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Lo prometido con pasión es deuda cultural

¿Es el incumplimiento de promesas electorales el talón de Aquiles en la imagen de Ollanta Humala? Si nos limitamos a escuchar a los voceros de la protesta, en efecto el país se ha ahorrado una versión local de los presidentes del ALBA. Sin embargo las encuestas están sugiriendo una explicación más compleja para la reducción de su popularidad.

En la encuesta de Apoyo tres de cada cuatro peruanos piensan que Humala ha cumplido algunas de sus promesas, que ha cambiado para bien o simplemente no ha cambiado desde que es presidente, y que debe gobernar desde su faceta más moderada. Solo uno de cada dos piensa que esa moderación es compatible con las ofertas más radicales de la campaña.

Es casi seguro que el mensaje presidencial del 28 de julio sea una lista de promesas cumplidas en este primer año de gobierno. La lista es posible, aunque es probable que con doce meses de trabajo una parte de ella se componga solo de proyectos puestos en marcha. Alimento polémico para el 24% que piensa que no ha cumplido ninguna promesa.

Pero hoy el tema de las promesas electorales no está tanto en los terrenos del monitoreo o la contabilidad, sino en el ámbito del deseo. Haga lo que haga Humala llegará al 2016 con dos incumplimientos diferentes a cuestas: no haber hecho un gobierno de izquierda moderada (Brasil, Chile) o no haber hecho una revolución electoral (Venezuela, Bolivia).

Para el tercio del país que votó por él en la primera vuelta las promesas cumplidas en el año palidecen frente a los caminos descartados. Ese tercio quería (quiere) una confrontación. Quería que Humala confrontara a los poderes establecidos. Ahora confronta a Humala, directa o indirectamente, por estar entendiéndose con esos poderes.

¿Tiene Humala alguna manera de recuperar a sus desafectos? Es difícil. La protesta que cortejó, usó y luego dejó atrás Humala parece más un impulso de reivindicación cultural que un programa de acceso a recursos modernizadores. Alan García redujo la pobreza un 20% y llenó el país de infraestructura, pero no avanzó en el afecto de esos sectores.

Lo cual nos deja con las promesas en sí mismas. El sector que protesta ve la promesa del crecimiento económico convencional como una suplantación de la identidad cultural, y lo expresa en el lenguaje del ambientalismo. No es casual que esa sea la falla geológico-política donde Humala está chocando con sus antiguos seguidores.

En resumen: en ese tercio cumplir promesas de cuño económico ayuda, pero no resuelve el asunto del cambio de giro. Si bien para el cortísimo plazo Humala necesita a sus conflictólogos y planificadores de desarrollo focalizado, para su largo plazo le ayudarían mucho los antropólogos y demás especialistas en las culturas del país.

Hay 7 Comentarios
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21 de junio de 2012 | 18 hrs
escribe:

El tema que deberías tocar es porque una persona se dirige a todo el país para solicitarle su confianza a cambio de ejecutar un programa de gobierno que sea incluyente y que reivindique a las mayorías olvidadas, y después de ser elegido olvida olímpicamente su compromiso y peor aun, no da una explicación aceptable. Eso, aquí y en cualquier parte se llama sinverguencería, conchudez. Con nuestro silencio (y el de los formadores de opinión) estamos validando ese comportamiento.

20 de junio de 2012 | 22 hrs
escribe:

A las mulas: palo y zanahoria.
No hay otro camino.

20 de junio de 2012 | 19 hrs
escribe:

Querer "justificar" lo injustificable, sobre el perro muerto que está ejecutando contra sus electores el Sr. Humala, no le queda bien a Usted Sr. Lauer, déjenos procesar nuestra indignación de haber votado otra vez por un sinvergüenza y traidor; lo publicaran? o será censurado, viva la liberta de expresión ¡¡¡¡

20 de junio de 2012 | 19 hrs
escribe:

si la comfianza a su presidente es impensable (Ya lo pensante)e irreversible (eso esta por verse), ya pueblo descansen en paz, y dejen trabajar al hombre que les esta dando a todos un poquito de cambio a la vez. Y como se deberia "evidenciar" y "visivilizar" las mejoras, si ustedes lectores solo saben y repiten lo que estos periodistas les hacem creer.Viajen , enterense por ustedes mismos y entonces comenten.

20 de junio de 2012 | 17 hrs
escribe:

Recuperar la confianza de esa inmensa masa de electores que votaron por el entonces líder del nacionalismo, hoy, es impensable e irreversible. El presidente ha dejado de ser confiable y sus simpatizantes ya no creen mas en él. Desde el nombramiento de Valdéz, la desaprobación de la gestión presidencial ha ido en constante aumento, y el señor fusible debió ser cambiado antes que chamuscara al gobierno.

20 de junio de 2012 | 09 hrs
escribe:

Se debería evidenciar y visibilizar las mejoras en esta última década en todos los territorios, incluso los más alejados y ya no seguir repitiendo el mismo sonsonete de "nunca los benefició"... pues ese sector es cada vez más pequeño. Es absurdo pensar que la transformación llegará por un conjunto de leyes.

20 de junio de 2012 | 09 hrs
escribe:

Sabemos que el pais esta fraccionado en 2/3 que cree en la modernidad y el desarrollo economico y 1/3 que no lo cree y que probablemente es el tercio rural mas pobre. Las razones de este tercio en protestar contra el sistema son entendibles, desde que éste nunca los benefició. Yo creo que la unica forma de satisfazer a todos seria dar un gran esfuerzo en politicas sociales para ese sector mas pobre y al mismo tiempo convencerlos que el crecimiento economico es importante para todos.

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Mirko Lauer Mirko Lauer

Mirko Lauer (Žatec, República Checa, 1947) Narrador, poeta, ensayista y politólogo. Es Bachiller en letras por la Pontificia Universidad Católica del Perú y Doctor en literatura peruana y latinoamericana por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, es autor de una amplia obra poética que comenzó en 1966 con el poema teatral En los cínicos brazos y que ha continuado con obras como Sobre vivir (1986) y Tropical cantante (2002). Como novelista, ha publicado Secretos inútiles (1992), Orbitas. Tertulias (Premio Juan Rulfo de novela corta 2005) y Tapen la tumba (2009). En 2010,publicó Bodegón de bodegones, un estudio de las artes visuales del Perú a través de su gastronomía, premio Gourmand para libros gastronómicos ilustrados.