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Política para el desarrollo

En la historiografía del Perú republicano se suele hablar de “oportunidades perdidas”; ello se refiere a momentos de súbita y notoria prosperidad económica que, sin embargo, no han sido aprovechados para llevar al país hacia un auténtico desarrollo. Guano, salitre, caucho, anchoveta han sido los símbolos de esos momentos que, así como generaron euforia, también dieron ocasión a una autocomplacencia estéril y, por último, pasaron sin dejar huellas significativas en el bienestar general.

Es perturbador pensar que en estos años nuestra sociedad pueda estar viviendo nuevamente una experiencia semejante. Llevamos más de una década de crecimiento económico continuo, tendencia que no ha sido  abatida ni siquiera por la severa crisis económica y financiera internacional. Ese crecimiento se experimenta en distintos ámbitos de nuestra estructura productiva y comercial, mas no cabe engañarnos sobre su principal origen: la nutrida exportación de materia prima, pues existe  una enorme demanda por ella.

Ahora bien, la prosperidad que se puede percibir en un crecimiento del comercio en las grandes ciudades, y principalmente en Lima, no refleja necesariamente el que nos hallemos en vías de consolidar nuestro desarrollo. Pareciera que se ha sacado una conclusión simplista y errónea de este auge de la exportación de nuestros productos primarios. En lugar de pensar que ellos nos ofrecen una oportunidad para, al diversificar nuestras fuentes de riqueza, avanzar en el desarrollo industrial que transforme los productos que exportamos agregándoles valor, parece hemos optado por el camino cómodo de esperar a que nos llegue el dinero,  hasta que los recursos se agoten,  sin hacer otra cosa que ser espectadores pasivos de un quehacer que nos brindará una renta temporal.  Mientras hace unas décadas se sostenía, casi como artículo de fe, que el camino al desarrollo residía en la producción con valor añadido y en la educación de la población, hoy parece que se ha considerado como mejor y única vía posible la de  persistir en la venta de recursos naturales no renovables. Ello con la agravante de una poco equitativa redistribución de los ingresos que esa actividad genera.

Esto ocurre, a mi juicio, por la extrema debilidad de nuestras instancias de discusión sobre opciones y preferencias y, por ello, en la ausencia de decisiones públicas que nos conduzcan a una planificación nacional de largo aliento, racional y justa.

La relación entre nuestras oportunidades y necesidades de desarrollo y nuestro sistema político ha sido mostrada en una reciente publicación del PNUD e IDEA Internacional: “Perú: La oportunidad de un nuevo ciclo de desarrollo. Escenarios prospectivos 2012-2016”. Texto pertinente porque resalta la urgencia de una reforma política que nos permita restaurar el sistema de toma de decisiones de interés público. Ello implica recomponer la forma en que se constituye la representación política en el Parlamento, lo cual se vincula estrechamente con el sistema de partidos políticos, hoy quebrado y disperso en una variedad de opciones intrascendentes y poco confiables y ha de ver, asimismo, con el robustecimiento de las autoridades políticas regionales. Pero robustecer no significa, de ningún modo, radicalizar. Se trata más bien de crear oportunidades para que los poderes políticos regionales y locales sean más fuertes en la representación de los intereses de sus  poblaciones y así ofrezcan propuestas sólidas para  ser escuchadas por el gobierno nacional. La tarea es pues el organizar, por fin, un sistema en el que la voz razonable de los diversos pueblos del Perú sea atendida en los medios institucionales convirtiéndola así en decisión y acción.

Nuestro país experimenta un momento muy prometedor en términos macroeconómicos.  Ello no ha significado un cambio significativo para muchos peruanos en su bienestar material y el  respeto a su dignidad. Digamos no a la autocomplacencia que hoy predomina entre quienes toman decisiones.
Necesitamos cambios, avancemos en actividades productivas que ofrezcan oportunidades de trabajo y desarrollo. Eso podrá alcanzarse  si, finalmente, efectuamos reformas políticas inteligentes y democráticas. 

Hay 7 Comentarios
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08 de julio de 2012 | 18 hrs
escribe:

la complacencia esta presente en toda nuestra sociedad, depende de el estado de conciencia lo que nos permita salir de esta situacion, ya que el dejar que transcurra el tiempo nos condenaria a fenecer en nuestra ignorancia,peruanos de a pie, ayudemos a que nuestro pais pueda salir de este aletargamiento

08 de julio de 2012 | 14 hrs
escribe:

la industria solo se creara si existe un decidido esfuerzo en crear un sistema de ciencia e innovacion tecnologica solido. Los resultados de eso no se veran en 5 años. Tal vez por eso los gobiernos no se atreven a intentarlo. Brasil cosecha hoy los resultados de su sistema cientifico despues de 30 años, teniendo industrias fuertes en varios sectores, muchas de ellas vendiendo al mundo entero.

