18 de Febrero del 2012 23°C Tipo de cambio US$ Compra S/.2.693 Venta S/. 2.695
Loading

Una fábula para Conga

Había una vez un territorio en el que aves y ratones mantenían entre sí un odio de raíz ancestral. Desconfiaban unos de otros, y ambos creían que era a costa suya todo aquello que pudiera beneficiar al bando contrario. Los demás animales, incómodos por este conflicto siempre latente y aparentemente insoluble, trataban de permanecer alejados del enfrentamiento para no quedar enredados en el pleito, como le había ocurrido a más de uno que intentó mediar en el asunto. La excepción estaba constituida por los murciélagos, que invocaron similitudes con ambos contrincantes para establecer una buena relación con los dos lados. Frente a los ratones se hizo valer la semejanza física y con las aves se pretendió un parentesco a partir del hecho de que ellos también volaban.

El astuto juego de los murciélagos, que los mantuvo en buenas relaciones con aves y ratones por un tiempo, llegó a su fin cuando se trabó una guerra entre los dos enemigos tradicionales. Una vez dado el enfrentamiento abierto, las aves se percataron del parecido físico entre ratones y murciélagos e incorporaron a estos entre sus adversarios jurados. Los ratones, por su lado, advirtieron que, igual que las aves, los murciélagos volaban; también a ellos les declararon la guerra. En definitiva, los murciélagos, acosados por ambos lados, llevaron la peor parte en el conflicto desatado.

Esta fábula la escuché de un ingenioso observador que visitaba el Perú en los años de Velasco y la usaba para advertir de que el intento de llevarse bien con quienes son partes en un conflicto añejo, por lo general, termina mal para quien trata de quedar bien con ambos bandos. Ollanta Humala puede estar frente a ese riesgo, como ahora sugiere el conflicto de Conga.

No es forzado usar hoy el gobierno de Velasco como espejo. A partir de las semejanzas es precisamente que la fábula viene a cuento. Ambos proclamaron una tercera vía, que el general llamó “ni capitalista ni comunista” y el comandante ha rotulado como “crecimiento económico con inclusión social”. Ambos constituyeron equipos de gobierno en los que se reunió a perro, pericote y gato, esperando seguramente que un milagro los hiciese trabajar armoniosamente. Ambos, por último, han creído posible conciliar intereses tradicionalmente enfrentados. Si Velasco lo intentó imponiendo su arbitraje, Humala, desde su elección, pretende navegar guiado por el consenso.

Esa conciliación, que se demostró inviable en los años 70, parece especialmente difícil en el Perú de hoy.  Provenientes de una historia en la que la democracia ha sido eventual, precaria y limitada, los diversos actores carecen de experiencia, capacidades y voluntad para negociar, ceder y acordar. Esta característica de la escena social hace imposible que Humala pueda llegar a ser un Lula y es acaso una de las mayores dificultades para gobernar el país.

Los intereses del capital no se conforman con menos que todo. No importa quién tenga que pagar qué por la obtención de sus ganancias. En eso ha consistido “hacer fortuna” en el país, desde que llegaron los españoles. Puede argüirse que la reciente negociación con las empresas mineras, para que incrementen su contribución impositiva, contradice este argumento. Pero bien podemos estar frente a un gesto táctico diminuto, a la espera de que Humala se defina mejor.

Los intereses opuestos a los del gran capital tampoco están dispuestos a aceptar transacciones. Sometidos por la fuerza durante demasiado tiempo, en las últimas décadas han demostrado una capacidad de enfrentamiento que en cada episodio severo paga un precio en muertos. El sentimiento de ser titulares de derechos que no son respetados se ha acrecentado, aunque no siempre su base de sustento sea sólida. Además, la fragmentación y dispersión de este lado del conflicto dificulta, cuando no anula la posibilidad de contar con interlocutores para negociar.  De todo eso también surge otro “todo o nada”, frente al cual las mejores intenciones de llegar a acuerdos pueden estrellarse.

Quienes se hallan en cargos de gobierno y no lo sabían deben estar aprendiéndolo en torno a Conga. Este episodio es la primera ocasión grave para que Humala defina si quiere seguir siendo amigo de aves y ratones. Acaso pueda salir del asunto sin haber roto esa especie de frente político amplio que es el gabinete con el que gobierna. Pero la necesidad de una definición seguirá aguardándolo.

Deja tu comentarioHay 7 Comentarios
Denunciar
28 de noviembre de 2011 | 22 hrs
escribe:

El absurdo es usted, que como las bestias del capitalismo creen que siempre podrán seguir explotando a las masas y que estas solo son recursos renovables al servicio del crecimiento económico y desarrollo social(a ellos mismos).

