Al presidente Humala le falta escuchar más al Ollanta del pasado. Al del 2009, por ejemplo. En setiembre de ese año —luego de un ataque narcoterrorista en el Vrae que dejó dos militares muertos—, el líder nacionalista, quizá preparando el terreno para su candidatura, le pegaba durísimo al gobierno de García. Lean con detenimiento lo que declaró a RPP el 3 de setiembre del 2009, consultado por los problemas que tenía el Ministerio de Defensa para buscar en la selva a los comandos alcanzados por el fuego terrorista. “Son tan incapaces estos responsables políticos que no pueden rescatar a nuestras tropas heridas. Eso es una muestra flagrante de ineptitud. Una falta de respeto al soldado peruano y a las familias, que están esperando desesperadas que les traigan el cuerpo de sus hijos. Cómo puede ser que el presidente esté tranquilo en Palacio cuando tiene soldados que están esperando que los rescaten. Esto es sencillamente indignante para cualquier peruano. (…) En un gobierno nacionalista esto lo vamos a acabar de cuajo”. [Para los incrédulos, el audio está en YouTube].
El Ollanta modelo 2009/2010, no solo exigía la salida inmediata de ministros ante alguna pérdida humana, sino que diagnosticaba la problemática del Vrae con absoluta confianza en su análisis militar. Por eso, al asumir la presidencia, le exigió al Comando Conjunto de las FF.AA. una fecha para ir a Vizcatán a flamear la bandera peruana. “No voy a aceptar más bajas sin que nadie se haga responsable por ellas. No puede ser que cada vez que maten a un soldado enviado al sacrificio, todo siga igual. Eso se terminó”, dijo, canchero, tajante.
Lamentablemente, recientes actividades extra palaciegas —la recepción a Gene Simmons, la patería a Markarián, por mencionar dos— parecen haberlo distraído de lo que hace solo un año era su preocupación número uno. Una dosis del viejo Ollanta le vendría muy bien al presidente Humala. ❧
