Tiene razón el congresista Jorge Rimarachín, expulsado del Partido Nacionalista, cuando se pregunta si en esa agrupación política no predominan los intereses mineros. Todo indica que la respuesta es afirmativa, que “el poder minero” del que habla Rimarachín tiene una extraordinaria influencia en ese grupo.
El “Comeoro”
Amado Romero, un líder de los mineros ilegales que mueven miles de millones de soles al año, compró un lugar en la lista parlamentaria del nacionalismo y fue electo congresista por Madre de Dios. Inmediatamente salió de la cárcel, donde estaba recluido y asumió con energía la función de defender a la minería ilegal.
Luego que se descubrieron algunas de sus tropelías, y cuando el oficialismo se encontraba agobiado por numerosas denuncias –Celia Anicama (a) Robacable, Omar Chehade y otros- Romero fue suspendido en sus funciones congresales por 120 días.
Ahora, cuando el diario El Comercio publicó videos en los que se aprecia a Romero “complota[ndo] con mineros ilegales en contra de Humala” (5/3/12), sus colegas de la bancada nacionalista han salido a defenderlo.
El vocero del oficialismo, Fredy Otárola, recurre a subterfugios absurdos para proteger a Romero: “confiamos en él por el principio de la presunción de inocencia” (RPP, 9/3/12). Dice eso cuando hay en curso una huelga de los mineros ilegales de Madre de Dios -las bases de Romero- contra el gobierno y se acaban de publicar los videos donde habla precisamente de su estrategia para “presionar” al presidente Ollanta Humala.
Las sospechas de Rimarachín parecen confirmarse, el “poder minero” tiene mucha influencia en el Partido Nacionalista, a tal punto que incluso cuando uno de sus congresistas conspira para atacar al gobierno, sus colegas lo defienden.
Presionar al gobierno
Amado Romero expresa en el video publicado su estrategia: “nosotros con la presión social podemos hacer que cambie el país”. Por presión social entiende obviamente las huelgas, bloqueos de carreteras y violencia. Los mineros ilegales de Madre de Dios ya la han provocado por lo menos en tres oportunidades en la última década y ahora lo están intentando nuevamente.
El congresista también es consciente del viraje de Humala: “el presidente Ollanta nos puede querer fallar, por eso yo estoy agazapadito nomás, hasta que llegue todo”. Y, finalmente, el apodado “Comeoro” confiesa: “yo soy peligrosísimo ahora para el sistema mismo”, “no hay otra persona de ese nivel ahorita entre los congresistas”. (El Comercio, “Amado Romero está detrás de los paros en Madre de Dios”, 5/3/12).
La minería ilegal de Madre de Dios ha deforestado unas 300,000 hectáreas y ha contaminado de manera monstruosa el ambiente derramando unos 70,000 kilos de mercurio al año. El gobierno de Humala actuó el año pasado contra ese flagelo, destruyendo algunas dragas, pero luego retrocedió, ante los bloqueos y movilizaciones, estableciendo un “corredor minero” para que sigan depredando.
Sin embargo, recientemente el gobierno volvió a la carga, promulgando el decreto Nº 1100 y otros dispositivos que prohíben y sancionan drásticamente la minería ilegal. Eso ha originado la huelga en Madre de Dios.
En otros lugares del país, donde también abunda la minería ilegal, las protestas han sido leves, probablemente porque el gobierno no los ha tocado y ellos esperan que estas leyes simplemente no los afecten, que queden como letra muerta. En Madre de Dios en cambio, como ya han sufrido la represión gubernamental, temen que las cosas se puedan poner más difíciles.
No son como Avatar
Un hecho interesante a destacar, es que los dirigentes nativos de Madre de Dios agrupados en la Fenamad, marcharon al frente de las movilizaciones de los mineros ilegales en Puerto Maldonado, como advirtió Inforegión (http://bit.ly/A6tkgw)
Allí se ve al presidente de Fenamad, Jaime Corisepa y al ex presidente Antonio Iviche defendiendo la minería ilegal. No sorprende realmente. Iviche estuvo procesado porque él mismo es un minero ilegal. Fue atrapado con las manos en la masa, pero un juez complaciente lo liberó. Es un personaje poderoso en la región.
Lo curioso es que la prestigiosa ONG ambientalista Oxfam financia a Fenamad para que, por ejemplo, ataquen y bloqueen la exploración en busca de gas en Madre de Dios, un combustible limpio, necesario para el país y que paga impuestos y, como en el caso de Camisea, deja cientos de millones al año por concepto de canon. Pero a Oxfam no le preocupa que la minería ilegal que practican los dirigentes de su asesorada Fenamad sea la peor depredadora del ambiente. ¿Ingenuidad? ¿Hipocresía?
