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No hay preso bueno

El coronel PNP Tomás Garay ha sido repuesto por el mando policial en su cargo de director del penal de Lurigancho. Ha regresado en olor de multitud anunciando con firmeza que su política penitenciaria continuará, corte de pelo obligatorio incluido, proclamando que él ha acabado con el mito de la ingobernabilidad del penal más peligroso del Perú.

Es probable que yo forme parte de un minoritario grupo que considera que la separación de Garay fue correcta y que es un error reponerlo. También creo que el mando policial y el Ministerio del Interior acaban de derribar el proyecto de reforma penitenciaria que el equipo dirigente del Inpe estaba ejecutando con humildad, conocimiento y sin populismo.

Garay, con su efectismo y populismo es el ahora Presidente moral del Inpe, institución rectora en materia penitenciaria que por escasez de recursos y de personal desde hace varios años no está a cargo de algunas prisiones, las mismas que sí están a cargo de la policía. Sin embargo, el Inpe es el ente rector de la política penitenciaria y en su momento criticó la decisión de Garay de rapar a los 8 mil presos de Lurigancho por medidas de seguridad.

Los argumentos del Inpe y antes de la Defensoría del Pueblo son justos, legales y correctos. Afirman que rapar a los reclusos como medida forzada no es legal, objetiva, razonable y proporcional, porque no han perdido, como nadie, todos sus derechos y que los  seres humanos no pueden ser tratados como cosas o instrumentos. Esta visión está amparada en el Código de Ejecución Penal (Decreto Legislativo N° 654 del julio de 1991), según el cual el recluso no es una persona eliminada de la sociedad, sino que continúa formando parte de ella, como miembro activo; que el régimen penitenciario se desarrolla respetando los derechos del interno no afectados por la condena; y que el interno goza de los mismos derechos que el ciudadano en libertad sin más limitaciones que las impuestas por la ley y la sentencia respectiva.

Garay representa el populismo en materia de seguridad ciudadana, como en un momento lo fue el coronel PNP Elidio Espinoza, acusado de dirigir un escuadrón de la muerte en Trujillo, luego absuelto y ahora político estrenado. Para Garay, el problema de las prisiones es la gobernabilidad, pero para la ley y para la justicia es la reinserción de los sentenciados y la retención de los inculpados sin sentencia, la mayoría entre todos los reclusos. Garay no es Espinoza, pero el sentimiento ciudadano que lo apoya es el mismo o muy parecido. Ese sentimiento asume que un recluso carece de derechos, no tiene voluntad y su existencia es totalmente interdicta a merced de sus carceleros. Desde esa visión claman por la extrema severidad en las cárceles debido a que todo preso es un marginal, indeseable, menos humano y que solo sirve para el trabajo o para el exterminio.

http://juandelapuente.blogspot.com/
 

Hay 9 Comentarios
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25 de septiembre de 2012 | 08 hrs
escribe:

Por estas opiniones tan a favor de los delicuentes es que en la actualidad hasta los hijos matan a sus madres por dinero porque saben que gente como ustedes lo van a defender, la vida es otra aquel que mata,violaroba,siempre lo volvera hacer y todavia peor que la primera vez aqui en el peru se debe aplicar la ley en toda su severidad y no darle ningun beneficio, para que aprendan de una vez por todas.

04 de julio de 2012 | 05 hrs
escribe:

Si Ud. hubiese sido víctima de un delincuente, no haría tanto aspaviento por ese asunto, cada uno de esos internos a victimizado a más de un ciudadano(a) que si por suerte no le propició daño físico, propició un trauma emocional severo del cual es muy dificil liberarse. La víctima termina por desconfiar hasta de su propia sombra. Vivir con miedo es una agresion a los derechos humanos mas fundamentales de los seres humanos. De eso si hay que preocuparse mi querido Luis.

03 de julio de 2012 | 19 hrs
escribe:

tu mismo eres Juan yo soy tu fan # 1 !!!

ahorita arreglamos el cambio climático

y el cambio bancario de paso

V

03 de julio de 2012 | 14 hrs
escribe:

Bajo ese concepto academico, es que entonces hubo un gobierno dirigido por un libertino que procuró la liberación de terroristas al cual perteneciste.

03 de julio de 2012 | 13 hrs
escribe:

Excelente, que rapen a todos los presos, la carcel no es un hostal, rapados y deberían ponerles a todos solo uniforme a rayas.

03 de julio de 2012 | 11 hrs
escribe:

seria deseable .. pero la realidad es otra, por eso es que escribe y no dirige ... cuando haga, se dara cuenta que la pared de la realidad es mas gruesa y dificil que el papel de la utopia en el que escribe y que lamentablemente aguanta todo ...

03 de julio de 2012 | 10 hrs
escribe:

Efectivamente, es la misma tactica usada por los nazis en los campos de ocncentracion y por el racista comisario Arpaio que rapa a los inmigrantes capturados y los hace desfilar porlas calles encadenados y en trajes a rayas. La civilizacion del espectaculo que le dicen.

03 de julio de 2012 | 09 hrs
escribe:

su analisis sobre la problematica carcelaria y los presos solo trasunta su academicismo y no la realidad q es que aquel q delinque pierde todos sus derechos frente a la sociedad al menos hasta el termino de su condena nosotros creemos q estas medidas el corte de cabello restriccion de visitas etc son solo un mecanismo para hacerles saber a los reclusos q cometen faltas incluso dentro de la carcel son las mas adecuadas para trasmitirles el sentido de autoridad felicitaciones al Crnl. Garay

03 de julio de 2012 | 08 hrs
escribe:

Cierto, Garay se ha degradado solo, no tiene sustento legal su conducta. Raparlos a la prepo a los reos, es fascismo puro, los nazis lo hacían. Los presos siguen siendo ciudadanos, los únicos derechos que pierden son los establecidos en su sentencia, en el caso que hayan sido condenados y, si lo absuelven? Más se ha deslegitimado quien lo ha repuesto a Garay,¡Ay¡

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Juan de la Puente Juan de la Puente

Periodista, abogado y politólogo. Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) de Lima, con estudios de maestría en Ciencias Penales y Ciencias Políticas. Realizó el Curso de Descentralización en la Universidad de Alcalá (Madrid).

 

Ex Profesor en la UNMSM en los cursos de Pensamiento Político Peruano y Teoría del Gobierno. Es profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de San Martín de Porres (USMP) de Lima, y de Pensamiento Político Peruano y de Participación Política en el Instituto de Gobierno (IG), de la misma universidad. En la USMP preside el Fondo Editorial. Fue director del diario La Primera, del programa La Mitad Más Uno de Televisión Nacional del Perú y jefe de la sección política de La República.

 

Fue Consejero Presidencial del Presidente Alejandro Toledo (2001-2006. Impulsor del Acuerdo Nacional suscrito el 22 de julio del 2002 por 7 partidos políticos, 7 organizaciones de la sociedad civil y el gobierno, e integrante actual de su Comisión Técnica de Alto Nivel. Responsable del diseño inicial del Programa Juntos de Transferencia Condicionada (fase inicial, 2004), actualmente vigente y coordinador del Programa Consejos de Ministros Descentralizados (CMD), de la Presidencia de la República del Perú, entre el 2004 y 2006. Se desempeñó como consultor de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe con sede en Chile y consultor para el proyecto de reforma del Congreso. Se desempeña como consultor en gobernabilidad, sistemas políticos y análisis de coyuntura para organismos nacionales e internacionales.