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Los votos

Por Mirko Lauer

Uno pensaría que a la luz de los acontecimientos que hicieron noticia el año pasado las autoridades de la iglesia católica serían menos tajantes en asuntos de homosexualidad. Pero sus declaraciones en la polémica suscitada en estos días en el Perú están entre las más duras. Al grado de hacer pensar que la comunidad homosexual está reclamando matrimonio religioso, lo cual no es el caso.

Está claro que el tema ha surgido ahora por oblicuas razones electorales. Si de lazos se trata, el problema de los hogares convencionales abandonados por padres insensibles a sus compromisos nos parece bastante más urgente. Pero aun si no es prioritario, el matrimonio o la unión civil gay son razonables derechos, que cada vez más países están reconociendo bajo diversas formas.

Además del reclamo de un derecho, estamos ante una búsqueda de mecanismos de estabilidad en las relaciones, y un deseo de participar en pareja de la vida institucional del resto de la población. Luego están los temas de protección económica y de protección legal de los lazos emocionales. Es decir lo que casi todo el mundo quiere para sí.

De modo que aunque a primera vista parece un reclamo sumamente liberal, en el fondo tiene bastante de conservador. Más aun en un tiempo en que el matrimonio y la familia andan de capa caída en muchos lugares. Los argumentos en contra de las uniones del mismo sexo suelen tener un fuerte hálito reaccionario, y han sido comparados con alegatos con los que en otros siglos se desaconsejaba los matrimonios interraciales.

Como argumento electoral la defensa de las uniones gay es de eficacia más que discutible. A pesar de que en estos tiempos la comunidad gay (con el perdón de Luis Bambarén, particularmente castizo en estos temas) tiene voceros decididos, con cierta incidencia en los debates públicos. Los homosexuales y bisexuales no constituyen un grupo de opinión compacto, y mucho menos un bolsón de coincidencia política.

Además, si bien las mediciones demográficas en el tema son complicadas y discutibles, coinciden en que no estamos ante grupos humanos capaces de voltear una elección, sino ante un caso clásico de derechos de minorías en una democracia. Quizás estar a favor de los homosexuales y bisexuales no gane muchos votos, pero sí puede llegar a costar muchos.

No es, pues, una controversia que se preste bien al debate electoral serio. Entre otras cosas porque se vuelve complejo apenas aparecen temas conexos como la adopción o la procreación (en el vientre de una mujer). Pero el asunto merece ser abordado seriamente por quienes ganen las próximas elecciones legislativas.

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Mirko Lauer Mirko Lauer

Mirko Lauer (Žatec, República Checa, 1947) Narrador, poeta, ensayista y politólogo. Es Bachiller en letras por la Pontificia Universidad Católica del Perú y Doctor en literatura peruana y latinoamericana por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, es autor de una amplia obra poética que comenzó en 1966 con el poema teatral En los cínicos brazos y que ha continuado con obras como Sobre vivir (1986) y Tropical cantante (2002). Como novelista, ha publicado Secretos inútiles (1992), Orbitas. Tertulias (Premio Juan Rulfo de novela corta 2005) y Tapen la tumba (2009). En 2010,publicó Bodegón de bodegones, un estudio de las artes visuales del Perú a través de su gastronomía, premio Gourmand para libros gastronómicos ilustrados.