21 de Mayo del 2012 19°C US$ Compra S/.2.693 US$ Venta S/. 2.695
Loading

El corazoncito de los medios

Por Sinesio López Jiménez

Los medios juegan su propio partido en la actual campaña electoral. Más allá de su aparente pluralismo, cada uno de ellos tiene su propio corazoncito. Eso es así aquí, en China y en Cochinchina. La neutralidad absoluta no existe en los medios, ni en sus directorios, ni en sus periodistas. Ellos, como todos los mortales, son movidos por intereses, ideologías, enemistades, simpatías y antipatías. Pero son al mismo tiempo profesionales de la información y, como tales, les interesa mantener una cierta credibilidad y mostrar una cierta dosis de pluralidad y de objetividad para no matar la gallina de los huevos de oro. Todo eso genera una difícil tensión que los cuerpos directivos tienden a manejar con prudencia y sabiduría.

¿Cómo se ubican los medios con respecto a los candidatos que cuentan en el actual escenario electoral? La respuesta precisa es difícil porque el espectro mediático es amplio y diverso, pero puede echarse un rápido vistazo sobre los más importantes. Es más fácil detectar contra quién que a favor de quién están. Los diarios de la ultraderecha (Correo, Expreso, La Razón), por ejemplo, destilan en todas sus páginas odios y antipatías viscerales contra Toledo y Ollanta. Como todas las ultraderechas que se precian de tales, no cuidan las formas porque, por encima de todo, les interesa la eficacia en el asesinato moral de sus enemigos.

En esa prensa campean los mandaderos mediáticos, algunos por afición y otros a sueldo. Su tarea es más de destrucción que de construcción. Su lenguaje achorado, casi procaz, tiene sus fans en ciertos estratos sociales (de arriba y de abajo) que lo celebran.

Su corazoncito (también lo tienen) late desesperadamente por Castañeda y Fujimori y, de vez en cuando, por PPK. En el polo opuesto, no existe una prensa de ultraizquierda que sirva de contrapeso.

Existe, en cambio, una prensa “militante” de cierto impacto que abre sus páginas a los otros candidatos para combatirlos sin cuartel, pero que trata profesionalmente otros temas. Es el caso de La Primera, abiertamente pro Ollanta, y de Diario 16, expresamente pro Toledo. Perú 21 es un caso especial. Milita rabiosamente contra Castañeda y contra Ollanta y apapacha en sus páginas a Keiko Fujimori y a PPK y trata a Toledo con cierta objetividad. ¿Veleidades y añoranzas del director? ¿El modo en el que el grupo El Comercio descarga sus antipatías y sus miedos? Puede ser un mix de ambas cosas. El Comercio es el diario de los matices, de los claroscuros, al menos hasta ahora. Después, veremos. Presenta a todos los candidatos que políticamente cuentan, pero no puede disimular su rechazo a Ollanta y a Fujimori, su disgusto con Castañeda, su simpatía por Toledo y su entusiasmo por PPK. Como apunta Mirko Lauer, este aparece en todos los medios como si fuera puntero en las encuestas.

Frente a un diario de derechas como El Comercio se ubica La República que aparece como su contrapeso informativo desde el espacio de centroizquierda. Fiel a los ideales democráticos y socialistas de su fundador, La República libra una batalla sin cuartel contra el fujimorismo, la corrupción, la injusticia y apuesta por el cambio democrático (de centroderecha y de izquierda). Eso explica, a mi juicio, su rechazo a la candidatura de Keiko Fujimori, su oposición a Castañeda y a PPK y sus simpatías matizadas por Toledo y Ollanta. La pantalla boba y la radio requieren un análisis especial por su enorme influencia en la política y en los procesos electorales. Volveremos sobre ellos.

Más allá de las amistades y las enemistades políticas, de las simpatías y las antipatías, de las apuestas y los rechazos, sería deseable que los medios, especialmente la radio y la TV (tomada literalmente por la derecha y la ultraderecha), mantengan el pluralismo informativo sobre todos los candidatos que cuentan en esta campaña electoral. Sin pluralismo de los medios, no hay verdadera competitividad electoral y, por eso mismo, la legitimidad de la elección del Presidente y del Congreso estaría en cuestión.

Hay 6 Comentarios

Enviar un comentario nuevo

Sinesio López Jiménez Sinesio López Jiménez

Doctor en Sociología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), con estudios completos de doctorado en U. De París. Profesor principal de la Facultad de Ciencias sociales de la PUCP y de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNMSM, investigador del CISEPA. Miembro del Comité Asesor de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la PUCP y Coordinador de la especialidad de Política Comparada de la maestría y del doctorado en Ciencia Política en la misma universidad.

 

Se ha especializado en teoría política, política comparada, democracia y ciudadanía. Ha sido coordinador de la maestría en Ciencia Política de la PUCP y de la maestría en Sociología, consultor de la Presidencia del Consejo de Ministros, 2000-2001, asesor de la Comisión de Reforma Constitucional del Congreso, 2001-2002, Director de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP), 2001-2006, ex-Director de Libros y Artes, revista de  cultura de la BNP y ex -integrante  del Comité Consultivo del PNUD en el Perú.

 

Es autor de los libros El Dios Mortal, Ciudadanos Reales e Imaginarios, Los tiempos de la política, coautor de varios libros de sociología y política y ha escrito muchos artículos y ensayos de su especialidad publicados en el Perú y en el extranjero. Actualmente es columnista del diario La República.