Por Mirko Lauer
Muy estimado Mirko:
Tu columna del antepasado domingo cuatro lee como celos políticos la discusión sobre la Costa Verde, como si el debate no fuera qué hacer, sino solo quién. La ubicua metáfora del perro del hortelano, ése que ni come ni deja comer, tendría aquí un caso flagrante de personalismos. Y para ti lo presentado como propuesta “no pasa de ser un paquete de dibujos animados pasados por televisión”. Soy el guionista y dibujante, como arquitecto y urbanista ad honorem, de esos “dibujos animados” (no soy funcionario ni autoridad). Por eso y por ser lector de tu sabrosa columna te escribo.
Además, Mirko, ya no hay entredicho sino consenso de responsables municipales. Se debe sumar iniciativas y no regresar a confrontarlas. Coincidiremos que mejor escenario que un catchascán legal (y misio) entre el Alcalde y el Presidente es conciliar visiones, recursos y espacios de autoridad e iniciativa. Ganaríamos todos, los ciudadanos y los políticos. El qué es más importante que el quién (aunque esto no es moco de pavo, no sólo para seguir con el refranero sino porque hay una autoridad y una ley mandatoria).
La propuesta actual ha sido acordada a fin de año con todos los alcaldes de la Costa Verde. Entiende al litoral como un gran espacio metropolitano destinado principalmente a la recreación de todos articulando a la ciudad de arriba con la ciudad de abajo. Balcones, bajadas, terrazas, ciclovías, miradores, enlazando el litoral a las muchas avenidas que llegan desde toda la ciudad al mar: Escardó, Universitaria, Sucre, Brasil, Salaverry, Portillo, Espinar, Santa Cruz, Pardo, Larco, Diagonal, Armendáriz, Sáenz Peña, Bajada de Barranco, Solari, Bajada de Chorrillos, Huaylas y Morro Solar, entre las principales. Tejer malecones continuos, escaleras, acantilados consolidados y ya no erosionables, paseos, deporte, cultura, servicios, paraderos, playas. Eso explican esos “dibujos animados”, que como se hacen con computadoras y planimetría real no son cuentos chinos.
La propuesta consensuada es contraria a ver playa y litoral como una colección descosida de lotes y negocios, como se empezó a hacer desapareciendo playas con edificios ciegos y miopes en Barranco. El modelo anterior que yo critiqué reiteradamente y donde coincidimos, en esa objeción, editoriales y suplementos de varios diarios y la TV. Por cierto interesa articular Lima y el Callao, con una vía de borde que no sea una simple autopista evacuadora. Como se ha hecho en dos ejemplos que citas que yo conozco y he estudiado (Barcelona y Puerto Madero). De Dubai, Sidney, Hong Kong y Tokio sé poco. Aunque sí sé que ellos tienen plata y nosotros no.
Y no hay esa supuesta negación de la inversión privada, con que asustan algunos interesados en el modelo anterior. O quienes nada hicieron cuando todo lo podían. Bienvenida inversión privada de acompañamiento a todo lo largo de ese gran espacio público, y no una que lo parcele y anule su continuidad y sus playas, esas que este calor abarrota de cientos de miles de bañistas sin que haya dónde caminar ni cómo disfrutar. La sociedad civil ya dijo que no a lo que se venía haciendo. Las encuestas dicen que el 84% de los limeños aceptan lo propuesto.
Last but not least, Mirko, para cambiar de refranero. Tu ojo viajero, conocedor de los ejemplos que citas, te hará coincidir conmigo en que con los S/.25 millones ofrecidos (tres soles por habitante) no la hacemos. Hay que sumar entonces y no solo ideas y voluntades. Gracias por tu hospitalidad. Un abrazo.
Augusto Ortiz de Zevallos
