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No solo tiembla el sur

Para la mayoría de peruanos cada temblor es, en algún instante de su evolución, un potencial terremoto. La macabra antesala del pampeado apocalipsis. Solo una vez que finaliza el bamboleo, cuando la posibilidad de una réplica parece extinguida, respiramos aliviados antes de retomar aquello que suspendimos cuando la tierra comenzó a moverse.

Pero si para la mayoría un temblor es la posibilidad de algo monstruoso, para los miles de peruanos de Pisco, Ica y Chincha es la monstruosidad misma. Cada sismo no solo sacude la arquitectura de sus endebles viviendas, sino que remueve –en una horrenda escala que ningún Ritcher sabría medir– la memoria del aciago 15 de agosto del 2007. Basta un remezón para que el espantoso recuerdo de esa noche interminable se desplome otra vez sobre ellos, con el vértigo aplastante de una pared de adobe. 

Hace cuatro años y medio esos peruanos vivieron un fin del mundo adelantado. Lo increíble es que, además de haber tenido que pasar por la desgarradora experiencia de enterrar por cientos a sus muertos, muchos aún padecen el desprecio de un Estado que enfrenta emergencias con burocracia y ayuda a sus pobres con dádivas, generando entre la población desatendida una secuela de bronca y desamparo tan parecida a la que sobreviene después de un terremoto grado nueve. Es inaceptable que 40 mil de esas familias aún vivan bajo la rusticidad de módulos de arena o madera (algunas ya acostumbradas al plástico caliente de las carpas, lejos del sueño legítimo de la vivienda subvencionada). Es un dato fatídico que dos hospitales inaugurados en el gobierno de AGP no funcionen, y casi una burla que la urgente reconstrucción que prometiera OH se haya limitado a la remoción de escombros.  

Con tales omisiones, no solo tiembla el Sur, también la credibilidad del Estado, que hacia afuera proyecta madurez y garantías, mientras por adentro acumula deudas y despierta escepticismo.

Hay 1 Comentario
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04 de febrero de 2012 | 17 hrs
escribe:

PPK, dijo que un terremoto es una gran oportunidad para mover la economia, asi es, la emergencia permite hacer desembolsos urgentes sin mayor control, y la reconstruccion permite concesionar obras a diestra y siniestra a los socios de quien tiene la llave de la caja fiscal, el APRA, lo hizo, al inicio con el dinero del SIS en las famosas raciones sobrevaluadas, y luego el inutil FORSUR, "tiembla la tierra, algunos bolsillos se llenan". Miguel Mavila

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Renato Cisneros Renato Cisneros

Tengo 35 años. Soy escritor y periodista. Estudié en la Universidad de Lima y en la Universidad de Miami (Estados Unidos), aunque lo más correcto sería decir que pasé por ambas casas de estudio en calidad de sonámbulo.

He publicado tres poemarios, un libro de relatos (Busco Novia) y un libro gráfico camuflado bajo la apariencia de una agenda (La Antiagenda 2010).   En febrero del 2010 publiqué una novela, mi primera novela, con el sello de Alfaguara: Nunca confíes en mí.

Entre el 2000 y el 2010 escribí crónicas y columnas en El Comercio.

Desde mediados del 2008 me vinculé con el Grupo RPP: primero conduje un programa nocturno en Radio Capital, y ahora estoy por las mañanas en Radio Oxígeno (”Levántate y Anda”) y por las tardes en Radioprogramas (”La Rotativa del Aire”). Desde febrero hasta noviembre del 2011 conduje SIN VUELTAS, un programa diario de entrevistas y conversación en Canal 10 de Movistar TV.  

He colaborado con revistas (impresas y virtuales) de distintas partes del mundo, entre ellas
Letras Libres, Soho, Etiqueta Negra. Actualmente firmo una columna todos los sábados en La República.

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