Después de una ruptura, muchas personas temen volver a enamorarse, adoptando un cierrapuertas al amor, e intentando evitar cualquier ocasión que se parezca a involucrarse en una nueva relación. A veces tenemos la creencia equivocada de que la futura pareja nos puede garantizar el amor incondicional que nunca termina.
Debemos tener muy claro que las garantías en el amor no existen, lo que debe haber es el trabajo diario de jardinería que todo ser humano que está de pareja tendría que asumir, para saber mantener y hacer crecer su vínculo afectivo día a día. No hay fórmulas mágicas en el amor, no podemos empezar pensando que no deberíamos sufrir ni experimentar jamás el dolor dentro de una relación de pareja, y es que el amar implica siempre ponerlo todo, entregar y compartir aquello que forma parte de nuestra vida.
Hay muchas personas que aún no han podido superar la ruptura de su relación. Luego de ese instante empezó una etapa de soledad, de vacíos emocionales y fuertes sentimientos negativos hacia el amor, cerrándole las puertas. El mejor consejo que doy es el de tomarse el tiempo necesario para procesar el duelo que le dejó su relación anterior, que pasen un tiempo solos/as (sin pareja) y aprendan a disfrutarse consigo mismos/as, para luego pensar en la posibilidad de volver a amar de manera natural. Reconociendo que esa nueva persona que acabas de conocer y te atrae, es una persona distinta a la anterior (nadie es exactamente igual a otro).
No excluyan de sus vidas la posibilidad de volver a amar y ser amados. El vivir bien en el amor, no significa evitar el dolor, sino el de disfrutar de las maravillosas sensaciones y beneficios que nos da, viendo el amor como un camino, y no como lugar de destino.❧
