El pueblo español ha hablado en las urnas, premunido de cierta indignación, y la conclusión más visible, más aparente, es que ha dado un claro apaleo electoral al gobernante PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y ha apapachado al PP (Partido Popular). Pero, ¿es esa la única lectura posible de estas elecciones algo depresivas?
Comencemos por decir que, ciertamente, el voto contra el PSOE expresa el rechazo a la incapacidad que tuvo para torear la crisis. En el envés de las urnas, sin embargo, se percibe un crecimiento notable, vigoroso, mayor que incluso que el del PP, de partidos que, de alguna manera, expresan eso que no se encuentra en el coto bipartidista.
Rodolfo Chisleanchi, un activista del Movimiento 15-M (el de los persistentes indignados españoles), lo precisa con cifras incontestables: los partidos que más crecieron en esta votación fueron UP y D (Unión Progreso y Democracia), que subió en 823,000 votos, e IU (Izquierda Unida), que vio aumentar sus arcas electorales con 711,000 papeletas.
El PP sólo recibió 549,000 votos más, todo con respecto a las elecciones del 2008. ¿Qué está pasando allí debajo que no es percibido incluso por los más sesudos y profusos análisis políticos? Elemental, si uno lo quiere ver claro: que el PP ha barrido, a costa del PSOE, pero que el aura de la indignación ha penetrado en las urnas de manera notable.
Estos dos partidos (IU, UP y D) son los que recibieron el apoyo, abierto implícito, de los devotos del movimiento 15-M que querían votar (otros muchos prefirieron engrosar la lista de los ausentes). El asunto no es anecdótico, si se tiene en cuenta que la emergencia de este movimiento es la mayor novedad política española reciente. La única en realidad.
Y también es preocupante, porque dirigentes del PP han despreciado, públicamente, a los indignados. No es impensable, por eso, que a Rajoy le ocurra lo que a Sebastián Piñera en Chile (de quien hasta se copió el lema “Súmate al cambio”): que una vez aupado el Poder, afanoso, le caiga encima una ola de protestas que le saque aún más canas.
