Madre: ¿tus derechos sexuales?

Cuando yo era joven el tema de la virginidad era un debate caliente; hoy, gracias a los múltiples cambios sociales, no es esa traumática fuente de presiones morales y psicológicas que nacen por interpretaciones patriarcales de la Iglesia. La imposible condición de madre-virgen de María como modelo de conducta condenó el inicio de la sexualidad de muchas mujeres peruanas de mediados de los años 80. La necesidad de romper con el mandato de la virginidad hasta el matrimonio era un reto de todas nosotras. Para unas fue traumático, para otras una liberación. Y nadie, en ese entonces, hablaba o sabía o tenía alguna idea de los derechos sexuales.

¿Qué son los derechos sexuales y reproductivos? Son parte de los derechos humanos y son una de las grandes victorias de las mujeres organizadas en el mundo. No son exclusivos de las mujeres, por supuesto que no, son de ambos sexos. Y los garantizan los Estados a través de sus distintas instituciones. Han sido reconocidos hace poco por diferentes secciones de Naciones Unidas y hoy son promovidos por ONU Mujer, bajo el liderazgo mundial de Michele Bachelet, la ex presidenta de Chile.

¿Cómo cuáles? Por ejemplo, el acceso a la salud materna, que las mujeres no mueran al dar a luz o durante el puerperio, que los partos sean “culturalmente adecuados”, que se difunda de manera adecuada la lactancia materna, que asimismo las mujeres y hombres, sobre todo, los adolescentes, puedan tener información sobre control de la natalidad y salud sexual, que las relaciones sexuales entre adolescentes no se penalicen porque sancionando penalmente no controlamos las hormonas removidas de los jóvenes. El acceso a la llamada píldora del día siguiente para todas las mujeres peruanas y no solo para las que pagan los treintaitantos soles que cuestan en las farmacias.

Los primeros días de mayo el Estado peruano tuvo que pasar la revisión del estatus de los derechos económicos, sociales y culturales, los DESC, en Ginebra, ante una comisión multilateral de Naciones Unidas.

Hace 15 años que el Perú no daba un reporte sobre estos. Muchos temas se pusieron sobre la mesa –derechos indígenas, ley de consulta, derechos de personas de diversidad sexual, entre varios otros–, pero uno de ellos ha sido olvidado por el Estado peruano e incluso por los propios examinadores: los derechos sexuales y reproductivos de los hombres y las mujeres en el Perú. ¿Por qué? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que como Estado el Perú hoy ni siquiera garantiza con un protocolo, un derecho de las mujeres, al aborto terapéutico, aprobado hace 85 años. ¡¡¡¡Hace 85 años!!!! Pero incluso más allá de este tema que es polémico, el propio acceso, de las madres a sus derechos reproductivos no está garantizado aún por el Estado: ¿por qué no se habló del tema de las esterilizaciones forzadas en Ginebra? Un tema que ayudó a ganar a Ollanta Humala hoy es nuevamente archivado bajo el conveniente polvo del olvido.

Hay 7 Comentarios
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15 de mayo de 2012 | 10 hrs
escribe:

Sólo quería decir, que soy casada ya casi dos años, llegué virgen al matrrimonio, no por religión, sino porque siempre pensé que el tener relaciones era una entrega, de todo, de mi persona, de mi ser, de mi amor. Fue difícil resistir; pero, ahora que ya soy casada y feliz, no me arrepiento de haber esperado, es más lo volvería a hacer. Creo que es una sexualidad plena la que vivo ahora.Puedo despertar y ver al hombre que amo y que amaré sin miedos a no verlo más. Gracias.

13 de mayo de 2012 | 20 hrs
escribe:

Por qué crees que es mejor llegar virgen al matrimonio? Me gustaría saber :D

13 de mayo de 2012 | 19 hrs
escribe:

bien dicho.

13 de mayo de 2012 | 12 hrs
escribe:

Sería interesante si comentario anterior dijera por qué es mejor llegar virgen al matrimonio? para mi es una elección libre el iniciar las relaciones sexuales tanto en el hombre como en la mujer aunque no exista un matrimonio; pero considero que conlleva responsabilidad hacia el cuidado de nuestro cuerpo para la expresión de una sexualidad sana, que en vez de traernos llamados a la conciencia por los estereotipos en los que hemos sido criados; nos deje bienestar y autenticidad en nuestros actos.

13 de mayo de 2012 | 10 hrs
escribe:

Buenisimo que pienses eso y respetable, siempre y cuando no se pretenda que todxs piensen y se condene a quien no peinsa como tu. Yo no me quiero casar por ejemplo, no sueño con el matrimonio, ni mucho menos....eso significa que debo morir virgen?? El sexo es hermoso, placentero y practicado con responsabilidad nos hace mas felices!

13 de mayo de 2012 | 10 hrs
escribe:

Muy buena nota. Se agradece...

13 de mayo de 2012 | 07 hrs
escribe:

Sigo pensando que es mejor llegar virgen al matrimonio, tanto para el varón como para la mujer. No porque lo diga alguna iglesia.

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Rocío Silva Santisteban Rocío Silva Santisteban

Rocío Silva Santisteban (Lima, 1963). Estudió literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Doctora en Literatura por la Universidad de Boston. Ganó el Premio Copé de poesía con su poemario Ese oficio no me gusta (1990). Otras publicaciones: Mariposa negra (1993), Condenado amor y otros poemas (1995) y Turbulencias (2006). En 1994 publica su libro de relatos Me perturbas (1994). Actualmente es periodista y docente universitaria. Además es presidenta de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.