Por Phillip Butters
Faltan 10 días para que culmine el plazo que los Agremiados le dieron al incapaz para que se haga los cambios estructurales en la organización del ‘julbo’ peruano. Ojo que la renuncia masiva de los jugadores para estar en la selección de Burga ya fue presentada. La hinchada debe tener claro que han renunciado todos los jugadores del sindicato, los de afuera y los de acá, lo que implica que Del Solar tampoco podría presentar un equipo Sub 20, de tal manera que la única opción que le quedaría a Burga es llevar a un equipo de jugadores amateurs para que sean fusilados por los ‘charrúas’ y ‘llaneros’.
Lo anteriormente descrito, hoy por hoy, resulta la pesadilla del “Delfín de Delfino”, pues malograr las eliminatorias sería un pecado mortal para Leoz y la Conmebol y, como no, para Blatter y la FIFA. Si eso pasara –tema altamente improbable– Burga sería expulsado del mundo del fútbol, pues los daños económicos para las selecciones sudamericanas que quedan fuera del Mundial de Sudáfrica serían fatales y como consecuencia de la distorsión de jugar con amateurs, todo el sistema podría tambalear. ¿Se imaginan qué pasaría si Argentina quedase fuera por una peor diferencia de goles al lado de Uruguay?...
¿Qué están pidiendo los jugadores?, pues básicamente que cambie la estructura de la Asamblea de Bases en donde ellos plantean tener como mínimo el 30% de los votos. Asumo que como mínimo aspiran al 25%. Además, que la segunda profesional también tenga derecho a voto. Ante esta situación las ligas departamentales perderían muchísima fuerza pues hoy representan las dos terceras partes de peso eleccionario. De la misma manera los equipos de la ADFP también pasarían de ser la tercera parte de los votos a la cuarta parte o menos, cosa que les resulta indigerible.
La situación es sumamente tensa, pues hay demasiados intereses. Eso de las comisiones para cambiar algunas cosas colaterales es una mecida más de Burga que sabe bien que se está jugando su permanencia en el mundo FIFA.
