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Una crónica de la vendimia

Por: Juan de la Puente

La reciente novela del escritor y periodista Víctor Andrés Ponce (Las muertes de Emilio, Editorial Norma, 2008) aborda sin complejos el ambiente tenso y de batalla que en los años 90 vivió la redacción de un conocido diario limeño que respaldó el golpe de Estado de Fujimori aduciendo principios políticos ineludibles, pero que luego fue seducido por los servicios de inteligencia para ser puesto al servicio de la reelección. A través de sus páginas transcurren varios personajes del pasado reciente y otros que aún ejercen la actividad pública, fáciles de identificar a pesar del cambio de nombres.

A despecho de las licencias que la imaginación literaria reclama y recrea, me ha sido grato reconocer en la novela la trama de los días finales del recordado Manuel D’Ornellas, miembro joven de la vieja generación de periodistas de los años 60, maestro del análisis de la coyuntura diaria y el primero de los hombres de prensa sobre el que se cebó una campaña de titulares infames de los llamados diarios chicha, sólo por oponerse a la reelección y demandar el retiro de Montesinos del poder. En aquellos años tuve el honor se escribir una de las primeras columnas en su defensa y compartir con él las páginas del Suplemento Domingo, tan luego de apartarse de la dirección de ese diario después de perder la batalla por la independencia de la ideas. La novela dice más: que en la redacción de ese diario más de uno se resistió con valentía a ser tragado por la mafia, que hombres honorables rechazaron ofertas directas, y que esta operación no habría sido victoriosa si no hubiera estado encabezada por un “hombre de adentro”, también visible en la novela y actualmente asilado político en Chile.

La novela, de narración fresca y aguerrida, evidencia las virtudes y los vicios de la prensa como actividad y la levedad de los periodistas como trabajadores. De los vicios sobresale uno, la inevitable vulnerabilidad de los medios en una sociedad que compra pocos diarios, de donde nace la tentación de la compra y venta de las líneas editoriales, una veces al poder político y otras al económico. De las debilidades resalta una: la falta de voz de los periodistas como trabajadores y su indefensión cuando son ejecutados por sus ideas. De ambos temas se habla muy poco ahora.

Lo que nos cuenta Ponce es también aleccionador para los periodistas en términos deontológicos. El director del diario de su historia combatía la vanidad y el vedetismo de sus colegas recordándoles que hasta la más explosiva de las primicias se imprimirá en un papel que al día siguiente servirá para envolver pescado en los mercados. Era una manera un tanto brusca pero válida de afirmar que la noticia no debería deformar al mensajero y que ambos son, informativamente hablando, efímeros y socios circunstanciales. Útiles reflexiones para esta época en que más de uno desea hacer periodismo sobre periodistas a cada momento y otros contra periodistas. Más útil todavía en circunstancias en que la crisis política ha cargado sobre los hombros de la prensa gran parte de la agenda pública.

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Juan de la Puente Juan de la Puente

Periodista, abogado y politólogo. Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) de Lima, con estudios de maestría en Ciencias Penales y Ciencias Políticas. Realizó el Curso de Descentralización en la Universidad de Alcalá (Madrid).

 

Ex Profesor en la UNMSM en los cursos de Pensamiento Político Peruano y Teoría del Gobierno. Es profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de San Martín de Porres (USMP) de Lima, y de Pensamiento Político Peruano y de Participación Política en el Instituto de Gobierno (IG), de la misma universidad. En la USMP preside el Fondo Editorial. Fue director del diario La Primera, del programa La Mitad Más Uno de Televisión Nacional del Perú y jefe de la sección política de La República.

 

Fue Consejero Presidencial del Presidente Alejandro Toledo (2001-2006. Impulsor del Acuerdo Nacional suscrito el 22 de julio del 2002 por 7 partidos políticos, 7 organizaciones de la sociedad civil y el gobierno, e integrante actual de su Comisión Técnica de Alto Nivel. Responsable del diseño inicial del Programa Juntos de Transferencia Condicionada (fase inicial, 2004), actualmente vigente y coordinador del Programa Consejos de Ministros Descentralizados (CMD), de la Presidencia de la República del Perú, entre el 2004 y 2006. Se desempeñó como consultor de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe con sede en Chile y consultor para el proyecto de reforma del Congreso. Se desempeña como consultor en gobernabilidad, sistemas políticos y análisis de coyuntura para organismos nacionales e internacionales.