos pasen reportajes de niños muriendose de frio en ellas. Si no aportan impuestos por estar pastando sus animales y manteniendo su agua, perfecto, pero no reclamen nada... si no es asi, amigo antiminero, ya sabes lo que eres realmente.

13 de noviembre de 2011 | 17 hrs
escribe:

HUMALA NO ATA NI DESATA EN EL GOBIERNO. DONDE SE REQUIERE UN CIVIL PARA GOBERNAR NO PUEDE HABER UN MILITAR. SIMPLE. FALTA FORMACION ACADEMICA, ROCE SOCIAL Y MILES DE COSAS MAS QUE HUMALA CARECE.

13 de noviembre de 2011 | 16 hrs
escribe:

Es un buen punto. Humala nunca entendió su rol, y creo que esto se debe basicamente -sin descontar su limitada capacidad- al hecho de que él solo quería llegar a ser presidente y no necesariamente gobernar el pais. Este hecho se revela con claridad cuando vemos sus cambios de postura con tal de lograr salir elegido. El camino por el que el gobernante debe guiar a su país no depende de "lo que la gente quiere" como lo llama él, sino de la concepción que uno desarrolla sobre lo que es necesario hacer como país, y mas importante, como se ejecutara. Menuda aventura en la que nos hemos embarcado. Final con pronostico reservado...

13 de noviembre de 2011 | 12 hrs
escribe:

TOTAL RAZON TIENE ROSPIGLIOSI. PQ EL PCM NO ASUME LAS NEGOCIACIONES COMO LO HACIAN EN EL ANTERIOR GOBIERNO LOS PCM CON EXITO? SERA POR CALCULO POLITICO Y MIEDO A QUEMARSE? ESO ES PENSAR EN EL PAIS?? PQ EL MININTER CAPITAN EP VALDEZ DANCUART NO ASUME SU RESPONSABILIDAD? SON VARIAS PREGUNTAS QUE DENOTAN AUSENCIA DE LIDERAZGO POLITICO PRESIDENCIAL QUE SI TENIAN TOLEDO Y ALAN, DEFECTOS AL MARGEN. O QUE SE DEFINA Y SE VAYA AL CHAVISMO DE UNA VEZ, Y PARECE QUE ESO ES LO QUE BUSCAN.

13 de noviembre de 2011 | 08 hrs
escribe:

eso de "la falta de liderazgo" es un san benito repetido por los fujimoristas, y con sesgo por El Grupo El Comercio, que bien hacen su jugada de pared, y acá el visitante de la embahada norteamericana lo repite, cuidado q en un futuro cercano ese va a ser el argumento para tratar de vacar al Presidente

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Fernando Rospigliosi Fernando Rospigliosi

Nació el 25 de febrero de 1947 en Lima. Estudió sociología en la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Ha trabajado como profesor e investigador académico de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, editor y columnista del semanario “Caretas” y comentarista del Canal N de televisión. Ha sido investigador del Instituto de Estudios Peruanos, IEP.
Se desempeñó como Ministro del Interior en dos ocasiones durante el gobierno de Alejandro Toledo y Presidente del Consejo Nacional de Inteligencia (CNI), la agencia de inteligencia del Estado.
Actualmente escribe la columna "Controversias" en el diario La República y conduce "Llanta de prensa", en ATV+.