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Gentilezas crueles

Histórico: las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) anuncian el domingo 26 que por su, digamos, fina cortesía liberarán a los 10 militares que tienen secuestrados, en algunos casos por más de 12 años, y que les regalarán a los colombianos (y a todo el mundo acaso) la gracia de no valerse nunca más del plagio para sus fines.

Esta suerte de concesión pseudo-revolucionaria se remata con una frase de antología: “queremos manifestar nuestros sentimientos de admiración para con los familiares de los soldados y policías en nuestro poder”. Algo así como enviar un sentido agradecimiento a quienes, por culpa de ellos, sufrieron años de penurias, dolor y lágrimas sin fin.

¿A qué nivel de degradación han llegado las FARC para hacer dichas elaboraciones? Más allá del descalabro militar que han asimilado en los últimos años –con las muertes de “Tirofijo”, el “Mono Jojoy”, “Raúl Reyes” y “Alfonso Cano”– sorprende que, para plantear una salida, la guerrilla más añeja de América Latina muestre tan pobres juicios morales.

Sus actos de terrorismo han sido persistentes –los propios secuestros son un acto de terror propinado por años–, pero si, finalmente, quieren abandonar su loca aventura, ya tremendamente impopular, hubiera sido esperable un mea culpa más real, menos alambicado e irrespetuoso. No habrá Historia que los absuelva con tales argumentos y palabras.

Peor aún si, en medio de la cautelosa alegría de los colombianos por el anuncio, no queda claro qué pasará con los secuestrados civiles que aún tendrían, cuyo número no se sabe con certeza. La ONG País Libre sostiene que quizás sean decenas –señoras que cocinan o jóvenes, por ejemplo–, pero no aparecen el doloroso firmamento de la negociación.

Por añadidura, en 1984, las FARC firmaron con el presidente Belisario Betancur los Acuerdos de la Uribe, en los que se les pidió no secuestrar más personas. Pero no cumplieron. Luego vinieron los gobiernos de Virgilio Barco, César Gaviria, Ernesto Samper y Andrés Pastrana, en los cuales los secuestrados se siguieron acumulando como trofeos.

Tras los dos gobiernos de Álvaro Uribe y el actual de Juan Manuel Santos (a quienes se les debe criticar sus excesos en la lucha antisubversiva), viéndose golpeadas, han comenzado a ceder. Y hacen el “gentil” ofrecimiento de no secuestrar más, algo bienvenido pero que se empobrece cuando el discurso político sigue embadurnado de una ciega crueldad.

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Ramiro Escobar Ramiro Escobar

Ramiro Escobar es periodista especializado en temas internacionales y ambientales. Estudió Periodismo en la Universidad San Martín de Porras en Lima y siguió un Diplomado de Comunicación y Medio Ambiente en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, así como numerosos cursos de temas internacionales en el extranjero.

Ha recorrido más de 35 países y ha cubierto eventos como la Intifada Palestina (2001), la crisis argentina (2002) el golpe contra el presidente Hugo Chávez en Venezuela (2002), la situación de las Islas Galápagos (2004), la campaña de Barack Obama (2008), la segunda vuelta de las elecciones chilenas entre Eduardo Frei y Sebastián Piñera (2010, para La República). También ha realizado entrevistas a personajes relevantes del acontecer internacional, como Shimon Peres, ex Primer Ministro de Israel; María Teresa Fernández de la Vega, ex vice presidenta del gobierno español; Ricardo Lagos, ex presidente de Chile; Álvaro Colom, ex presidente de Guatemala, ente otros.

Recibió el Premio Nacional de Periodismo Juan Landánzuri Ricketts (2000) y en el 2008 ganó el Premio de Reportaje sobre Biodiversidad, otorgado por Conservación Internacional (CI). Ese mismo año, ganó el Segundo Premio Latinoamericano de Reportajes sobre Biodiversidad, promovido también por CI. En el 2010 ganó el Premio Periodístico ‘Solidaridad con los Refugiados’, que recibió en Ouagadugu, Burkina Faso (África). En el 2011 ganó la primera versión del Premio Salwan sobre Reportajes el Mundo Indígena, que fue otorgado en Lima. En el mismo 2011 trabajó en la Misión de Observadores de Unión Europea para la segunda vuelta electoral en el Perú.

Antes, ha escrito para Newsweek en español, El Nuevo Herald de Miami y El Semanario de México. Entre 1998 y 2002 fue editor y redactor principal del semanario peruano ‘Caretas’.Del 2002 al 2008 fue columnista de Internacionales del diario Perú.21. Actualmente, además de escribir sus columnas en La República, colabora, en el Perú, con la revista Poder y, en el extranjero, con el diario El País (España) y el portal O’eco amazonia de (Brasil).

También es catedrático en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) y en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Ha dado conferencias en universidades e institutos de Bolivia, Venezuela, Ecuador y España.