Por Mirko Lauer
Que The New York Times, NYT, haya tenido que empeñar su nuevo rascacielos, Renzo Piano design, al magnate telefónico mexicano Carlos Slim en US$250 millones ha relanzado con furia los vaticinios sobre la muerte de los periódicos. En la misma semana la empresa propietaria de The Los Angeles Times y The Chicago Tribune se ha acogido al Indecopi gringo. ¿Hay que preocuparse?
Unos dicen que se viene enterrando a los diarios sin reales motivos desde el siglo XVIII. Otros llaman la atención sobre las cifras contables, que en términos generales son cada vez más inquietantes. La optimista Asociación Mundial de Diarios, WAN, dice que la red no debe ser vista como el verdugo sino como el salvador de estos medios, pero las historias de éxito en este aspecto son pocas y discutibles.
The Financial Times ofrece un ejemplo: la publicidad en la versión en línea del NYT, sexta página de noticias más visitada en el mundo, creció casi US$7 millones (10%) en el 2008, pero perdió una cifra equivalente en sus ingresos por avisos en su versión impresa, una caída de 18%. El mensaje de los contadores es que sin diario NYT, la página web por sí sola no cubriría más de 22% de los costos operativos. Se trata, pues, de una relación parásita hasta el momento.
Inicialmente la preocupación era casi exclusivamente por la migración de los lectores hacia las pantallas. Pero ahora la competencia se ha trasladado a la publicidad. Páginas como craigslist.com, con más de 5,000 millones de visitantes mensuales, ofrecen avisos clasificados mayormente gratis, y están barriendo con uno de los rubros más lucrativos de los periódicos, dentro y fuera de la red.
La estrategia de los periódicos en el mundo entero ha venido siendo adecuarse a los nuevos tiempos tecnológicos, invirtiendo en la red, pero conservar la versión impresa sin demasiados cambios. Este es el modelo donde han empezado a prenderse algunas luces de alarma. Pues la publicidad en la red efectivamente está creciendo, a triple velocidad que en otros medios, pero no se dirige tanto a las páginas de los diarios.
En América Latina las consecuencias del cambio tecnológico no están tan a la vista, y probablemente sus consecuencias van a demorar. Pero las cifras están a la vista. Según la WAN, el crecimiento de la publicidad en internet 2002-2011 en la región será de 19%, el más alto, y el de los diarios 5.8%, el más bajo. Mientras tanto en las principales capitales de la región la lectoría seguirá siendo erosionada por el negocio de los periódicos gratuitos.
Así, acosado por la erosión de la publicidad, la competencia del llamado periodismo ciudadano de los blogs, la migración de la lectoría hacia la red, y la competencia de otros medios que van desde la TV hasta el teléfono celular, el periódico está en una complicada encrucijada. Léalos, y sobre todo cómprelos, hoy. Podría encontrarse con su quiosco vacío mañana.
