Por Mirko Lauer
¿Es el Banco Central de Reserva responsable de buena parte de la crisis? Waldo Mendoza, profesor de la PUCP y alguna vez viceministro MEF de Alejandro Toledo, dice que sí. Atribuye la culpa a una remuneración excesiva de encaje a los capitales de corto plazo llegados de fuera en 2007-2008. Así, con la crisis mundial 50% de esos capitales se fue, y eso explica la recesión que vivimos de enero a setiembre del 2009.
Adrián Armas, jefe de estudios económicos del BCR, ha respondido que el pago al encaje fue de 3.5% en setiembre del 2007 y luego 0.4% en diciembre del 2008, y 0.2% hoy. Mal puede haber sido entonces, dice Armas, el encaje la causa de que los bancos hayan elevado su financiamiento externo de corto plazo. El culpable de la crisis en esta perspectiva sería la reducción del comercio mundial.
El planteamiento de otros funcionarios en el BCR es que Mendoza llega a una conclusión errada debido a un tratamiento pobre de las cifras monetarias. En realidad el crédito en el Perú no ha caído, sino más bien ha crecido en 13 % (setiembre-setiembre), fundamentalmente en los créditos en moneda nacional, lo que el economista Mendoza omite en sus cálculos, dicen.
La alusión al crédito en soles está relacionada con que su importancia es creciente: 53% del crédito total hoy. En el tercer trimestre de este año, el crédito al sector privado ha llegado a 27% del PBI, cuando en el mismo periodo del año pasado era 22%.
En cuanto a la supuesta causa de los adeudos de corto plazo, el BCR afirma que la remuneración del encaje no se elevó desde el año 2007, sino más bien bajó, por lo que considera errado vincularla con un incremento de los adeudados con el exterior. El BCR desde el 2007 empezó a promover que el adeudado externo de las entidades financieras pase de corto a largo plazo.
Así, el adeudado externo total pasó de US$ 4,468 millones en diciembre de 2007 a US$ 5,346 millones en diciembre de 2008, pero en su estructura preponderó el componente de largo plazo, que aumenta de 50% a 68% del total. Se critica a Mendoza no distinguir en sus cifras corto y largo plazo, omisión que no es trivial cuando se analiza la vulnerabilidad financiera de una economía.
Es probable que Mendoza siga desarrollando su crítica, lo cual podría tener un sesgo político importante, en la medida que él es sindicado como uno de los principales asesores del candidato puntero Luis Castañeda Lossio en temas económicos. De otra parte el debate podría repercutir en la política monetaria de aquí en adelante, sobre todo si la crisis mundial recrudece y la local se acelera.
