Agosto 2012

Estrategia de Concordia

Continuar con la serenidad en el proceso de La Haya.

 

Las declaraciones del vicecanciller de Ecuador, Marco Albuja, que ponen énfasis en la neutralidad absoluta de su país en el diferendo marítimo entre Perú y Chile, son una pieza fundamental del proceso de concordia subregional de cara al fallo de la Corte Internacional de Justicia. El representante ecuatoriano ha sostenido que el acuerdo suscrito entre su país y Chile hace poco no podrá ser usado ante La Haya y ha llamado a no involucrar a su país en el diferendo, ratificando una posición ya asumida por el presidente Rafael Correa, coincidente con la que expresa permanentemente el Perú.

La postura ecuatoriana aboga para que el próximo fallo de La Haya ponga punto final a la controversia entre dos países vecinos y celebra que ambas naciones se hayan sometido a la jurisdicción de esa corte internacional. Este sometimiento ha sido cuestionado hace algunos días por un parlamentario chileno, exponente de la posición extrema antiperuana, demandando la renuncia a ese fuero. En el mismo Chile, el vocero oficialista en el Congreso en el tema de Relaciones Exteriores, el diputado Iván Moreira, ha respondido negativamente a esta pretensión. En Lima, Torre Tagle ha puntualizado que el proceso está en marcha y que el retiro de la jurisdicción de La Haya por alguna de las partes no es pertinente.

Es visible el esfuerzo peruano por mantener inalterable su estrategia de concordia y serenidad. En ese marco, es una buena noticia la llegada a ambos países de la misión exploratoria noruega para evaluar mecanismos y costos para el desminado en la frontera entre ambos países, para dar inicio a la eliminación pacífica de uno de los pendientes.

Afirmar esa estrategia cuando se está cerca de iniciar la fase oral del proceso es un esfuerzo complejo aunque no imposible por ambos países, sobre todo en Chile donde su posición oficial es jalonada por un sector minoritario militarista y por rezagos de una cultura diferenciadora y excluyente de una parte de la elite de ese país. Así, el enojoso incidente ocasionado por los términos ofensivos usados contra los ciudadanos de la etnia Bora fue zanjado rápidamente con las disculpas oficiales y el retiro del programa televisivo. Es meritoria la rápida respuesta chilena, a pesar de que queda la sensación que nuestro vecino debe trabajar mucho más, como lo necesitamos los peruanos, en los valores compartidos del respeto a los pueblos originarios.

En esa misma línea se ubican algunas expresiones peruanas que llaman con cierta bulla a desarrollar con premura estrategias de fortalecimiento militar de cara a la sentencia de La Haya. El Perú necesita desde hace más de 20 años recuperar sus capacidades militares disuasivas y este pendiente es una deuda de la sociedad y el Estado con sus FFAA; sin embargo, debe convenirse en que esta tarea no pasa por La Haya y su sentencia sino que es una obligación general y urgente común a nuestra vigencia como Estado. En ese marco complejo debe moverse la diplomacia peruana para llevar a buen puerto el proceso iniciado por decisión nuestra hace siete años. En ese curso, la coherencia y la mesura son condiciones indispensables de los actores públicos y de los formadores de opinión. La estridencia y el alarmismo tienen réditos pero son pasajeros frente a la trascendencia de lo que se juega en la corte internacional.

Hay 4 Comentarios
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10 de agosto de 2012 | 12 hrs
escribe:

exelente

10 de agosto de 2012 | 10 hrs
escribe:

Sr. Mohme que seria del Perú sin intelectos como usted siempre dando la linea de comportamiento honorable y digno que siempre ha caracterizado al pueblo peruano , felicitaciones por su artículo una prueba más de lo dicho.

10 de agosto de 2012 | 10 hrs
escribe:

Mucha razón, pero la deuda de estado para con su pueblo estan en todos los campos, educativo, laboral, tecnológico, etc. Ahora que, considerando las ciscunstancias hay prioridades, que imagino irán cambiando según cambie la actualidad de entonces.

10 de agosto de 2012 | 08 hrs
escribe:

Completamente de acuerdo con el editorial de este importante diario limeño, es decir, el Peru debe contar permanentemente con una fuerza armada bien equipada, con armamento de calidad y no en cantidad, reclutar mas soldados bien remunerados y especializados (tenemos demasiados oficiales!), satelites para uso militar exclusivamente, etc. No distraernos demasiado con el asunto del VRAE; este problema es pasajero. Viva el Peru!

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Director fundador
gustavo mohme Gustavo Mohme

Gustavo Mohme Llona nació el 25 de abril de 1930, en el distrito de Chulucanas, Piura, y debido a la repentina muerte de su madre fue criado desde muy pequeño por su abuela materna, Stella Miller de Llona. Lejos de que esto sea un impedimento para su formación, siempre dio grandes muestras de honestidad con las personas que lo rodeaban, siendo solidario con todo aquel que lo necesitaba.

Mencionar su nombre es referirnos a un emblemático personaje que, en su quehacer político y periodístico, influyó en el desarrollo de la sociedad peruana durante varias décadas. No sólo se trato de un reconocido ingeniero civil que desarrolló obras de gran envergadura, sino que se enfrentó a los representantes de nuestras etapas más nefastas: la dictadura fujimontesinista.

En el año 1956 Gustavo Mohme Llona decidió casarse con Ramona Seminario, y fruto de su amor llegaron sus seis hijos: Stella Mohme Seminario, Gustavo, María Eugenia, Gerardo, Helena y Carlos. Años después y convencido por el ex presidente Fernando Belaunde Terry, decide incursionar en la política, adhiriéndose al partido Acción Popular (AP).

En 1985 fue elegido senador por Izquierda Unida. En la siguiente elección general, en 1990, volvió a ganar un puesto como senador, pero su gestión fue interrumpida por el autogolpe de Estado de Alberto Fujimori en 1992. Tras un breve receso, Mohme Llona fue llamado por el líder de Unión Por el Perú (UPP), Javier Pérez de Cuéllar, para integrar la lista parlamentaria, y así logró ser elegido para el periodo 1995-2000. Posteriormente, la muerte sorprendió a Mohme cuando había sido reelegido como congresista para el periodo 2000-2005, esta vez con la agrupación Somos Perú.

En noviembre de 1999, Gustavo Mohme Llona convocó a diversas fuerzas políticas a firmar el Acuerdo de Gobernabilidad para fortalecer la democracia y enfrentar al fujimorismo y conservar la institución de la democracia.

Su trabajo político estuvo a la par con un sueño que en 1981 concretó: la fundación del Diario "La República”, convirtiéndose en uno de los medios de comunicación más importantes del país, lo que se mantiene hasta la fecha. Años después, también se formaron los diarios “El Popular” y “Libero”. Gustavo Mohme Llona falleció el 23 de abril del 2000, pero a pesar de ello, su legado se mantiene en cada uno de los trabajadores que conforman hoy el Diario La República.