Por Armando Massé Fernández
Médico - abogado
Todos los peruanos, sin importar condición, cada vez nos sentimos más orgullosos de nuestro licor de bandera, el inigualable pisco; de nuestra variedad culinaria y de nuestros grandes y reconocidos escritores como Mario Vargas Llosa, Bryce Echenique o Jaime Bayly.
También nos enorgullece nuestro pasado histórico y los legados de Nazca, Chavín, Paracas, Sipán y Macchu Picchu, además de la biodiversidad de nuestra fauna y flora del Manu, y nuestras cochas selváticas. Todo ello nos da una identidad nacional que es muy importante para el desarrollo y afianzamiento de nuestra sociedad y de su gente.
Nuestros niños necesitan crecer con un espíritu ganador que les dé confianza de cara a enfrentarse a un mundo cada vez más competitivo, repleto de identidades distintas que responden a otras costumbres y, definitivamente, a otros intereses.
Es dentro de esta concepción que entendemos que debemos promover y proteger la música hecha por todos los peruanos, no importando si esta es cumbia, huaino, rock o balada, pues estas canciones nacen dentro de nuestra diaria realidad y describen nuestras vivencias.
Así, es importante “El cóndor pasa” de Alomía Robles, “La flor de la canela” de Chabuca Granda o “Amazonas” de Pedro Suárez. Y así también lo es “Ya se ha muerto mi abuelo” de Wong Popolizio.
En el Perú existe muchísimo talento y generalmente no es atendido ni escuchado, y solo cuando vemos este éxito logrado en forma particular queremos asumirlo como si fuésemos participes de él, como fuera el caso de Nicole Pillman, Sandra Muente y hoy la talentosa Brenda Mau.
El Perú necesita un medio de difusión de ese talento, más allá de los niveles de sintonía; pero no la desesperación por el rating ni la payola que compra conciencias de comunicadores para difundir lo extraño, lo comercial y lo de moda, a cambio de una retribución o expectativa económica.
El Perú necesita un medio de difusión que cumpla un rol de promoción de nuestra música peruana, despojado de los criterios comerciales que defienden las empresas privadas dentro de su libertad constitucional de inversión y libre contratación.
Muy pronto en Radio Nacional todos los artistas, autores y compositores peruanos tendrán un espacio para exponer su talento sin la necesidad de estar pendientes del rating, de la moda impuesta por intereses extranjeros ni condicionamientos extraños e impropios por los que antes estaba obligado a pasar el artista nacional.
Muy pronto, en Radio Nacional 103.9 FM, los peruanos van a tener una excelente opción musical con una señal más potente, con una programación variada y amena, y al servicio de la cultura musical de nuestro país.
