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Los niños muertos y pobres de Cachachi

Cachachi es un caserío que queda cerca de La Grama, en el camino de San Marcos a Malca, un lugar de baños termales a los que no llega nadie. La zona, del otro lado del río Crisnejas, es una de las más abandonadas de este país, a pesar de que en verdad no queda tan lejos de la carretera. En 1987 estuve cerca de Cachachi y tomé fotos a un grupo de policías allanando una tienda porque, al parecer, adentro se encontraban algunos senderistas. Sí, pues, la zona era de tránsito de SL y también de narcotráfico que pasaban desde Huamachuco a Tingo o viceversa.

Cachachi, La Grama, Malca, Ichocán y otros pueblos camino a Cajabamba están rodeados de valles hermosos de pastoreo y productos de panllevar, y parece increíble de creer que la muerte llegue a través de lo que uno más aprecia: el alimento.  En un país que se afana por su gastronomía, que dicta cátedra internacional sobre sus productos agrícolas debido a su maravillosa biodiversidad, es pues más que patético que tres niños olvidados por todos hayan perecido porque se intoxicaron de alimentos envenenados. Es trágico y perverso que estos niños, hijos de un pueblo tocado por el Rey Midas del oro y las industrias extractivas, hayan muerto porque sus cuerpos no aguantaron el viaje al centro de salud más cercano. Comer y morir: una ecuación que a ningún asistente de Mistura se nos hubiera pasado por la cabeza.

Pero los niños pobres mueren, no por hambre hoy en día sino porque el hambre les permite ser más vulnerables con los alimentos que reciben de regalo. No se trata, según dicen todos los programas de desarrollo humano, de misericordia ni asistencialismo sino de un derecho adquirido, y eso es lo que todos los gobiernos restriegan en sus informes estadísticos: los niños recibieron tal cantidad de proteínas, por lo tanto no pueden ser desnutridos. Los ancianos recibieron 100 soles del programa Juntos, por lo tanto ya están milímetros por encima de la línea de la pobreza. Pero no reciben salud ni educación –y ya ni siquiera digo “prevención de enfermedades” y “educación de calidad” porque es mucho esperar–; sus padres, por supuesto, jamás podrán soñar con el acceso a un empleo digno o a un negocio que no sea el de una bodeguita miserable con apenas cuatro plátanos y varios cajones de cerveza, como aquella que allanaron los policías fotografiados por mi vieja cámara en 1987.

Pero lo más obsceno es que las fuerzas políticas pretendan, de un lado, enlodar a los funcionarios para dejar constancia de que este gobierno está empezando mal su carrera de programas de inclusión y, desde el otro lado, achacarles casi todas las responsabilidades al gobierno anterior.  Es cierto que el Pronaa así como la Onaa, su antecesor, son organismos fácilmente corruptibles y es cierto que  Aída García Naranjo cometió varios errores en esta situación (sobre todo porque dejaban una imagen de indolencia). Pero la ministra ha tenido una actitud de pocos políticos peruanos: los ha reconocido todos y cada uno.  Se ha autocriticado y la prensa la ha destruido.

Como ella misma ha dicho en el Congreso: “Si la ministra es el problema, la solución es fácil: nadie es imprescindible”. Pero el problema no es la ministra,  el problema no es tan solo el Pronaa: el problema es muchísimo más profundo y está vinculado con los increíbles niveles de exclusión de los niños pobres cajamarquinos y la indiferencia ya histórica de los centros de poder que se regodean y refocilan en sus intereses subalternos usando de excusa la muerte de los pobres.

Hay 8 Comentarios
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12 de diciembre de 2011 | 21 hrs
escribe:

Veinte años no es nada...

Da pena que cada vez al hablar de DH se le pretenda identificar como Terrorista, recuerdos de la epoca Fujimontesinista ?

Si alguien se preocupa de la situacion de pobreza en la que viven peruanos en tierras que generan tanta riqueza es tildado de CAVIAR.

A que nivel de racismo e indiferencia,egoismo tendremos que descender ?

Cuantas jovenes vidas debemos seguir perdiendo, gestando odio entre nosotros ?

24 de octubre de 2011 | 03 hrs
escribe:

Como se nota que cualquier cosa es pretexto para sus propios fines.
Se soluciona bajarse a una ministra y no tener mas muertos con alimentos envenenados?, sabe el lector que muchos cargos de funcionarios del Pronaa aun estan en manos apristas y fujimoristas? pues que se entere, lo estan.
No es cuestion de un ministro, es eso y mas.
Es el sistema que permite que personas pedantes que quieren ignorar porque esta familia fue, sigue y seguira pobre, porque ese no es su problema, es del gobierno que eligieron los otros.
Corrigo la frase de Doña Rocio, "es inmoral que ciertas fuerzas politicas obvien el tema de fondo, la pobreza, la inclusion social, la riqueza a unos kilometros del lugar, la equidad social y se aprovechen de los niños muertos para perseguir hasta difamar a un gobierno que solo tiene 3 meses, y no un sistema que tiene decadas como esta ahora"
A proposito doy fe de que las carreteras estan buenisimas, comparadas con otras que transito, es una gozada viajar de Chiclayo a Bagua, seis horas con escalas.
Y ya dejense esos fujimoristas de ser hipocritas, sean sinceros y digan que aun esperan ser otra vez gobierno para saquear el Peru otra vez.
HCL

14 de octubre de 2011 | 10 hrs
escribe:

Lindo y dramático.
Usar estos adjetivos para referirse a la ayuda que necesitan muchos peruanos es realmente lamentable.

