El penal que ocupa el ex presidente Alberto Fujimori en el extremo suroeste del Fundo Barbadillo se ha convertido en el centro neurálgico de la campaña de Fuerza 2011.
Edmundo Cruz y Jonathan Castro.
Todos los aspirantes a una curul –según confesión de parte– han pasado obligatoriamente por su concurrida celda-despacho, y la lista de candidatos al Congreso que se inscribirá el próximo martes 8 se aprobará allí en última instancia.
El área exterior del acceso al penal ha sido prácticamente tomada. Desde hace un año alquilan un inmueble de 250 metros cuadrados ubicado en la manzana A, lote 40, de la Asociación Florida 2, colindante con el fundo y a 20 metros de la puerta de entrada.
También han instalado allí una mixtura de depósito y alojamiento: media docena de camas con servicios higiénicos para los visitantes provincianos del ex mandatario se alinea junto a la logística de campaña (desde afiches hasta las cocinas, tazas y gorros para regalar y sortear).
La zona aledaña al centro de reclusión ha sido tomada como estacionamiento del parque pesado propagandístico.
La portátil
Una camioneta (placa AOS944) de carga con veinte cocinas a gas (el plato fuerte de la táctica populista) está aparcada permanentemente esperando destino. Lo mismo que dos buses tipo escolar habilitados para servir de estrados móviles y de transporte del personal integrante de la denominada “portátil”.
Uno de los indicadores elocuentes del papel rector que desde la cárcel juega el ex presidente en la campaña de su hija y de su movimiento es la afluencia diaria de vehículos.
En 47 días La República ha registrado las placas de 180 vehículos, 36 de ellos pertenecientes a empresas privadas. La muestra captó también las placas de los autos de tres candidatos de Fuerza 2011: Lidia Cortez Ñaca, Luis López Vilela y Luis Cordero Jon Tay.