28 de noviembre de 2011 | 17 hrs
escribe:

Mis hermanos Cajamarquinos defienden el agua recurso que en muy poco tiempo escaseara si se pretende olvidar los 18 años de contaminación de Yanacocha, como en Choropampa, es su problema pero el pueblo no olvida , esta cansado de tantos engaños ..hay que dejar de confundir el desarrollo con el incremento economico eso no es lo mismo, la mineria no es sinonimo de desarrollo. Veamos los datos, Cajamarca es el primer productor de oro, tiene 77% de pobreza. Pasco, primer productor de zinc, plomo y ademas tiene plata, 66% de pobreza. Huancavelica, donde comenzo la mineria en el Peru 88% de pobreza. Porque defender el agua es defender la vida.

28 de noviembre de 2011 | 14 hrs
escribe:

Qué mala comparación. Pueden decir quien es la materia gris que escribió este absurdo?

28 de noviembre de 2011 | 13 hrs
escribe:

La persona que escribe el primer comentario pareciara que fuera un interesado en que Yanacocha siga malogrando el ecosistema de Cajamarca, este señor si supiera lo que yanacocha ha sido para cajamarca, no habalaria ,ni enumeraria tantas sandeces.
Lo cierto es que si yanacocha hubiera sido beneficoso para Cajamarca, no habria tanta pobreza alrededor de esta mina, no habria carreteras deterioradas y que nosotros pagamos para que se reconstruyan, miren como viven los campesinos, que nunca han disfrutado de lo que dice yanacocha, las tierras y los poblados cerca a ellos solo padecen hambre y contaminacion, recuerden los derrames de Mercurio que se hizo todo lo posible por ocultar y si los campesinos envevenados estan ahi, si Ollanta Humala tuviera un Cm cuadrado de masa gris, ya hubiese cortado con este proyecto, que vayan a explorar en la costa en los arenales, pero no hagan el intento de decir que habra una compensacion por los daños. que no son conpensables, ya que nunca en ningun pais del mundo en una zona minera han permanecido los medio ambientes habitables, son zonas desoladas y sin nadie que pueda vivir ahi, eso es lo que pasara en la Conga.
saludos

28 de noviembre de 2011 | 10 hrs
escribe:

Las autoridades que convocan a este paro normal a fin de mes van a pasar por caja a cobrar su sueldo y que de los Comerciantes, Taxistas, Servicio de Transporte, etc. que viven del día a día, éstos señores grítan a los cuatro vientos que defienden el agua de cajamarca, para mí son unos egoistasque buscan a todo momento sus beneficios personales.

¿Qué pasaría si desaparece la minería en Cajamarca?:
- No habrían tantos taxistas, mototaxistas, microbuses, buses, por lo tanto menos trabajo para choferes.
- No habría tantos talleres de mantenimiento de camionetas y buses; por lo tanto menos mecánicos , ayudantes.
- No habrían tantos talleres de lavado de carros; por lo tanto menos personal de lavandería.
- No habrían tantos restaurantes; por lo tanto, menos mozos, cocineros.
- No habrían tantos Hoteles; por lo tanto, menos peronal de limpieza, lavandería.
- No habrían tantos casas y departamentos de alquiler (los mismos que están en contra de la Minería alquilan sus departamentos y casas a personal foraneo producto de la Minería)
- El comercio disminuiría.
- ETC,ETC,ETC,ETC.

Por esto, se ve mucha ignorancia en la población que no se han puesto a pensar en lo arriba descrito.

28 de noviembre de 2011 | 08 hrs
escribe:

No se a qué odio ancestral haces referencia, no subestimes a los comuneros, acaso crees que si la mina hiciera bien las cosas ellos protestarías? Si les hiciera bien acaso harian problemas? Yanacocha es una empresa abusiva que no duden en que va a contaminar la zona como ya lo ha hecho y que los medios de comunicación se hacen los de la vista gorda. Claro si pagan avisos que cubren dos caras del periódico, no les conviene poner en duda su credibilidad. Hace 200 años fueron los españoles y ahora la minería. La historia se repite, acaso estamos condenados a cometer siempre los mismos errores? Antes nos conquistaron y sometieron con armas, ahora es con dinero.

28 de noviembre de 2011 | 08 hrs
escribe:

El verdor de los cerros será un simple recuerdo, el trinar de las aves será cambiada por el rumor de los motores.
En las venas del pueblo no circulará el rojo de vida, sino el relave de los socavones.

Enviar un comentario nuevo

CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres que aparecen en la imagen.
Luis Pásara Luis Pásara

Luis Pásara es abogado y se doctoró en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), donde fue profesor entre 1967 y 1976. Fundó y dirigió en Lima, durante diez años, el Centro de Estudios de Derecho y Sociedad (CEDYS).
Como sociólogo del Derecho ha investigado sobre el sistema de justicia a lo largo de mas de tres décadas, tanto en el Perú como en Argentina, Costa Rica, Chile, Guatemala y México.
Realizó estancias académicas en el Woodrow Wilson Internacional Center for Scholars, Wahington D.C., y en el Hellen Kellog Institute, de la Universidad de Notre Dame.
Actualmente reside en España, donde es integrante del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca.

Últimos artículos