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Omar Chehade, autoinmune

Luego de las declaraciones del presidente Humala que sugirieron que su vicepresidente debiera dar un paso al costado y ver al aludido mirar a otro lado y silbar hay que concluir que Omar Chehade pertenece a esa estirpe de personajes que cuando les dicen “¡lárgate!” contestan: “¡a mí con indirectas!”.

Unas semanas después de destapado el escándalo de su reunión con tres generales de la policía, su hermano y un amigo “que pasaba por ahí” en el restaurante Las Brujas de Cachiche, lo sucedido parece bastante claro. Chehade afirmó en el programa de Jaime de Althaus que en esa reunión nunca se habló del tema de la hacienda azucarera Andahuasi, pero se vio obligado a desdecirse luego de que fuera desmentido por los generales asistentes. Afirma que la cena fue una “reunión informal”, pero él la convocó en su condición de vicepresidente de la República en ejercicio.
Investigaciones posteriores mostraron oscuras movidas judiciales del grupo Wong para conseguir que una jueza de Chiclayo les entregara el control de la empresa azucarera emplazada en el departamento de Lima, allanando así el terreno para la intervención policial contra los trabajadores que según Chehade no fue el tema de la reunión en el conocido restaurante criollo.

Negó luego Omar Chehade que su hermano y el amigo que “pasaba por ahí” hubieran ido después a buscar al general Arteta al cuartel El Potao llevando de una orden judicial irregular, que disponía la intervención policial en Andahuasi. Pero hay seis testigos que lo contradicen. Las peores mentiras son aquellas que involucran a demasiadas personas. A esto se ha añadido la denuncia de que, a pocos días de ser elegido vicepresidente, intentó hacer lobbie a favor de una empresa brasileña para la concesión del siguiente tramo de las obras del tren eléctrico.

En resumen, existen evidencias suficientes para justificar una investigación judicial. Pero Omar Chehade, que clama su inocencia, no parece dispuesto a renunciar a la inmunidad parlamentaria que lo sustrae de la justicia e impide deslindar, en la instancia que corresponde, su inocencia o su culpabilidad. Si Chehade está verdaderamente convencido de su inocencia el camino más simple para demostrarla es renunciar a su inmunidad permitiendo ahorrar los 75 días que va a demorar la investigación de la Comisión del Congreso que debe proponer que se la levanten y pasar directamente a la investigación judicial, que debe exculparlo o condenarlo. Pero un pálpito de clarividencia me dice que no va a seguir este camino.

La inmunidad es una institución cuya función original es proteger a los parlamentarios elegidos de las presiones judiciales que pudieran mellar su independencia, resguardándolos de las persecuciones políticas. Desgraciadamente hemos visto en los últimos años cómo este objetivo legítimo ha sido bastardeado, al convertirse en un escudo para proteger a los corruptos. Hemos sido testigos de la desesperación de personajes que tienen deudas con la justicia (y en algunos casos mucho dinero) para incorporarse a alguna lista parlamentaria, con el objetivo de obtener la codiciada impunidad
Casos como los de los ex congresistas Carlos Raffo y Jorge del Castillo, que durante años pudieron sustraerse a las investigaciones judiciales (el primero por recibir dinero de Montesinos y el segundo por el escándalo de las suites de Canaán) amparándose en su condición de parlamentarios, y que luego hicieron lo imposible para ser reelegidos para prolongar su condición de intocables. La magnética atracción que ejerce la inmunidad queda graficada en la forma como Del Castillo destruyó virtualmente al Apra como alternativa electoral, al liquidar su candidatura presidencial, en su afán de ser incorporado en la lista parlamentaria aprista. Chehade no está solo.

La denuncia de “Hildebrandt en sus trece” acerca de la entrega de 11 de las 33 señales de TV abierta al holding mexicano norteamericano Ángel González amerita una investigación. No puede haber libertad de expresión cuando los medios se concentran en pocas manos, y los peruanos hemos podido comprobarlo en carne propia durante la reciente campaña electoral.

www.nelsonmanrique.com

Hay 9 Comentarios
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11 de noviembre de 2011 | 16 hrs
escribe:

CREO QUE ESTA VEZ NO HACE, NELSON MANRIQUE, UN ANALISIS POLITICO DE LA COYUNTURA ACTUAL, SI BIEN HACE RECUENTO DE LOS OTORONGOS JORGE DEL CASTILLO Y CARLOS RAFOS, A ESTE ARTICULO LE FALTA ESO DE QUE LOS ANALISTAS SE ANTICIPAN A LOS HECHOS, Y PARA NADIE ES SECRETO QUE LA DERECHA QUIERE BAJRSE SI O SI A OLLANTA Y COMO ESTE Y SU PRECARIA AGENCIA DE EMPLEO, (ELLOS LO LLAMAN PARTIDO NACIONALISTA) NO TIENE NINGUNA FORTALEZA SI NO MAS BIEN UN GRUPO DE INUTILES COMO CHEJADE, QUE YA CEDIERON DESDE LLAMADA NEGOCIACION CON LOS MINEROS, DONDE ESTOS ULTIMOS HICIERON UN POSITO, PARA OLLANTA Y COMPAÑIA, OLVIDANDOSE DEL IMPUESTO DE LAS SOBREGANANCIAS.

ENTONCES AMIGO NELSON, VEAMOS LAS COSAS POLITICAMENTE, LOS HECHOS, O LAS FORMAS COMO SE DIERON SOLO SON ASUNTO DE FORMA, VEAMOS EL FONDO DEL ASUNTO. JUEGO DE INTERESES.

