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50 sombras de gris

Entre el blanco de una democracia sueca y el negro de una dictadura norcoreana hay tantos matices de gris como países y tantas definiciones, tanto de democracia como de dictadura, como convengan al interlocutor de turno.



Los peruanos deberíamos entender esto mejor que varios. Después de todo, uno de esos grises es Marca Perú: el estilo Fujimori (o, como se le conoce formalmente y como seguramente explicará Levitsky este fin de semana en este diario, el autoritarismo competitivo).



Este estilo debería ser fácil de reconocer: hay elecciones regulares, los observadores internacionales no acusan fraude y, en teoría, claro, la oposición podría perfectamente acceder al poder en vez del Fujimori/Chávez/Putin de ocasión.



Pero todo eso es una apariencia. Los medios de comunicación están comprados, cooptados o amenazados; la oposición es permanentemente hostigada cuando no exiliada, y los recursos del Estado se usan masivamente para el clientelismo, la propaganda y cambiar cuanto pequeño obstáculo institucional se interponga entre ellos y la perpetuación de su poder.



Cualquier cuestionamiento al modelo es respondido pragmáticamente: el país está saliendo de una crisis producida por el viejo sistema, las cosas están mejorando para el pueblo, los opositores son ultras, etc. Y, claro, el argumento final, que ignora a propósito el evidente desnivel, tanto en recursos como en reglas de juego, que existe entre estos líderes autoritarios y su oposición: el pueblo vota por nosotros.



En buena cuenta, debería ser insólito que existan fujimoristas lamentando el triunfo de Hugo Chávez y fans peruanos de Chávez en las marchas contra el indulto a Fujimori. Pero existen y son legión.



Del fujimorismo antichavista no vale la pena comentar mucho. Después de todo, simpatizar con Fujimori a estas alturas requiere de unas anteojeras tan selectivas que es natural que no reconozcan en Chávez a un heredero del estilo que tanto extrañan. Digamos que si eres capaz de olvidar que defiendes a alguien que postuló al Senado japonés cuando estaba prófugo, puedes elegir creer en lo que sea

.

El “chavismo” peruano antifujimorista sí es, por decir lo menos, preocupante. Los argumentos vertidos en las redes sociales tienen la superioridad moral como denominador común. Fujimori era un corrupto y asesino, Chávez no. Fujimori vendió el país a la derecha/poderes fácticos/imperialismo, Chávez no. Fujimori traicionó al pueblo que lo eligió, Chávez no.



Sólo un campo de distorsión ideológica de la realidad podría evitar que los “chavistas” peruanos, que se precian de muy informados, obvien toda referencia a la violencia de las milicias bolivarianas, a la corrupción de la boliburguesía, a las alianzas con regímenes como Irán (mejor ni mencionar Cuba), el ausentismo con el que se consagró la Constitución Bolivariana y su enmienda reeleccionista (mayores al ausentismo con el que se consagró su aborrecida Constitución peruana del 93), la manipulación de los medios y, por supuesto, el punto más cristalinamente negativo de todos: la renuencia a aceptar la alternancia de poder.



América Latina no se divide en derechas e izquierdas, en blanco o negro, sino en matices democráticos y matices autoritarios. Entre quienes pueden no ser perfectos pero garantizan un mínimo de libertad para poder decidir a dónde vamos, y entre quienes creen que son perfectos y ya decidieron que vamos con ellos. En el Perú, todavía, torpe pero libremente, ya estamos eligiendo nuestro camino. Eso, definitivamente, es mejor que lo que había antes y mejor que lo que los venezolanos tendrán que soportar quién sabe cuántos años más.

Hay 4 Comentarios
10 de octubre de 2012 | 17 hrs
escribe:

"Los medios de comunicación están comprados, cooptados o amenazados .... los recursos del Estado se usan masivamente para el clientelismo, la propaganda y cambiar cuanto pequeño obstáculo institucional se interponga entre ellos y la perpetuación de su poder ...." Todos los candidatos prometieron romper con esto .... este es el verdadero flagelo del Perú

10 de octubre de 2012 | 17 hrs
escribe:

pucha, nada que hacer, eres un tigre de la información, un recontracapao, inmejorable en el analisis sesudo y revelador de insoslayables matices de las serpentinas existenciales, barvo!

10 de octubre de 2012 | 12 hrs
escribe:

Uno de tus mejores análisis Ocram. Ni vuelta que darle así son las cosas.
Milton

10 de octubre de 2012 | 11 hrs
escribe:

Aplausos!, aplausos por esta columna...!!
Saludos
Lucho Amaya

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Marco Sifuentes Marco Sifuentes

Marco Sifuentes es Bachiller en periodismo de la Universidad Católica del Perú .
Es creador del blog El Útero de Marita y  tambien ha sido webmaster, reportero, camarógrafo, editor, corrector, conductor, consultor, productor y asesor de un vicerrector.
En la actualidad, es el editor de INFOS , el nodo de periodismo de investigación del Instituto Prensa y Sociedad. Además, tiene un programa diario en Radio Exitosa .