9 de Abril del 2013 20°C US$ Compra S/.2.582 US$ Venta S/. 2.585
Loading

El triángulo invertido de la representación

Con el desplome del sistema partidista a inicios de la década del noventa, surgieron varios partidos emergentes que si bien no lograron hacer desaparecer a los partidos de tradición histórica, fueron los más exitosos en elecciones generales. Así Cambio 90, Perú Posible o el Partido Nacionalista llegaron al poder con escasos años de ser fundados. De esta manera, salvo el APRA, en las dos últimas décadas nos han gobernado partidos emergentes. 

Sin embargo, a diferencia de un PT brasileño, un Frente Amplio uruguayo o PDR mexicano, que también derrotan a los partidos de tradición histórica, en el Perú, los partidos emergentes han sido débiles orgánicamente y más débiles en términos de representación que no sea la de alcance nacional. Es decir, si los partidos de tradición histórica perdieron la capacidad de representar y canalizar los diversos intereses sociales, los partidos emergentes solo suplieron este vacío a nivel nacional. A nivel sub nacional, el terreno será llenado por los nuevos partidos regionales.

Y es que desde inicios de la década pasada, los partidos regionales han logrado constituirse en polos de atracción electoral, superando a los partidos nacionales, así como a las organizaciones de alcance provincial y distrital. Mientras los partidos nacionales perdían votos delante de los partidos emergentes, desde la década del noventa, ambos lo hacían a expensas de los partidos regionales.

Son varios los factores que han contribuido a esta situación. Desde el 2002, el proceso de regionalización creó un nuevo poder en el gobierno regional al que se le fue sumando competencias y transferencias que incrementó su poder . 

De esta manera, el presidente del gobierno regional pasó a ser una de las nuevas figuras políticas, que tenían capacidad de negociación con el gobierno central y cooptación a nivel sub nacional.  Junto con los partidos de alcance nacional, son las únicas organizaciones que tienen registro permanente . Las exigencias para inscribir un partido nacional son, en términos comparativos, mayores que las de organizaciones regionales.

De otro lado, los partidos nacionales son vistos como partidos limeños, incapaces de entender la realidad distinta y diversa de las provincias. En la medida en que los partidos nacionales reducían su desempeño al ámbito del Congreso, en medio de un contexto de débil organización, las organizaciones regionales eran sentidas como más próximas.

Pero es por el lado de la negociación con las listas locales, en las elecciones, en donde las organizaciones regionales se mostraron más eficaces. Estas ofrecen ayuda económica y logística a las listas locales, con la condición de que candidateen al interior de sus listas. De esta manera, los candidatos locales se aseguraban recursos y la organización regional, votos. Cosa distinta ocurre con los partidos nacionales, que suelen llegar a las vísperas de las elecciones, piden contribuciones a las listas locales y quieren colocar, como es lógico, a sus militantes en los puestos expectantes. Esta situación se ha ido acentuando en cada elección regional y municipal.

Lo que se está dibujando es un edificio institucional que distancia la representación nacional de la sub nacional. Unos no pueden representar fuera de Lima y otros solo se reproducen en su propio espacio. Es por eso que los conflictos sociales no son canalizados institucionalmente, en parte, porque los partidos nacionales están ausentes. Por el contrario la figura del presidente regional crece, al lado del dirigente social y el alcalde, en detrimento del parlamentario que queda de lado. Pero los que crecen son caudillos, no organizaciones. Estas son tan solo maquinarias electorales, que no tienen ninguna función fuera de elecciones. El poder pues está abajo, pero abajo está atomizado y sin perspectiva de institucionalizar la política nacional.

 

Hay 2 Comentarios
Denunciar
28 de junio de 2012 | 13 hrs
escribe:

Buen articulo, pero que debemos de hacer TODOS para que no siga pasando esto.

28 de junio de 2012 | 10 hrs
escribe:

Haber abierto el abanico a que mvovimientos, grupos, etc particpen en elecciones es un gran error, después que fracasan quien responde, pues con esfumarse basta. Los partidos nacionales deben ser el soporte; alguno de ellos se esforzará por ser el más orgánico y transparente en su accionar, y ese, será el que gobierne si culturizamos un poco al elector, por supuesto..., sino...

Enviar un comentario nuevo

Fernando Tuesta Soldevilla Fernando Tuesta Soldevilla

Fernando Tuesta Soldevilla (Perú) Sociólogo de profesión, Doctor en Ciencias Sociales de la Universidad Mayor de San Marcos. Magister en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Realizó estudios de doctorado en Ciencia Política en la Universidad de Heidelberg (Alemania).
Se desempeña como profesor principal en la Universidad Católica del Perú, en la especialidad de Ciencia Política.
Trabajo en la Academia Diplomática del Perú (1987), en la Universidad del Pacífico (1985-1987) y la Universidad de Lima (1995-2000).
En diciembre del 2000 fue nombrado Jefe Nacional de la Oficina Nacional de Procesos Electoral (ONPE). A partir de setiembre del 2005 tuvo a su cargo la Dirección del Instituto de Opinión Pública de la PUCP. Ha realizado diversas consultorías en temas de elecciones, partidos políticosy opnión pública para varios organismos internacionales. Ha publicado 14 libros y escrito más de trescientos artículos publicados en las revistas y diarios nacionales y extranjeros.