¿Hablar de derechos humanos es terrorismo?

No tiene ni idea de como son las personas del campo. No les da el beneficio de la duda. El colmo!!!!!

Yo creo en la inversión privada y que nos ayudará mucho a seguir creciendo. No soy caviar, soy un técnico que trabaja en zonas rurales y trato de hacer mi mejor esfuerzo. Como en todo lugar, en el campo hay personas buenas y personas malas. Asi es el mundo o ¿no?

Por favor, sin inclusión somos un país sin futuro.

Si mejoramos tiene que ser juntos!!!!!

Saludos desde Bagua: "Cuna de los héroes del Cenepa"

Los invito a conocer estas maravillosas tierras y a su gente emprendedora. La pista esta muy buena: Lima-Chiclayo-Jaén-Bagua-Moyobamba-Tarapoto-Yurimaguas. Vean el Mapa Vial

14 de octubre de 2011 | 05 hrs
escribe:

Todo muy lindo, muy dramático, sí hay que ayudar al pobre y al más necesitado. Pero, poco a poco te metes tus comentarios ya no caviares, sino terroristas y que desde tu comisión de los mal llamados "derechos humanos" para los terrucos defiendes. No puedes estar segura que los señores humildes, pobres, buenos según tú, que estaban en su "tiendecita" en la falda de un cerro lleno de amapolas de colores en un valle de ensueño, no eran terroristas. Generas odio, lo más probable es que sí lo hayan sido. Lo de García Naranjo es incaeptable, quizás no tengamos la mejor oposición pero de algo sí estamos seguros todos los peruanos, esa mujer debió renunciar por dignidad. Pero claro 40 años o más preparándose de las peores maneras revoltosas para adquirir un cargo público y a los dos meses la marxista (como todos ellos) la friega. Debió haber aprendido de Javier Diez Canseco, hombre de izquierda pero inteligente y por eso miedoso que no se lanzó así nomás porque sabía que la fregaría. Bueno, en la oposición necesitamos menos fujimorismo más PPC y en fin. Otra cosa el término CAVIAR no es usado para los bondadosos y carismáticos que patean con la izquierda sino para aquellos rojos suave que tienen casas en Asia y La Planicie o en los mejores distritos de Lima debido a que sacan plata con la pobreza, miseria de la gente y a veces se inventan cosas con sus ONG´s y tal. Bueno Adios.

13 de octubre de 2011 | 10 hrs
escribe:

Cajamarca es uno de las zonas mas pobres del país, según el INEI es el cuarto departamenbto mas pobre.ES Paradójico que en una región donde se extrae la mayoría de minerales que se exportan, se viva en estas circunstancias tan lamentables.Es un problema de inclusión, pero tambien es un problema de corrupción y de incapacidad que existen en todos los niveles del Estado.No es posible ni permisible que existan alimentos malogrados en el PRONAA, que estén repartiendo a nuestros compatriotas, como si fueran Chanchos.Se necesita una reorganización total de esta entidad y sancionar a los responsables.

13 de octubre de 2011 | 09 hrs
escribe:

No..mamita....no; lo mas obsceno, ha sido justamente que la señora "Mocha"..no ha reconocido su responsabilidad, y por ello han surgido las criticas y el rechazo a su presencia en el ministerio, no es cuestión de "los políticos o medios de comunicación"...la señora "Mocha" ha tenido una actitud NECIA e inaceptable......estar en el poder, no es para sentirse rey..(o reyna) y que todos se callen o sometan..no......al contrario, es para comprometerse y sumar esfuerzos, por una causa común...y justa.

12 de octubre de 2011 | 12 hrs
escribe:

Sra. Silva Santisteban

Escribo en respuesta a la persona que la llama caviar

Soy un Ingeniero Civil que hace 24 años trabaja en la zona rural de nuestro gran país.
Participo como proyectista, supervisor o evaluador de obras como:

Sistemas de Agua Potable, pequeños sistemas de riego, trochas carrozables, Copnstrucción de postas médicas y aulas.

Me ha tocado vivir la epoca del terror en Apurimac, Cusco y Madre de Dios: 1988 - 2001

Me siento muy satisfecho de aportar en algo del desarrollo de las personas del campo.

Se me ha retribuido muy bien. A mi familia no le falta nada

He estudiado en la PUCP y hay algunas personas que alguna vez me han dicho caviar, cuando explico la importancia de pensar en el desarrollo de las personas del campo.

Me indigna que a la fecha, la única persona que hace un comentario sobre su análisis la llame de esa manera.

Saludos desde Bagua

Carlos Yábar

10 de octubre de 2011 | 13 hrs
escribe:

caviar

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Rocío Silva Santisteban Rocío Silva Santisteban

Rocío Silva Santisteban (Lima, 1963). Estudió literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Doctora en Literatura por la Universidad de Boston. Ganó el Premio Copé de poesía con su poemario Ese oficio no me gusta (1990). Otras publicaciones: Mariposa negra (1993), Condenado amor y otros poemas (1995) y Turbulencias (2006). En 1994 publica su libro de relatos Me perturbas (1994). Actualmente es periodista y docente universitaria. Además es presidenta de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.