08 de noviembre de 2011 | 20 hrs
escribe:

Es bien extraño el comportamiento de Omar Chejade,si tenia toda la credibilidad de los que votamos por el ,siempre pensamos que era una de las pocas personas que podiamos confiar,En todo caso no hay un sustento o razon que pueda explicar su "gestion informal" como el lo llama.

08 de noviembre de 2011 | 18 hrs
escribe:

¿Que significa la palabra "dignidad"? para algunos significa que aunque te consideres inocente tengas que renunciar ante el hipocrita uyuyuy de la media al servicio de tus enemigos politicos que son precisamente los representates de la corrupcion y el cabildeo mas sonados de los ultimos cien años: El Apra y el Fujimorismo.Para otros, basta que el emperador de turno te baje el dedo para que como guardia pretoriano en desgracia tengas que ensartarte en tu propia espada. Esa es la "dignidad" de los franeleros y cortesanos siempre genuflexos y listos a tirarse al suelo para que el emperador , o su coya la tuitera, los pisoteen como les venga en gana. Que tal dignidad! En verdad no entiendo este pais, pero si entiendo a Bolivar cuando decia, Peru tierra de oro y esclavos! De oro, esclavos...... y geishas!

08 de noviembre de 2011 | 14 hrs
escribe:

los fujimoristan quieren que renuncie. Homar chehade para solicitar el indulto de Alberto fujimori

08 de noviembre de 2011 | 13 hrs
escribe:

Chehade es inocente de los cargos que se le imputan; ¿¿alguien con dos dedos de frente va a concertar una reunión ILICITA con los máximos generales para favorecer a los Wong y va a cometer la necedad de despedir a uno de ellos???

Eso no lo hace ni KIKO en sus mejores épocas.

08 de noviembre de 2011 | 12 hrs
escribe:

Hay una frase que dice :"Necio no es el que hace cosas necias si no que haciéndolas no las sabe ocultar". Chehade fue torpe hasta en las explicaciones que dió,es una mutación de novato de montesinos con la torpeza de ungenio de Condorito.Las investigaciones deben ser las mas objetivas posibles y si hay responsabilidad-todo hace indicar que si-renunciar al cargo, antes que lo saquen a la fuerza con la denuncia constitucional.Parece que la gente del Apra hace bien su chamba de tumbarse a la comisiòn que va a investigar a Alan quien debe estar jaraneándose de la risa por tanta torpeza en el equipo de gobierno.

08 de noviembre de 2011 | 10 hrs
escribe:

Que a Omar Chehade le regalen matricularlo en un curso de Ética Básica y que alguien le explique lo que significa la palabra dignidad

09 de noviembre de 2011 | 21 hrs
escribe:

¿Qué significa la palabra "dignidad"? para algunos significa que aunque te consideres inocente tengas que renunciar ante el hipócrita uyuyuy de la media al servicio de tus enemigos políticos que son precisamente los representantes de la corrupción y el cabildeo más sonados de los últimos cien años: El Alanismo (que no es lo mismo que el APRA) y el Fujimorismo. Para otros, basta que el emperador de turno te baje el dedo para que como guardia pretoriano en desgracia tengas que ensartarte en tu propia espada. Esa es la "dignidad" de los franeleros y cortesanos siempre genuflexos y listos a tirarse al suelo para que el emperador, o su coya la tuitera, los pisoteen como les venga en gana. !Que tal dignidad! En verdad no entiendo este país, pero si entiendo a Bolívar cuando decía, Perú tierra de oro y esclavos! De oro, esclavos...... y geishas! Ahora hasta Marta Chávez, la que insulto y desconoció a Humala ante los ojos del mundo está de acuerdo con Nadine Heredia. ¿Dios las cría y ellas se juntan?. No, simplemente es el espíritu de cortesanos y palaciegos de siempre.

08 de noviembre de 2011 | 09 hrs
escribe:

Omar Chehade no tiene conciencia etica para darse cuenta que el sólo hecho de reunirse con los Generales PNP en un restaurante ya lo descalifican moralmente sin importar los temas que hablaron. La falta es clara y no hay nada que investigar. Desde el momento que admitió que El había convocado a la cena debió renunciar a la Viceprecidencia.
Es el colmo que simplemente lo tome como un error.

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Nelson Manrique Nelson Manrique

Nelson Manrique Gálvez nació en Huancayo en diciembre de 1947. Es historiador y sociólogo. Obtuvo una maestría en la Universidad Católica del Perú, y un doctorado en Historia y Civilizaciones en la École de Hautes Etudes en Sciences Sociales de París, en la escuela francesa de posgrado.

 

Profesor en varias universidades de Lima, también se desempeña como periodista y columnista. Su trabajo lo focaliza en temas de historia social y violencia política. Es un estudioso de las nuevas tecnologías y de la red global.

 

Nelson Manrique es un autor muy prolífico, entre sus libros tenemos: “¡Usted fue aprista! Bases para una historia crítica del APRA” (Lima: Fondo Editorial – PUCP, 2009), “La piel y la pluma. Escritos sobre literatura, etnicidad y racismo” (CDIAG y SUR, Lima, 1999), La sociedad virtual y otros ensayos” (Universidad Católica del Perú, Lima, 1997), “Género, clase y etnia. En tiempos de ira y de amor: nuevos actores para viejos problemas”. Desco, 1990. Cada martes publica su columna de opinión titulada En Construcción, en el diario La República.