Es nuestro nombre oficial
Marcial Rubio, rector de la PUCP.
La PUCP se rige por las leyes peruanas y no por el derecho canónico. Este es nuestro nombre oficial y a través de él somos reconocidos nacional e internacionalmente. Tenemos el pleno derecho a seguir utilizándolo mientras lo consideremos conveniente. Cualquier decisión que se tome al respecto es potestad de los organismos de gobierno de la propia universidad. Por lo tanto, los bienes de la PUCP son propiedad de la PUCP y están protegidos por la Constitución y las leyes peruanas. Esto está claro hasta para el mismo Arzobispado de Lima que litiga contra nosotros en los tribunales peruanos pretendiendo administrar bienes que son nuestros y no de la Santa Sede. Todos los derechos y atribuciones de la PUCP están plenamente vigentes y nuestras actividades académicas y administrativas se seguirán conduciendo con absoluta normalidad. La PUCP otorga sus grados y títulos a nombre de la nación peruana porque así lo dispone la ley universitaria peruana.
Es una actitud rebelde
Luis Gaspar, Tribunal Eclesiástico del Arzobispado.
En este comunicado en el que ellos dicen que deploran, pues yo me pregunto a quién deploran. ¿Deploran al Santo Padre?, que es quien da el mandato acerca del nombre de la PUCP. Que ellos hayan manifestado que van a seguir utilizando los títulos de “pontificia” y “católica” es una muestra de rebeldía. ¿Qué es lo que puede suceder? Primero, la Santa Sede, a través de la Nunciatura, que es como su embajada, se pondrá en contacto con la Cancillería para indicarle que esta organización cumpla con la indicación que viene de otro Estado que es el Vaticano. Esto se transformaría en un problema entre dos Estados, el Perú y el Vaticano. Para los muchachos que a partir de ahora saquen sus títulos a nombre de la Pontificia Universidad Católica corren el riesgo de luego tener que devolver sus títulos o canjearlos por el nombre que decida adoptar la universidad. La Iglesia considera que este centro de estudios superiores está bajo su patrocinio, por lo tanto tiene derecho a dirigirlo.
