Por qué el diálogo no sirve

La opinión pública lo pide, los expertos no se cansan de recomendarlo, el presidente dice que es la única manera que él tiene para solucionar los conflictos, pero el diálogo no sirve para nada en el gobierno de Ollanta Humala.

La razón es muy simple. El Estado ha perdido completamente autoridad. Todos los que quieren obtener algo saben que bloqueando una carretera, atacando a la Policía, provocando disturbios, van a conseguir lo que piden. ¿Qué incentivo tienen para dialogar y llegar a acuerdos cediendo algo? Ninguno.

Así, las “mesas de diálogo” que tanto le gusta establecer al Ejecutivo, son solo una formalidad que se plasma por lo general luego de la revuelta, para refrendar y a la vez disfrazar la capitulación del gobierno.

Ilusión perdida

El mandato presidencial de Ollanta Humala se inauguró con infundadas ilusiones respecto a los conflictos sociales. Como los promotores de revueltas votaron por Humala, él creyó que estando en el poder los conflictos se atenuarían. Sucedió lo contrario, como era previsible.

Los revoltosos calcularon que Humala, que había participado entusiastamente con ellos en la agitación durante el período anterior, les entregaría todo lo que demandaran. Y se dieron con la sorpresa que una vez en Palacio, su líder dio un giro de ciento ochenta grados.

Muy pronto empezaron las acusaciones de “Ollanta traidor”. A las reclamaciones se sumó la frustración de sentirse engañados, utilizados, burlados.

Humala y varios de sus funcionarios, ignorantes de la manera cómo funcionan realmente los conflictos sociales, habían anunciado una nueva era: con prevención y diálogo desaparecerían o, por lo menos, se resolverían rápida y pacíficamente sentados en torno a una mesa.

El entonces ministro del Ambiente Ricardo Giesecke expresó el sentir de muchos altos cargos del gobierno: “No habrá muertos por conflictos sociales en este gobierno” (La República, 5.9.11).
La triste realidad es que los conflictos se han multiplicado, sorprendiendo al gobierno que no tiene capacidad para enfrentarlos, ni conocimiento para prevenirlos, ni habilidad para manejarlos, ni autoridad para contenerlos.

El resultado, hasta ahora, siete muertos, más de un centenar de heridos y un rosario de derrotas que hace empalidecer a las de la selección nacional de fútbol. La consecuencia es que los conflictos seguirán aumentando en número e intensidad.

Impunidad que alienta el delito

Promover conflictos se ha convertido en un negocio rentable desde hace años. Muchos alcaldes y presidentes regionales han alcanzado su cargo poniéndose a la cabeza de algún disturbio. Lo menos que se obtiene es notoriedad local, regional o nacional.

A veces dinero o beneficios similares. No son pocos los inspiradores de conflictos que luego buscan a la empresa o autoridad afectada y ofrecen sus buenos oficios por un módico precio o algunas prebendas.
Hay abogados pululando alrededor de grupos o comunidades impactadas, incentivando y organizando a la gente, con o sin razón, a cambio de un porcentaje de lo que se pueda obtener.

Se da por descontado que para obtener algo hay que realizar acciones violentas.

¿No hay solución?

Por supuesto, hay muchos conflictos en ciernes con motivaciones reales y preocupaciones específicas de personas y comunidades que se sienten afectadas por algo o por alguien. Para resolverlos se requiere del diálogo.

La única manera de romper el círculo vicioso que se está desarrollando cada vez con más intensidad, es que el gobierno empiece a imponer la autoridad y el imperio de la ley. Una vez que ello ocurra, se desincentivará la violencia para obtener lo que se demanda.

Imponer la autoridad no implica el uso excesivo de la fuerza, como viene ocurriendo ahora. Muchas veces la Policía hace uso de fusiles para contener manifestaciones, en lugar de armas no letales. Hay una clamorosa falta de equipamiento y entrenamiento, a pesar que existe mucho dinero en la caja fiscal.

Pero quizás la principal traba para enfrentar adecuadamente los conflictos, además de la ineptitud de los funcionarios a cargo, es la idea de la reelección inmediata –a través de la esposa del Presidente–, que acaricia la pareja instalada en Palacio. Tienen la equivocada idea que enfrentar con firmeza los conflictos les va a quitar puntos, reduciendo su ansiada expectativa de perpetuarse en el poder.

En realidad, el aumento de la conflictividad y la descontrolada violencia pueden convertirse en uno de los factores que destruya esos sueños.

En suma, cuando exista autoridad y respeto a la ley, habrá incentivos para dialogar y resolver pacíficamente los conflictos.

