22 de Mayo del 2012 19°C US$ Compra S/.2.693 US$ Venta S/. 2.695
Loading

El “faenón” del Decano

Por Alberto Adrianzén M.

Si bien resulta indignante la “denuncia” de El Comercio contra la congresista nacionalista Elsa Malpartida–este diario desde hace algún tiempo se ha convertido en vocero del macartismo y de la ultraderecha–, más nos deberían sorprender las reacciones de algunos periodistas e inclusive de defensores de los DDHH frente a las acusaciones, sin fundamento contra Malpartida.

Personas que en otras ocasiones han demostrado capacidades para analizar y comprender las complejidades de las situaciones vividas en los años de violencia, hoy se han mostrado prejuiciosas, formalistas e incapaces de ponerse en el lugar del otro.

También sorprende que hasta ahora ninguna organización defensora de los DDHH y de las mujeres se hayan pronunciado frente al drama vivido y el que vive ahora Elsa Malpartida. Me pregunto si más pesa la “bronca” al nacionalismo que la defensa de mínimos principios. En este contexto, tanto La República como la revista Caretas, felizmente, han reivindicado el ejercicio de un periodismo reflexivo sobre la tragedia que fueron los años de violencia en el país.

Me pregunto igualmente cómo reaccionarían El Comercio y otros diarios de derecha, pero también algunos congresistas y el gobierno, que se han sumado a este “cargamontón” contra la parlamentaria nacionalista, si se acusara de terroristas a empresarios que pagaron cupos a Sendero y al MRTA. ¿Por qué una campesina que colaboró obligada con SL es “terrorista” y no un empresario que, también obligado, pagaba “cupos” a estas organizaciones terroristas?

Digo todo esto porque la denuncia de El Comercio nos recuerda, en ese sentido, los operativos al más puro estilo montesinista. No solamente porque los hechos que motivaron esta “denuncia”, según se dice, ya eran conocidos desde hace algún tiempo por algunos congresistas apristas (lo que indicaría que esa información, como en otros casos, habría sido administrada) sino también por el rol que han jugado este y otros medios en una campaña de difamación y liquidación política, al parecer, con la “ayuda” de los servicios de inteligencia.

Si en la época de Fujimori-Montesinos los blancos políticos eran Somos Perú, llamada por los diarios fujimoristas “Somos Cutra”, o Gustavo Mohme y La República (todos recordamos la famosa publicación llamada “La Repúdica”), hoy lo son el Partido Nacionalista y Ollanta Humala. El objetivo parece ser liquidarlos antes del 2011, como lo hicieron con Andrade y Castañeda en 1999.

Y es el que el tratamiento que El Comercio le ha dado a este caso es, en verdad, una vergüenza política. El 4 de noviembre, un día después de la conferencia de prensa de Elsa Malpartida, Juan Paredes Castro en su columna insiste en que la congresista andina “había integrado los cuadros de Sendero”. Habría que decirle a este periodista, primero, que presente pruebas, y luego, si no es mucho pedir, que sepa distinguir que una cosa es ser un “cuadro senderista” y otra, como es el caso de Malpartida, haber sido parte de la población de una zona controlada por el senderismo. Además, como la misma congresista ha dicho, ella no es una “arrepentida” ya que nunca integró voluntariamente las filas de SL ni fue acusada en ningún momento de pertenecer a esa organización. Elsa Malpartida, como también lo fueron otros miles de campesinos en el país, fue una víctima de esa organización terrorista y de la violencia política.

Finalmente, es cierto que el caso Malpartida es también una cortina de humo para esconder los escándalos de corrupción. Por eso el problema no es “¿quién serena al humalismo?”, sino más bien quién serena a los diarios El Comercio, Correo, La Razón y Expreso, al gobierno y a la ultraderecha en su intento por restringir la democracia en el país y manipular las futuras elecciones, tal como pretende el propio presidente García.

Hay 14 Comentarios

Enviar un comentario nuevo

Alberto Adrianzén Alberto Adrianzén

Sociólogo de la Universidad Católica. Estudió ciencias políticas en El Colegio de México. Trabajó muchos años en la ONG DESCO, donde fue investigador principal en temas de política nacional e internacional Trabajó en el Grupo Propuesta Ciudadana donde se dedicó a promover la descentralización del país. También trabajó en el Congreso de la República como Asesor de la Bancada del Partido Nacionalista Peruano. Fue Asesor del Presidente Valentín Paniagua durante el gobierno de transición.

En los últimos años se desempeñó como asesor político en la Comunidad Andina y en el año 2005 fue nombrado por ésta como Veedor Internacional en el proceso de selección y designación de la Corte Suprema de Justicia del Ecuador, labor por la cual fue condecorado por el gobierno de dicho país. A partir de ello ha tenido ocasión de vivir y trabajar en Ecuador así como en Bolivia y se he mantenido muy vinculado al proceso de integración andina a través de su trabajo de consultor en el Instituto para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA) desde el 2007.

Desde 1980 hace periodismo: trabajó en el Diario de Marka, en las revistas Jaque y Amauta. Con un grupo de amigos y militantes de IU fundaron el Zorro de Abajo, de breve pero importante presencia política. Luego escribió en Perú 21 desde su fundación hasta el 2004. Desde esa fecha tiene una columna semanal en el diario La República y es miembro de su Consejo Editorial de dicho diario. También ha sido profesor en la U. Católica y en la Academia Diplomática del Perú.

Militó en la izquierda desde sus años universitarios y ha mantenido desde entonces una actividad política, si bien no siempre a través de la militancia en un partido político de izquierda, siempre apostando por la consolidación de un espacio progresista y democrático en la política peruana para que el Perú cambie y para que la política tome en cuenta los intereses de las mayorías. Por su trabajo en todos estos años ha sido un convencido que la integración, primero con los países andinos y luego sudamericanos, es una tarea urgente, impostergable, si queremos salir de nuestra pobreza, alcanzar la democracia, el desarrollo y vivir en paz. Ha participado en la Comisión de Plan de Gobierno como responsable del capítulo de Relaciones Exteriores de la alianza política, GanaPerú, partido político que ganó las últimas elecciones (2011) en el Perú. Actualmente se desempeña como parlamentario andino, para el período 2006-2011 por dicha alianza política.