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Investigación científica, economía y medios

Una ideología ampliamente aceptada muestra a la investigación científica como un quehacer puro, desinteresado y neutral, ajeno a las presiones del mundo y por encima de la contaminación de los intereses materiales que imperan más allá de los campus. Ésta, por supuesto, es una simple visión ideológica. El trabajo científico es colaborativo, con instituciones y estructuras de poder, con las inevitables luchas que existen en estas, y requiere de recursos económicos para realizarse. La investigación científica, por tanto, está sujeta a las mismas presiones que cualquier otra actividad laboral humana.

A mediados del siglo XX el sociólogo Paul Lazarfeld mostró la enorme dependencia de la investigación científica en relación con sus fuentes de financiamiento. Se necesita dinero para investigar y así, por una parte, los temas que pueden atraer financiamiento tienen mayores posibilidades de investigarse, y, por la otra, son los temas más atractivos para los financistas los que se pueden desarrollar en una escala mayor, que puede incluir contratar a ejércitos de académicos. Lazarfeld sabía de qué estaba hablando; el Bureau of Applied Social Research que fundó en 1941 en la U. de Columbia tenía al Ministerio de Defensa como su principal fuente de ingresos, y por supuesto la demanda militar, cuando estaba en curso la Segunda Guerra Mundial, condicionaba fuertemente la selección de los temas de investigación. Derrotado Hitler, la Guerra Fría con la URSS mantendría vivo el matrimonio entre los militares y los investigadores. No es accidental que virtualmente todos los grandes inventos de la segunda mitad del siglo (radar, aviones a reacción, energía nuclear, cohetes, viajes espaciales, microondas, TV satelital, computadoras, redes, Internet, y un largo etc.) fueran producidos originalmente como aplicaciones militares que luego encontraron usos civiles.

Lazarfeld sostenía que la dependencia económica llevaba a que la gran mayoría investigaciones sobre los medios de comunicación de masas terminara centrándose en aquellos temas que podían atraer recursos financieros. Así, las áreas de interés de los investigadores terminaban reducidas a unos pocos temas: los negocios y la política (que para los especialistas en medios es una operación de negocios: propaganda para vender un candidato, por ejemplo) y las aplicaciones militares.
Por razones obvias el mundo de los business y el complejo militar industrial –dos sectores con un enorme poder económico– tienen un gran interés en los mass media. Para las empresas es fundamental conocer el impacto de los medios de comunicación en los consumidores, para maximizar sus utilidades. La publicidad creó una enorme demanda de estudios académicos centrados en la psicología de los consumidores y los mecanismos para manipularla. Los mismos principios de la publicidad valen para la propaganda política.

El resultado es un sesgo en la investigación de las “ciencias de la comunicación” que sobrevalora la importancia de los negocios y la guerra en desmedro de otros temas tanto o más importantes socialmente hablando, como la educación, las formas de socialización, la construcción de las identidades sociales, los sentidos comunes, etc., que no atraen muchos recursos económicos y son por eso menos frecuentados por los investigadores.

Lo que Lazarfeld constató hace medio siglo en relación con los medios de comunicación de masas tradicionales sigue siendo vigente hoy para Internet, lo que es especialmente evidente en lo que al mundo de los negocios y sus intereses en la red de redes se refiere. Los intereses militares se mueven con mayor discreción, pero obviamente están allí, como se ha podido constatar con la ofensiva que han desplegado las últimas semanas conjuntamente con sectores políticos del gobierno norteamericano en la red.

Existe mucho dinero disponible para apuntalar las investigaciones sobre publicidad, marketing, management, sondeos de actitudes políticas y económicas y control social, etc. Por fortuna Internet es mucho más que eso. Y hay que luchar por que así se mantenga.

Hay 8 Comentarios
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08 de febrero de 2012 | 06 hrs
escribe:

Para ampliar el tema de este artículo, sugiero revisar "El Siglo del Yo", que pueden encontrar completo en YouTube.

08 de febrero de 2012 | 06 hrs
escribe:

- El radar fue muy utilizado en la segunda guerra mundial (1939-1945).
- La energía nuclear fue descubierta. El primer reactor nuclear fue patentado en 1934.
- Los primeros aviones a reacción aparecieron alrededor de 1940.
- Las microondas fueron descubiertas, no inventadas. El primer horno de microondas fue vendido en 1947.
- El primer computador electromecánico apareció en 1944 y el primero de tipo electrónico en 1946.

08 de febrero de 2012 | 05 hrs
escribe:

LA PREGUNTA ES PORQUE NO HAY INVESTIGACION EN EL PERU, EN CIENCIA Y TECNOLOGIA.

07 de febrero de 2012 | 22 hrs
escribe:

muy buen artículo.

07 de febrero de 2012 | 12 hrs
escribe:

COLÓN !! ... no hay que ser un "académico" para saber que "el que pone la música, pone el baile" ... pero siempre aparece un disidente que no bailará la música que ponen las empresas o el Estado.

07 de febrero de 2012 | 11 hrs
escribe:

Y cual es el "link" con la realidad peruana? se podria haber dicho por ejemplo que la investigacion peruana es casi hedonista, porque se satisface con el libro impreso, y no con su proyeccion en los medios de comunicacion y por consiguiente, en el debate o en su influencia en el "espacio publico" de las sociedades actuales descrito por Habermas. Se necesita mas llegada al "pueblo" de la investigacion social. Las elecciones peruanas tan decepcionantes son uno de sus consecuencias.

07 de febrero de 2012 | 11 hrs
escribe:

Que la investigación científica y social sean dirigidas por las fuentes de financiamiento, es una verdad de perogrullo.El mercenarismo es otra cosa, como el hecho de basarse en un análisis seudocientífico que lleve, por ejemplo en el campo de las ciencias sociales, a respaldar una ideología, una política o a un candidato, como el que les ocurriò a varios izquierdistas en las últimas elecciones y ahora se golpean la testa contra el muro de los lamentos.

07 de febrero de 2012 | 11 hrs
escribe:

excelente articulo

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Nelson Manrique Nelson Manrique

Nelson Manrique Gálvez nació en Huancayo en diciembre de 1947. Es historiador y sociólogo. Obtuvo una maestría en la Universidad Católica del Perú, y un doctorado en Historia y Civilizaciones en la École de Hautes Etudes en Sciences Sociales de París, en la escuela francesa de posgrado.

 

Profesor en varias universidades de Lima, también se desempeña como periodista y columnista. Su trabajo lo focaliza en temas de historia social y violencia política. Es un estudioso de las nuevas tecnologías y de la red global.

 

Nelson Manrique es un autor muy prolífico, entre sus libros tenemos: “¡Usted fue aprista! Bases para una historia crítica del APRA” (Lima: Fondo Editorial – PUCP, 2009), “La piel y la pluma. Escritos sobre literatura, etnicidad y racismo” (CDIAG y SUR, Lima, 1999), La sociedad virtual y otros ensayos” (Universidad Católica del Perú, Lima, 1997), “Género, clase y etnia. En tiempos de ira y de amor: nuevos actores para viejos problemas”. Desco, 1990. Cada martes publica su columna de opinión titulada En Construcción, en el diario La República.