08 de julio de 2012 | 14 hrs
escribe:

la industria solo se creara si existe un decidido esfuerzo en crear un sistema de ciencia e innovacion tecnologica solido. Los resultados de eso no se veran en 5 años. Tal vez por eso los gobiernos no se atreven a intentarlo. Brasil cosecha hoy los resultados de su sistema cientifico despues de 30 años, teniendo industrias fuertes en varios sectores, muchas de ellas vendiendo al mundo entero.

08 de julio de 2012 | 12 hrs
escribe:

Para la clase que domina el capital en el Peru, el pais es tan solo un territorio donde invertir con el maximo de ganancias, casi hasta la groseria (el Peru esta entre los cinco paiqses "mas rentables" para las finanzas en el mundo).El bienestar de la poblacion ni su futuro: la buena gestion de sus recursos naturales y medio ambiente, les interesa un pito. Su verdadera vida la llevan en Miami y en Europa.Eso explica su fobia a la contestacion.

08 de julio de 2012 | 12 hrs
escribe:

Fácilmente la burbuja estalla. Cuidemonos que no nos pase como a otros y que el crecimiento del que nos jactamos termine violentamente.

08 de julio de 2012 | 11 hrs
escribe:

Esta también será otra oportunidad perdida, ya quisieran los chilenos, cubanos, israelíes, tener riquezas como el Perú para hacer de sus países del primer mundo pero acá tenemos DBA y testaferros en el poder buenos solo para llevarse la riqueza y disiparla en sus placeres en el primer mundo

08 de julio de 2012 | 08 hrs
escribe:

Excelente la analogia del impacto económico resultado del guano, salitre, y la harina de pescado (anchoveta). Tal vez usted nos pueda ilustrar mejor señalando que tipo de reformas políticas se deben efectuar. Un próximo artículo suyo podría igualmente presentarnos una analogía de los grupos de poder cuando el guano, salitre y anchoveta, a los cuales agregaría el petróleo en Talara, en donde languidece un pueblo mientras el dinero se hizo humo negro....

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Salomón Lerner Febres Salomón Lerner Febres

Bachiller en Derecho por la PUCP (1970-1967). Doctor en Filosofía por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica (1973).   Actualmente se desempeña  como  Presidente Ejecutivo del Instituto de Derechos Humanos y Profesor principal de  la Especialidad de Filosofía en el departamento de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

 

Es Presidente de la Sociedad Filarmónica de Lima.  Asimismo Presidente de la Filmoteca PUCP; Presidente del  Consejo Permanente Premio Southern Peru Corporation – PUCP; Presidente el Consejo Consultivo de la Escuela de Música de la PUCP. Rector de esa casa de estudios durante dos  periodos 1994-1999 y 1999-2004 respectivamente. Posteriormente, fue nombrado Rector Emérito.  Ha sido Presidente de la Unión de Universidades de América Latina (UDUAL 1999-2002) y 2001 miembro del Consejo Nacional de Cultura. En 2001 fue designado por el gobierno de transición del Perú,  Presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, culminando sus labores en el 2003. 

 

A lo largo de su trayectoria ha participado en diversos coloquios, ponencias y mesas de diálogo sobre las experiencias y conclusiones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Igualmente, ha recibido  distinciones en reconocimiento a su compromiso a favor de los Derechos Humanos. Entre ellas  la Orden Nacional de la Legión de Honor conferida por el Gobierno Francés (2002); Grado de Oficial otorgado por el Gobierno de Polonia (2002); Gran Oficial de la Orden al Mérito de la Policía Nacional del Perú (2003); Premio Nacional de Derechos Humanos (2003); Medalla de Honor del Congreso de la República en grado de Gran Cruz (2004); Premio de Derechos Humanos,  otorgado por la Fundación Friedrich Ebert Stiftung – Berlín Alemania (2005). Palmas Magisteriales en grado de Amauta otorgado por el Ministerio de Educación (2006). Medalla “Defensoría del Pueblo” otorgada por la Defensoría del Pueblo (2006).

 

Es Doctor Honoris Causa de la Universidad La Sorbona de París, Francia (2009) y Profesor Honorario en distintas universidades de nuestro país. Es autor de diversas publicaciones vinculadas a temas de Filosofía, Universidad y Derechos Humanos entre las que destacan Reflexiones en torno a la Universidad”. Imagen Institucional de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Primera Edición. Febrero, 2000. Lima, Perú. Coautor del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación”. Primera edición, noviembre de 2003. ISBN: 9972-9742-4-3 ; 9972-9742-5-1. Impreso en Perú y consta de Nueve Tomos de análisis de la violencia vivida en el Perú entre los años 1980 y 2000. La Rebelión de la Memoria”. Selección de discursos 2001-2003*. IDEHPUCP, Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y Centro de Estudios y Publicaciones. Diciembre 2004. “Universidad, Fe y Razón”. Discursos de Apertura de los Años Académicos 1995-2004 en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Abril, 2007.