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Las tres oposiciones

Por Juan de la Puente

La mayoría de prospecciones sostenían que el gobierno de Ollanta Humala tendría poco margen de maniobra en sus primeros días, habida cuenta de la polarización de la segunda vuelta y de la negativa de los opositores a Humala a desmovilizarse. No obstante, el gobierno parece empezar a disfrutar de una provisoria luna de miel.

El discurso gubernamental es dosificado y ha conseguido moderar las expectativas, sobre todo políticas. Contribuyen a esto la austeridad verbal y mediática del Presidente, la afirmación del papel convocante del premier Salomón Lerner Ghitis y el activismo de la mayoría de ministros. Sin embargo, los dos elementos más sustantivos de las señales oficialistas son: 1) la persistencia del cambio como compromiso moral; y 2) las formas de trato muy republicanas hacia otros poderes del Estado, sectores políticos y actores sociales, especialmente la empresa.

Una lista de señales ha bloqueado la formación de una coalición resistente a los cambios: gravamen minero pactado, negociación paciente del Lote 88 de Camisea, renuncia al pedido de facultades delegadas al Congreso, silencio sobre las reformas constitucionales y posicionamiento internacional multilateral. Al mismo tiempo, otros signos deben también interpretarse de cara a los movimientos sociales, como la rápida gestión de Pensión 65, la defensa de Ricardo Soberón, la reinstalación del Consejo Nacional del Trabajo, la elaboración del Presupuesto 2011 con aumentos sustantivos en Educación y Salud, y la propuesta de creación de una red estatal rural móvil.

El gobierno ha escogido su primer tiempo; la oposición o una parte de ella, no. El gobierno opera política y socialmente, en tanto que la oposición parece escindida en tres bloques. Mientras la dirección empresarial tiende puentes con angustia y rapidez, las bancadas parlamentarias se decantan por un control político casi sotto voce. En cambio, la oposición mediática, la más beligerante, articulada a veces a la empresa y otras al Parlamento, parece ser por ahora la oposición realmente existente. Este bloque ha perdido todas sus batallas quizás porque se ha detenido en el discurso previo a las elecciones. Aun así, su mensaje y el del gobierno son los únicos que se escuchan en la sociedad. Así las cosas, el salto al vacío parecen haberlo dado las formaciones políticas, en tanto que la empresa y los medios operan con pragmatismo y audacia.

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Juan de la Puente Juan de la Puente

Periodista, abogado y politólogo. Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) de Lima, con estudios de maestría en Ciencias Penales y Ciencias Políticas. Realizó el Curso de Descentralización en la Universidad de Alcalá (Madrid).

 

Ex Profesor en la UNMSM en los cursos de Pensamiento Político Peruano y Teoría del Gobierno. Es profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de San Martín de Porres (USMP) de Lima, y de Pensamiento Político Peruano y de Participación Política en el Instituto de Gobierno (IG), de la misma universidad. En la USMP preside el Fondo Editorial. Fue director del diario La Primera, del programa La Mitad Más Uno de Televisión Nacional del Perú y jefe de la sección política de La República.

 

Fue Consejero Presidencial del Presidente Alejandro Toledo (2001-2006. Impulsor del Acuerdo Nacional suscrito el 22 de julio del 2002 por 7 partidos políticos, 7 organizaciones de la sociedad civil y el gobierno, e integrante actual de su Comisión Técnica de Alto Nivel. Responsable del diseño inicial del Programa Juntos de Transferencia Condicionada (fase inicial, 2004), actualmente vigente y coordinador del Programa Consejos de Ministros Descentralizados (CMD), de la Presidencia de la República del Perú, entre el 2004 y 2006. Se desempeñó como consultor de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe con sede en Chile y consultor para el proyecto de reforma del Congreso. Se desempeña como consultor en gobernabilidad, sistemas políticos y análisis de coyuntura para organismos nacionales e internacionales.