Las conversaciones telefónicas de Marco Tulio Gutiérrez publicadas por la prensa son muy ilustrativas. Lo más sorprendente es que las firmas acopiadas por MTG tienen otro destino que pedir una revocatoria. Lo otro es el cambalache de planillones en curso, incluido el ocultamiento de algunos de ellos y el trasiego de firmas.
Falta saber cuán sincero ha sido MTG en esas conversaciones, ya que bien podría estar engañando a sus interlocutores. En todo caso el contenido de lo que se conoce es far-sesco: amagar una revocatoria para publicitar su ONG dedicada a temas municipales. Algo muy distinto de lo que decía en el partidor.
¿A qué se debería el cambio? Probablemente al descubrimiento de que no llegaría al número de firmas exigido. Es sintomático que ahora MTG se refiera al acopio de un millón de firmas en lugar de las 400.000 originales, y que en los audios diga que el tiempo y sus recursos son pocos para alcanzar la nueva meta.
Las respuestas que le ha dado MTG a su entrevistador Augusto Álvarez en ATV+ eluden el fondo del asunto. Dice que los audios han sido modificados y que sus palabras están fuera de contexto. Pero una media página de tabloide a tipo chico es texto suficiente para ser su propio contexto. No son frases las que aparecen, sino casi un discurso completo.
La primera parte no termina de explicar qué pasa con el destino de los planillones. Pero levanta interrogantes suficientes como para sospechar que allí el suelo no está nada parejo. Por ejemplo, en la insistencia sobre que la prensa de ningún modo debe enterarse de lo que está sucediendo: “imagínate si la prensa se entera”.
La segunda parte es una verdadera confesión. El político abanderado del interés público se revela un particular interesado en jubilarse para reforzar sus comodidades cotidianas. ¿Pensaba apearse del carro revocador desde el comienzo? ¿O descubrió los encantos de la jubilación por el camino? ¿O solo está hueveando a su interlocutor?
En todo caso las grabaciones contaminan esos planillones revocatorios lo suficiente como para poner en marcha una investigación de la ONPE. La cual podría comenzar por el reclamo de su entrega adelantada por parte de todos los acopiadores del mercado. Esto antes de que muchos desaparezcan, como viene sugerido en las conversaciones.
Todo esto parece tener algo que ver con la fe pública, con la manipulación desde los medios y con las leyes electorales. El MTG que se confiesa fanático de las series CSI del cable no tendrá problemas para comprender el lío en el que parece haberse metido. Quizás debería aclarar sus respuestas y mejorar sus explicaciones, antes de que otros lo hagan por él.
