Columnistas
Loading

“¡Ahora/que digan/que somos minoría!”

Por Nelson Manrique

Lo más destacable de esta semana es la reacción ética juvenil despertada ante la posibilidad del retorno del fujimorismo al poder. Las movilizaciones del jueves 26 en Lima y varias ciudades marcan un punto de inflexión en una campaña en la que, viendo la gran mayoría de los medios de prensa, radio y TV, aparentemente la reserva moral del país se había agotado. Existe una sensación muy poderosa en el descubrimiento de la propia fuerza cuando decenas de miles de personas marchan juntas en defensa de una causa, la decencia, que trasciende el color, la edad, el género, la condición social. La marcha “Fujimori nunca más” estuvo marcada por ese sentimiento de que no hay empresa imposible. Por la alegría de reencontrarse con la gente querida que respondió a la convocatoria. Por el entusiasmo de hermanarse en el mismo horizonte ético con aquellos a quienes uno conocía de otros contextos. Por la sorpresa y la felicidad de descubrir entre la muchedumbre a quienes no hubiéramos imaginado capaces de semejante empeño y resolución.

Varias cuadras de las principales avenidas del centro fueron cubiertas por los manifestantes (los capos en redes sociales pueden buscar con el hashtag #26M; incluyo un par de enlaces para los comunes mortales: http://bit.ly/kCYzqk y http://bit.ly/jYxzXN; puse también mi granito de arena: “Tambores en el Campo de Marte”, http://bit.ly/lsQqiL) . Pero en Canal N dijeron que eran 300; algo inmediatamente comunicado a través de las redes sociales y a lo que respondió la desafiante consigna: “¡Ahora/que digan/que somos minoría!”. A ese nivel ético ha llegado en la era post Martha Meier Miró Quesada ese medio cuya lucha contra la dictadura fujimorista en el 2000 fue emblemática. En el libro de récord Guinness debiera figurar el rechazo de los Miró Quesada a la propuesta de MVLl, de –para ofrecer una cierta equidad– realizar un programa gratis, bajo su dirección, en Canal 4, llevando como productor a Luis Llosa y a Gustavo Gorriti como redactor principal. Un team dream con un Premio Nobel, un reconocido cineasta y un periodista con varios premios internacionales rechazado por los dueños (porque tienen plata pues) de la verdad, mientras se llenan la boca con frases sobre la “defensa de la libertad de expresión”. La buena noticia es que las redes sociales rompen la censura informativa y la lucha por abolir la verdad ha rendido sus frutos: han erosionado tanto su credibilidad que hoy sus campañas de descrédito son inútiles.

Más allá de la masividad de la movilización juvenil en defensa de la verdad y la decencia llama la atención su enorme calidad. En la marcha la pasión, la juventud, la belleza y la creatividad artística estuvieron enlazadas. A lo largo de un trayecto que se extendió desde la plaza Dos de Mayo a la Av. Abancay y al Campo de Marte hubo un extraordinario despliegue de imaginación, con alegorías recordando la estrecha asociación entre Keiko, Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos, los crímenes del grupo Colina, el saqueo del Estado por la mafia delincuencial que se apropió del país en los años 90, la esterilización forzada de 300 mil mujeres campesinas, las víctimas perfectas, porque no tenían cómo defenderse (en un debate en Facebook un fujimorista argumentó que la esterilización de mujeres pobres había sido impuesta por los organismos multilaterales como condición para otorgar créditos; y el buen señor creía que estaba defendiendo su causa).

Cuando finalmente pudo echársele del poder, el fujimorismo, aparte de los US$ 7000 millones robados (o precisamente por eso), dejó sumido al país en una profunda crisis económica: 54% de pobreza, 200 mil peruanos despedidos, 23 mil empresas quebradas (95% de ellas pymes), otras 120 mil endeudadas, y una caída del empleo industrial del 33% (Fuente: SNI, SBS). De las 300 mil personas que laboraban en este sector, solo el 15% se quedó con trabajo (Fuente: CAPECO, Maximixe e Inform@cción). El sector comercial cayó de 11,1% de crecimiento, a -3,1% en 1998 (Rubén Cano, “¿Quién dijo que el fujimorismo arregló la economía?”, Bajo la lupa, http://bit.ly/kvzY17). De los peruanos depende no volver a esa ignominia.

www.nelsonmanrique.com

Hay 6 Comentarios

Enviar un comentario nuevo

Nelson Manrique Nelson Manrique

Nelson Manrique Gálvez nació en Huancayo en diciembre de 1947. Es historiador y sociólogo. Obtuvo una maestría en la Universidad Católica del Perú , y un doctorado en Historia y Civilizaciones en la École de Hautes Etudes en Sciences Sociales de París, en la escuela francesa de posgrado.

 

Profesor en varias universidades de Lima, también se desempeña como periodista y columnista. Su trabajo lo focaliza en temas de historia social y violencia política. Es un estudioso de las nuevas tecnologías y de la red global.

 

Nelson Manrique es un autor muy prolífico, entre sus libros tenemos: “¡Usted fue aprista! Bases para una historia crítica del APRA” (Lima: Fondo Editorial – PUCP, 2009), “ La piel y la pluma. Escritos sobre literatura, etnicidad y racismo”  (CDIAG y SUR, Lima, 1999),  La sociedad virtual y otros ensayos”  (Universidad Católica del Perú, Lima, 1997),  “Género, clase y etnia. En tiempos de ira y de amor: nuevos actores para viejos problemas” . Desco, 1990. Cada martes publica su columna de opinión titulada En Construcción , en el diario La República .