Por Roberto Ochoa B.
Los trabajadores de Doe Run demostraron ser cómplices de su patrón, el gringo Ira Rennert, un personaje cuestionado hasta en EEUU por sus malas prácticas empresariales en los países bananeros donde suele invertir.
Los profesionales de Doe Run también se confabularon con su patrón, Ira Rennert, y se zurran en el PAMA.
El gobierno del Dr. Alan García Pérez le sigue el juego a Ira Rennert y agacha la cabeza, sumiso, buscando una solución a los caprichos de un gringo que se niega a cumplir sus compromisos, no solo con el Estado peruano sino también con los empresarios mineros a los que se niega a cancelar su millonaria deuda.
Y eso que Ira Rennert acaba de comprar dos departamentos de lujo en el corazón de Manhattan, pagando poco más de 60 millones de dólares al contado.
Y lo que es peor, los peruanos tenemos que sufrir los caprichos de Ira Rennert y sus cómplices asalariados de Doe Run, quienes decidieron impedir el libre tránsito por La Oroya.
Este es el momento para acabar con ese embudo vial de La Oroya, y así descentralizar la Carretera Central, aprovechar la ruta de Marcapomacocha como acceso directo al corazón del Perú y asfaltar la carretera que une Jauja con Cañete, pasando por la provincia de Yauyos.
Ya es hora de acabar con los abusos de Doe Run.
