Me voy a copiar un chiste. Hace un par de días se puso a España a la venta en eBay. Según el vendedor –los hilarantes redactores de mi revista satírica favorita, Mongolia– el país en cuestión cuenta con “vistas al mar, 17 comunidades, 2 ciudades autónomas y 40 millones de personas”. Aunque la puja inicial era de 10 mil millones de euros, hubo gente que durante varias horas intentó ser dueña de España por 5 euros.
Eso me hizo pensar en cuál sería la mejor manera de vender nuestro país, en el más que hipotético y quizá falso caso en que no se hubiera vendido todavía. La Marca Perú ya ha hecho su aporte creativo. Ahora nos toca capitalizar el marketing y aplicar la venta directa antes de que la patria caduque. A mí se me han ocurrido los siguientes reclamos para acompañar el cartel de “se vende” en el techo de nuestra casa. Los reto a elegir el mejor para nuestro anuncio de eBay. Puedes proponer también tu propia oferta para:
#Sevendepaís:
Con 222 mil restaurantes y 4.78 millones de personas en situación de exclusión social.
Con un Premio Nobel de Literatura y una tasa de analfabetismo del 7 por ciento.
Con un clima de bonanza y un total de 7 millones de tarjetas de crédito activas.
¿Les parezco pesimista? Crecí en el Perú deprimido de los 80 y me hice joven en el convulso Perú de los 90. Me perdí todo el optimismo de los 2000. Será por eso que me siento completamente en mi elemento viviendo en un país como España, donde la negatividad y el humor negro se encuentran en su mejor momento gracias a la crisis europea.
Pensándolo bien, no quiero que a mi país lo vuelvan a comprar los mismos de siempre. Así que yo pujaría por el Perú, aunque sea de segunda mano. Ofrezco los diez millones de intis que encontré debajo de un colchón en la casa de mi abuela. Quién da más.
