Por Armando Massé Fernández
Médico-abogado
El domingo último el diario Perú 21 dedicó media página de su coeditorial para hacer apología de un delito que atenta contra el derecho de los autores, compositores, intérpretes y productores discográficos del Perú y del mundo. Los convenios suscritos por el Estado Peruano, como Berna, Roma, Ginebra, OMPI, ADPIC, Decisión Andina 351 y finalmente el Decreto Legislativo 822, así como la Ley 28131, establecen que solo el autor y titulares de derechos conexos pueden autorizar el uso de sus obras y/o aportaciones tuteladas bajo cualquier forma creada o por crearse. Por lo tanto, el disponer de la propiedad intelectual sin la autorización y/o remuneración de esta implica un delito violatorio de todos esos convenios. Un ejemplo: si Eva Ayllón o el Grupo 5 interpretan y producen un disco con su dinero usando canciones de los mejores compositores del país como Andrés Soto o Chabuca Granda, y para ello invierten un promedio de US$ 20 mil, es natural que aspiren a por lo menos recuperar su dinero invertido mediante la venta formal de esos discos.
Pero si un delincuente copia cada disco y lo vende en El Hueco a S/.2, pocos van a comprar el disco original. Igualmente, si una empresa transnacional crea celulares con grandes capacidades de memoria para grabar música con gran calidad y además promociona descargas e intercambios P2P, también se va a generar un tremendo desplazamiento de la compra de producciones discográficas privadas, lo cual produce un daño irreparable a sus titulares. El Quid del Asunto es el mismo: quien explota y lucra con lo ajeno sin reconocer a su titular está robando, así que no insultemos la inteligencia de la gente, ni de los jueces, señor periodista, pues a leguas se nota que en Derecho y propiedad intelectual usted está más perdido que Marco. Si la Nueva Ola es robarle al autor, no estoy de acuerdo con ello; si el alicaído y bluff del Creative Commons lo deslumbra, le recomiendo leer a Ficsor, Antequera, Antonio Delgado, Delia Lipszyc, todos expertos OMPI, antes de sugerirme lecturas desactualizadas y contrarias a los derechos humanos. ¿Sabe usted de lo que le estoy hablando?
OTROSÍ: Me parece extraño que dedique media página de un diario para comentar un artículo de hace un mes, defendiendo a sus amigos de siempre, pues a usted los autores y compositores del Perú ya lo conocemos (¿Pollos Kirys? ¿Abogansters Renj&fos?).
Finalmente, permítame enmendarle algunos errores de su editorial: 1) El Canon Compensatorio a la Copia Privada está en la Ley 28131 y su forma de cobro está reglamentada, en virtud de la garantía constitucional de Propiedad Privada y Economía de Libre Mercado. 2) La Nueva Ola fue un movimiento de los años 60’s no de los 80’s. 3) El presidente de APDAYC actualmente es José Escajadillo. Y dígale a su amigo Yog que efectivamente nunca he pirateado una canción por Internet… ¿y usted?
