El 2011 ha sido un año difícil sobre todo porque ha agudizado nuestras contradicciones, o las ha hecho evidentes, ya no sé. Tal vez por eso, o por la nostalgia de la fecha, o porque es otro año que se va y eso siempre da una mezcla de emoción y pena, estos son algunos de los eventos, sucesos, anécdotas sobre los que vale la pena reflexionar unos minutos. A ver si algún día cambian. A ver si algún día dejamos de asumir como normales hechos que dan cuenta de la poca seriedad con que se asume el poder en nuestro país:
1) A pesar de las prohibiciones sonaron todo tipo de cohetes ensordecedores por Navidad y fin de año. Los deudos de Mesa Redonda cumplieron diez años llorando a sus víctimas, diez años exigiendo justicia y diez años padeciendo el ruido de cada petardo que les recuerda a sus muertos y que les enrostra que solo un responsable fue a la cárcel dos años por la muerte de más de 400 personas.
2) El presidente Ollanta Humala se indignó por la salida abusiva e injustificada de los terroristas al extranjero, mientras su hermano Antauro recibía Navidad y Año Nuevo en la comodidad de una suite, perdón, de un cuarto del Hospital Militar.
3) La ex ministra de la Mujer Aída García Naranjo manejó pésimo su cartera y desperdició así la gran oportunidad de llevar adelante una gran cruzada que defendiera los derechos de las peruanas, sin embargo, la premiaron con una embajada en Uruguay. Gracias a ella hoy contamos con la ministra Ana Jara, experta en métodos anticonceptivos naturales y en hacerse la loca sobre temas complejos.
4) El gobierno impidió, y con razón, la participación del dirigente de izquierda Roger Saavedra en las discusiones sobre el proyecto Conga con el argumento de que no es una autoridad elegida por el pueblo, sin embargo, permitió a los representantes de Yanacocha dar avisos y comunicados desde el mismísimo Palacio de Gobierno.
5) Todos los meses enterramos soldados que mueren en el VRAE luchando contra el narcoterrorismo, pero en el 2011 solo conseguimos decomisar 4% de la cocaína procesada en el Perú.
6) La alcaldesa Susana Villarán criticó duramente la donación del Cristo del Pacífico que hizo la empresa brasileña Odebrecht al ex presidente García, pero aceptó gustosa que la misma empresa le donara toneladas de arena para La Herradura. Igual el olón les aguó la playa.
7) A Rómulo León la justicia lo envió a su casa después de haber mostrado su incapacidad para levantarle cargos ante los escandalosos hechos de corrupción evidenciados en los petroaudios, y de paso el Congreso nos regaló por Navidad la ley mordaza que dificulta, aún más, la tarea de vigilancia y denuncia de la prensa.
8) Y la contradicción del año es para el presidente Humala, quien fue elegido con la promesa de la gran transformación; muchos creían que tenía una ruta muy bien definida para los cambios, sin embargo, todo indica que seguiremos en piloto automático y que los leves cambios los dictará su copilota Nadine.
