Por Fernando Rospigliosi
Lo más sorprendente es que haya gente extrañada por lo que está ocurriendo con el presidente electo. ¿Qué esperaban?
Las contradicciones y mentiras en las que se han enredado Ollanta Humala y sus seguidores para tratar de justificar las indebidas gestiones de Alexis Humala en Rusia, son un adelanto de lo que nos espera en los próximos cinco años.
Representante de Ollanta
El comunicado de la Cancillería rusa no deja lugar a dudas: “El Ministro de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa, Sergey Lavrov recibió a Alexis Humala Tasso, el representante especial del presidente electo peruano Ollanta Humala, el 5 de julio. Las partes destacaron el momento positivo del diálogo político entre Rusia y Perú, intercambiaron puntos de vista sobre asuntos importantes de la relación bilateral y la agenda internacional, y discutieron áreas prioritarias de la cooperación ruso-peruana”.
El comunicado de la empresa Gazprom y de los otros entes dicen lo mismo.
La cosa está clarísima. Alexis Humala fue en representación del presidente electo, del futuro gobierno. ¿Qué ha dicho Ollanta Humala? Hasta el momento de escribir estas líneas, transcurridos tres días del escándalo, nada, ni una palabra. Simplemente se ha escondido, tratando que baje el impacto de la noticia y que aparezca otro asunto que haga olvidar la tropelía de su hermano.
Ollanta Humala ha creado una dependencia pomposamente denominada “Oficina del presidente electo del Perú”. Si Humala quería esconderse, esa era la oficina que tenía que responder por las gestiones del “representante especial del presidente electo peruano Ollanta Humala”. Tampoco dijo nada.
En suma, lo que revela este incidente es la falta de liderazgo de Ollanta Humala. Un verdadero líder no se esconde, da la cara, en las buenas y en las malas.
Contesta un fantasma
Quien hasta ahora ha respondido es Gana Perú, una entelequia inexistente. En efecto, ese “partido” es como el resto, un grupo de familiares y allegados que se juntan detrás de un caudillo para ocupar puestos de poder.
Gana Perú no existe como organización con instancias directivas y bases que funcionen articulada e independientemente del caudillo. Ollanta Humala y Nadine Heredia utilizan ese membrete para emitir pronunciamientos.
El más extravagante fue el evacuado por Gana Perú (GP) en Washington tratando de desmentir que Alexis hubiera sido enviado por Ollanta. ¿El Comité Ejecutivo o algún órgano directivo de GP estaban en la capital estadounidense? No, estaban los dueños del partido, Ollanta y Nadine.
Así como Luis XIV decía “el Estado soy yo”, Ollanta y Nadine pueden decir con propiedad, “el partido somos nosotros”. Pronto dirán “el gobierno somos nosotros”.
Finalmente, GP ha suspendido a Alexis de sus funciones. ¿Qué funciones si su única gracia es ser hermano del presidente electo?
Las faenas de Alexis
Alexis Humala es el negociante de la familia, con intereses en la pesca y el turismo, y con especial vocación por el gas, como se demostró en la reciente campaña. Él no es el encargado de la transferencia en ninguno de esos sectores. ¿Qué hacía reunido con los directivos de empresas rusas en esas áreas? ¿A cuenta de qué ofrecía las aguas peruanas a los pesqueros rusos como afirma el cable de EFE desde Moscú?
“La dirección general de Pesca de Rusia (Rosribolovstvo) anunció hoy que prevé que los pesqueros rusos faenen en aguas de Perú a partir de 2012, en virtud de un principio de acuerdo alcanzado con Alexis Humala, representante especial del país andino y quien se encuentra estos días en Rusia.” (EFE, 8.7.11).
O, para decirlo más claramente ¿cuánto cobra Alexis Humala por convertirse en intermediario o gestor para entregar el mar peruano a los rusos? ¿O acaso se ofreció también para ser socio de ellos, a través de testaferros?
Honestidad hace la diferencia
¿Debe sorprendernos que el nuevo gobierno, antes de instalarse, sea sospechoso de corrupción? Solo asombra a los que no han querido ver la realidad.
Pablo O’Brien publicó varios reportajes sobre sobornos del narcotráfico que recibió Ollanta Humala en 1992. (“Ex narcos: ‘pagamos cupos a Humala’.”, Perú.21, 2.5.11).
La compra de los testigos de Madre Mía el 2006 y el 2011 está ampliamente documentada.
¿Por qué deberíamos esperar ahora un comportamiento honesto?
Por último, hay que destacar la conducta vergonzosa de los moralizadores de antaño, que ahora inventan justificaciones ridículas para no malquistarse con el presidente electo y acceder a cargos de poder.
Como bien dice Mario Ghibellini en Somos, “los ímpetus moralizadores tienden a extinguirse cuando un político por fin se muda de los arrabales de la oposición a la suntuosidad de la corte palaciega”.