Hay 11 Comentarios
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11 de abril de 2012 | 16 hrs
escribe:

Creen que los funcionarios de Alan García lo han leído??
Creen que los tres ancianos lo han leído??
Algún periodista ha comprobado las credenciales profesionales de estos tres ilustres jubilados??. Existe alguna posibilidad que los hayan sacado del asilo para que se ganen alguito haciendo un reporte favorable a una de las partes??
Algún periodista ha viajado a Cajamarca a comprobar si las denuncias de daños ambientales y perpetuación de la pobreza son ciertas??

09 de abril de 2012 | 04 hrs
escribe:

Me parece que esta columna fomenta el autoritarismo el afan colonialista y de saqueo que durante toda la vida las potencias mundiales con sus transnacionales fomentaron en el Peru. En los mismos EE.UU. hay recursos naturales que no son explotados por que durante el dialogo y despues de este la gente no a aceptado la explotacion. Lo que usted propone Senor Rospigliosi solo se ejerce en sociedades totalitarias o corruptas donde no se responsabiliza a nadie despues de una matanza.

09 de abril de 2012 | 00 hrs
escribe:

bueno en el Peru el dialogo es inutil, puesto ke vivimos en un pais con una cultura y educacion precaria actuamos mas por impulso y sin pensar en las consecuencias ke generan nuestras acciones

08 de abril de 2012 | 18 hrs
escribe:

En sociedades precarias como la nuestra la palabra democracia no deja de ser una utopia o un anhelo de tontos.NO se puede negociar con energumenos como el de Cajamarca o aquellos que toman carreteras burlando el derecho de los demas al libre transito.Estos sujetos no son otra cosa mas que vulgares delincuentes y punto.y con los delincuentes no se dialoga.

08 de abril de 2012 | 14 hrs
escribe:

La receta no declarada: un pinochetazo! lo firma, el Dr. Rospi. Si emmbargo hay otra, mas complicada y para la cual se necesitan verdaderos huevos: la justicia!!

08 de abril de 2012 | 13 hrs
escribe:

Es muy y atinado como siempre Sr Rospigliosi. Lamentablemente p' el pais el incendiario recibe de su propia medicina. La improvisacion y mediocridad nos gobiernn y encima la ambicion y frivolidad desmedida por el poder via Nadine. Donde estaban en estos desastres ultimos? Lo q' es cierto q' el pais se maneja por piloto automatico. El pueblo aun cree estupidamente q' sus gobernantes los va a sacar de la pobreza o va gobernar p' ellos. P' ellos si, p' ellos mismos.

08 de abril de 2012 | 12 hrs
escribe:

MIRA QUIEN HABLA aquel que interpelaron y botaron como ministro del interior ya pues no mames

08 de abril de 2012 | 11 hrs
escribe:

Total, cuando Ollanta era candidato lo criticaban o le temian por que podria resultar ser un gobernante autoritario. Ahora, que es presidente y da signos de ser democratico y abierto al dialogo le piden que sea autoritario. Este senor Rospigliosi hace rato perdio credibilidad, solo se hace notar porque le ladra a cualquier cosa

08 de abril de 2012 | 11 hrs
escribe:

EL DIALOGO NO SIRVE . porque el pais no sabe comprender ... esta mala la educacion y tan mala cultura del debate .. que el dialago es inutil ...

sin embargo creo que descentralizar a cada region , y dejar que ellos aprendan de sus errores ... aliviara mucho este problema ..

las democracias suelen ser inutiles en paises .llenos de cavernicolas .

08 de abril de 2012 | 11 hrs
escribe:

EL DIALOGO NO SIRVE . porque el pais no sabe comprender ... esta mala la educacion y tan mala cultura del debate .. que el dialago es inutil ...

sin embargo creo que descentralizar a cada region , y dejar que ellos aprendan de sus errores ... aliviara mucho este problema ..

las democracias suelen ser inutiles en paises .llenos de cavernicolas .

08 de abril de 2012 | 09 hrs
escribe:

y es la percepcion que la esposa del presidente se alucina como la proxima presidenta... de un gobierno de derecha como este. el señor rospigliosi debería estar complacido, pues ya tiene una colega más en la reacción.

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Fernando Rospigliosi Fernando Rospigliosi

Nació el 25 de febrero de 1947 en Lima. Estudió sociología en la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Ha trabajado como profesor e investigador académico de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, editor y columnista del semanario “Caretas” y comentarista del Canal N de televisión. Ha sido investigador del Instituto de Estudios Peruanos, IEP.
Se desempeñó como Ministro del Interior en dos ocasiones durante el gobierno de Alejandro Toledo y Presidente del Consejo Nacional de Inteligencia (CNI), la agencia de inteligencia del Estado.
Actualmente escribe la columna "Controversias" en el diario La República y conduce "Llanta de prensa", en ATV+.