22 de Mayo del 2012 19°C US$ Compra S/.2.693 US$ Venta S/. 2.695
Loading

La camita para Fujimori

Por Nicolás Lynch *

Con el indulto a José Enrique Crousillat por el presidente Alan García y la sentencia del TC –definitivamente manejado por el Apra– que libera al general Chacón, el gobierno aprista ha notificado al país de que está dispuesto, más allá de las consideraciones individuales que pudieran existir, a liberar a los cabecillas de la corrupción fujimontesinista. Es obvio que este proceder no puede sino apuntar a la liberación del cabecilla mayor: Alberto Fujimori, una vez que estén dadas las condiciones respectivas.

Esta es una situación de escándalo, en la que no solo un gobierno elegido, que se supone democrático, sino instituciones de este régimen político, como el Tribunal Constitucional, complotan para dejar en libertad a quienes personifican la negación misma de la democracia. Definitivamente no se trata solo de personas, aquí lo que hay es un episodio más de la continuidad de los gobiernos elegidos de Toledo y García con la dictadura de Fujimori y Montesinos. Es cierto que a Toledo el continuismo se le notó menos, con García el escándalo no ha tenido periodo de gracia. Desde el primer día y a cara descubierta se ha manifestado como un seguidor económico del régimen autoritario y un partidario de la democracia precaria en la que se reproduce hoy el fujimontesinismo.
Estas liberaciones no suceden entonces por error sino porque la democracia que encabeza el gobierno aprista considera que está bien que sucedan. En el fondo la frontera entre dictadura y democracia, que felizmente para muchos en el Perú es fundamental, para García y sus compañeros, los del TC incluidos, no existe. Para ellos, lo que se está haciendo es “reparar una injusticia” cometida por algunos cabezas calientes en la lucha anticorrupción. El verdadero escándalo: que el régimen nominalmente democrático no se distingue él mismo de la dictadura.

Esta situación de línea borrosa entre dos opuestos es insostenible. Por ello creo que la tendencia es a que, más y más, los presos de la dictadura ganen la calle. Su candidato no solo es Keiko, es cualquier sucedáneo de García con capacidad suficiente de engaño electoral y dispuesto a soportar la liberación de Fujimori luego de la segunda vuelta, cuando ya haya presidente electo y el propio García esté de salida. Debemos ponernos desde hoy en guardia contra este y otros fraudes que nos aguardan.

www.nicolaslynch.com

Hay 2 Comentarios

Enviar un comentario nuevo

Nicolás Lynch Nicolás Lynch

Nicolás Lynch Gamero (Lima, 1954)Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde obtuvo la licenciatura en sociología; luego de ello obtuvo el título de magíster en Ciencias Sociales en México y el Ph.D. en sociología en el New School for Social Research de New York, EEUU.
Profesor Principal de Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y profesor en la Maestría de Ciencias Políticas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha enseñado también  en el Instituto de Gobierno de la Universidad San Martín de Porres. Profesor invitado en Johns Hopkins University,  el New School for Social Research y la Universidad de Wisconsin-Madison. Investigador invitado del Woodrow Wilson International Center for Scholars. Ha publicado numerosos artículos académicos y varios libros, entre ellos “Los jóvenes rojos de San Marcos”, “La transición conservadora”, “Una tragedia sin héroes”, “El Pensamiento Arcaico en la Educación Peruana”, “Los últimos de la clase” y “¿Qué es ser de izquierda?”. Ha sido Decano del Colegio de Sociólogos del Perú, Director de la Escuela de Sociología de la Universidad de San Marcos y  Coordinador del Doctorado en Ciencias Sociales de dicha Universidad.
Fue designado Ministro de Educación del Perú el 28 de julio de 2001 por el entonces presidente Alejandro Toledo y asesor político  de Ollanta Humala, presidente electo por las elecciones generales del Perú de 2011. Actualmente es Embajador de Perú en Argentina.