9 de Abril del 2013 23°C US$ Compra S/.2.582 US$ Venta S/. 2.585
Loading

Invasores, indignados e indiferentes

El enojoso episodio del pueblo Bora insultado por periodistas chilenos generó un chispazo mediático que, junto a la justa solidaridad, rompió por segundos el velo informativo que desde hace siglos cubre a la cultura amazónica. La circunstancia, sin embargo, no será suficiente para abordar desde los medios la agenda que demandan las comunidades nativas peruanas y su principal problema: su sobrevivencia acosada por actividades extractivas y por la falta de un Estado que los incluya con criterios de equidad y justicia.

En la Amazonía peruana viven 13 familias etnolingüísticas que hablan más de 60 lenguas. En la mayoría de casos, la prensa los retrata en el estilo informativo llamado mosaico (Martínez-Salanova y Peralta), es decir, con una presentación intermitente, seccionada, que promueve de ellos una sola mirada y un acercamiento ficticio a la realidad, donde las palabras, fotografías e imágenes solo entregan información y no motivan un compromiso ético. Pasado el episodio Bora, el Estado ha vuelto a lo suyo, es decir, al olvido; y los medios, al mosaico. Hasta la próxima vez.

En tanto, por ejemplo, 15 mil habitantes de los pueblos Awajún y Wampis, asentados cerca de la Cordillera del Cóndor, en la región Amazonas, son afectados por las operaciones de la empresa minera Afrodita. Las comunidades nativas de la zona denuncian que en la Cordillera del Cóndor existen 103 concesiones mineras. Allí se tala ilegalmente decenas de hectáreas y se daña la cabecera de cuencas, los ríos y las cataratas. No solo para el Estado sino para la prensa debería ser más indignante el asunto si se considera que esto sucede en el Parque Nacional Ichigkat Muja, un área protegida.

En más de un caso, la indignación sobre los Bora es una tragicomedia si se tiene en cuenta, otro ejemplo, la demonización que sufriera en el 2009 Alberto Pizango, profesor bilingüe del pueblo nativo shawi, procesado todavía por sedición, conspiración y rebelión, acusado de azuzar a las comunidades nativas en los sucesos de Bagua de ese año. El informe del Congreso pone las cosas en su sitio, pero en el país no se construye todavía la verdad oficial sobre tales sucesos. Solo habría que recordar que en ese año los pueblos nativos declararon una huelga luego de varios meses de peregrinaje inútil a Lima demandando la derogatoria de la llamada Ley de la Selva, un decreto legislativo tramposamente dictado so pretexto del TLC Perú-EEUU. La huelga, desde el 23 de abril, duró más de 40 días con la indiferencia oficial y ciudadana. Luego de los 33 muertos, la norma fue derogada, se reconoció la justa demanda, los culpables no han sido sentenciados, hubo una débil disculpa y todo ha regresado a la normalidad.

En el contexto de este caso que ha tocado las fibras de una indiferencia que de vez en cuando descubre la existencia de pueblos nativos, conviene recordar que la Amazonía peruana tiene 78 millones de hectáreas, de las cuales el 60% tiene concesiones de hidrocarburos, 16 de ellas superpuestas sobre 12 áreas naturales protegidas.

http://juandelapuente.blogspot.com/

Hay 6 Comentarios
Denunciar
14 de septiembre de 2012 | 12 hrs
escribe:

Sí, cuanto cinismo. Todavia gateamos en tolerancia a las etnias y q sus derechos sean respetados o considerarnos iguales. Esa es la utopia de la Ley, en otras urbes son mejor asimiladas. Esta es la mejor forma de balancear el racismo marcado nuestro, criticando a los chilenos que andan en las mismas o peor. Nuestro pais seria un paraiso si crecieramos un poco, es tan dificil o tomaria tiempo. Los medios de comunicacion no hacen de esta batalla suya ya que la denuncian y por otro la promueven.

07 de septiembre de 2012 | 14 hrs
escribe:

Preferiría que la selva fuera un campo en el cual se cultiven cereales, en vez de servir de habitat para indios subdesarrollados.

14 de agosto de 2012 | 21 hrs
escribe:

ELLOS EXTRANJEROS, QUIEREN SER AMAZONICOS Y EL PSICOSOCIAL ES PARA IMPREGNAR EN SUS CIUDADANOS QUE LA AMAZONIA ESTÁ POBLADA POR SERES DISMINUIDOS Y QUE ELLOS EXTRANJEROS SUPERIORES DEBEN GOBERNAR DICHOS TERRITORIOS. AHORA TAMBIEN MANEJAN EL PSICOSOCIAL DEL NARCOTRAFICO CON EL MISMO FIN. Y POR ELLO SE HAN ARMADO PARA INVADIRNOS Y SECCIONAR ESTE PAIS.

14 de agosto de 2012 | 12 hrs
escribe:

Y me pregunto: por qué nos rasgamos las vestiduras por el incidente de los chilenos con los boras cuando nosotros ignoramos y hasta despreciamos totalmente a todas los pueblos nativos de la Selva desde hace siglos??

14 de agosto de 2012 | 10 hrs
escribe:

Serìa bueno que el presente comentario, se le entregue (en la mano) para su lectura (obligatoria) al ministro de ambiente Pulgar Vidal....y...bueno... a Ollanta ..-y su mujer-

14 de agosto de 2012 | 09 hrs
escribe:

Es la hipocresía de los sepulcros blanqueados. ¡Oh qué horror! cómo se atreven estos chilenos a burlarse de nuestros boras, SÓLO NOSOTROS PODEMOS OFENDER Y VIOLAR LOS DERECHOS DE TODAS NUESTRAS ETNIAS, CON ALEVOSÍA Y VENTAJA. Sólo nosotros podemos atentar contra su sobrevivencia concediendo actividades extractivas altamente contaminantes. Sólo nosotros podemos burlarlos, perseguirlos, enjuiciarlos y matarlos. CUÁNTO CINISMO.

Enviar un comentario nuevo

Juan de la Puente Juan de la Puente

Periodista, abogado y politólogo. Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) de Lima, con estudios de maestría en Ciencias Penales y Ciencias Políticas. Realizó el Curso de Descentralización en la Universidad de Alcalá (Madrid).

 

Ex Profesor en la UNMSM en los cursos de Pensamiento Político Peruano y Teoría del Gobierno. Es profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de San Martín de Porres (USMP) de Lima, y de Pensamiento Político Peruano y de Participación Política en el Instituto de Gobierno (IG), de la misma universidad. En la USMP preside el Fondo Editorial. Fue director del diario La Primera, del programa La Mitad Más Uno de Televisión Nacional del Perú y jefe de la sección política de La República.

 

Fue Consejero Presidencial del Presidente Alejandro Toledo (2001-2006. Impulsor del Acuerdo Nacional suscrito el 22 de julio del 2002 por 7 partidos políticos, 7 organizaciones de la sociedad civil y el gobierno, e integrante actual de su Comisión Técnica de Alto Nivel. Responsable del diseño inicial del Programa Juntos de Transferencia Condicionada (fase inicial, 2004), actualmente vigente y coordinador del Programa Consejos de Ministros Descentralizados (CMD), de la Presidencia de la República del Perú, entre el 2004 y 2006. Se desempeñó como consultor de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe con sede en Chile y consultor para el proyecto de reforma del Congreso. Se desempeña como consultor en gobernabilidad, sistemas políticos y análisis de coyuntura para organismos nacionales e internacionales.