Sociedad
Loading

Desayunó con frialdad pensando en cómo deshacerse del cuerpo

DIRE090610vna.jpg

Confesión. Van der Sloot iba a sacar del hotel restos de la joven en un maletín. Al final el homicida desistió porque temió que empleados lo intervinieran por marcharse con su “equipaje” sin pagar. Nota relacionada

Ernesto Guerrero L.

Luego de asesinar a Stephany Tatiana Flores Ramírez, el holandés Joran van der Sloot no se desesperó, más bien actuó con increíble frialdad.

Se sentó en la cama de la habitación 309 del hotel TAC y desayunó, observando fijamente el cadáver de la joven que yacía de bruces en el piso.

Bebió un café express, comió cuatro biscotelas e ingirió tres pastillas de anfetamina mientras pensaba en cómo deshacerse del cuerpo de Stephany.

Escalofriante relato

Fuentes policiales aseguraron que el confeso homicida narró las escenas antes descritas durante los interrogatorios que se le practicaron en la Dirincri.

Revelaron además que Van der Sloot habría consumido los fármacos para contrarrestar el cansancio, pues se había amanecido con la víctima jugando póker en el casino Atlantic City.

El singular desayuno lo adquirió en un local situado frente al centro de hospedaje.

Una valija para los restos

Fueron dos vasos con café los que compró porque, según dijo, tenía previsto desayunar junto con la infortunada muchacha, a quien había conocido en la víspera (29 de mayo) en la casa de juegos.
“Iba a usar una de mis maletas para sacar del hotel el cuerpo. No lo hice porque temí que me detuvieran por irme con mi equipaje sin pagar”, declaró el muchacho de 21 años, según contó un detective vinculado con la investigación.

Estaba quebrado, había perdido casi todo su dinero jugando póker desde el 14 de mayo último, cuando llegó a Lima procedente de Colombia. Por eso adeudaba los servicios de estadía, precisó otro agente.

Se bañó y se rasuró

Las fuentes consultadas por este diario indicaron que el holandés no tuvo más alternativa que huir, pese a que iba a quedar en evidencia.

Antes se bañó y se rasuró. Tuvo tiempo suficiente para mudarse incluso de ropa.

Dejó sobre la cama de la habitación un despintado pantalón de dril y una ancha polera crema, prendas con las que aparece en los videos captados por cámaras de seguridad a las 5.20 de la mañana del 30 de mayo, cuando ingresaba con Stephany al hotel TAC de la cuadra 61 de la avenida República de Panamá.

Se puso un pantalón vaquero azul oscuro y un polo rojo con rayas horizontales blancas y negras. Las mismas cámaras lo grabaron marchándose así a las 8.45 de la mañana del mismo 30 de mayo.

En la espalda portaba una mochila de lona en la que llevaba su inseparable computadora portátil, aquella que Stephany se atrevió a explorar, acción por la cual –según el criminal– terminó muerta.

Las autoridades no descartan que Van der Sloot haya pensado en algún momento arrojar el cadáver de Stephany al mar, quizá desde algún espigón de la Costa Verde o de una embarcación de pesca artesanal.

Extraño hallazgo

Basan dicha presunción en un extraño hallazgo. En efecto, cuando la Policía de Investigaciones de Chile lo detuvo, encontró en su mochila, junto a su laptop, una tabla de mareas que consignaba con precisión los oleajes previstos en el mar limeño.

A todo ello se suman los antecedentes del homicida, quien también fue acusado en Aruba por asesinar a la estudiante estadounidense Natalee Holloway, el 30 de mayo del 2005.

Fondeó a Natalee

El cadáver de la muchacha de 17 años (según una confesión del holandés, grabada extraoficialmente por un periodista) fue lanzado al mar.

Esa vez, Van der Sloot se salvó de la cárcel porque no fue posible localizar los restos de la víctima. Para la justicia de Aruba, si no hay cadáver no hay caso.

Beth Twitty, madre de Natalee, quien, al igual que Stephany, conoció a su homicida en una casa de juegos, se pronunció ayer sobre la captura.

Confianza en la justicia

Se mostró confiada en que la policía peruana no permitirá, como en Aruba, que el criminal burle otra vez a la justicia.
Como madre dijo entender la situación que han tenido que afrontar últimamente los padres de Stephany, razón por la cual les expresó sus condolencias.

Ayer, durante todo el día, Joran van der Sloot permaneció en un ambiente especial del octavo piso del edificio de la Dirincri, ubicado en la avenida España, Cercado de Lima.

“No fue sometido a nuevos interrogatorios”, señalóla doctora Ninfa Espinoza Sotomayor, titular de la 40ª Fiscalía Provincial Penal de Lima.

Dialogó con su madre


Se supo que la tarde del lunes, cuatro horas antes de que el asesino confesara, se comunicó telefónicamente con su madre.

Hablaron unos 20 minutos y, aunque no trascendió lo tratado, se presume que ella lo habría convencido para que diga la verdad.

El diálogo entre madre e hijo fue confirmado por el abogado Bert de Rooij, quien desde Aruba asesora al defensor privado que asumió el caso en Lima.

Dos chicas desaparecidas

La periodista holandesa Luisa Wies Ubags, quien reside en Colombia y es corresponsal de varios diarios de su país, se encuentra en Lima siguiendo con atención este escalofriante caso que ha concitado interés mundial.

Ella aseguró que, a raíz del crimen cometido por Van der Sloot en Perú, las autoridades colombianas le han abierto una investigación por considerarlo sospechoso de las desapariciones de dos jovencitas.

Ludópatas

Ambas, según la periodista, también frecuentaban casas de juego como Stephany. Sus familiares perdieron todo contacto con ellas la segunda semana de mayo.

Curiosamente, Van der Sloot estuvo en Colombia desde el 6 de mayo hasta el 14, cuando emprendió vuelo hacia Lima.

Sabía usted que...

Pena benévola. El abogado penalista Mario Amoretti advirtió que si el holandés es procesado por homicidio cometido por emoción violenta (como pretende hacer creer con su confesión) la pena que recibiría sería menor de 5 años y podría salir libre en 3 si se acoge a beneficios penitenciarios.

simple y calificado. Amoretti explicó que el Ministerio Público y la Policía deben esmerarse para reunir elementos incriminatorios que permitan condenar al extranjero por homicidio simple o calificado. En el primer caso la pena es de 6 a 20 años; y en el otro de 15 a 35 años, precisó el letrado.

La Máxima. Sostuvo, además, que de comprobarse que Van der Sloot robó dinero a la víctima sería condenado a cadena perpetua.

Suspenden la reconstrucción del crimen

Por razones de seguridad, la Dirección de Investigación Criminal suspendió ayer la reconstrucción del crimen de Stephany.
2. La diligencia iba a iniciarse a las 5.20 de la mañana en el hotel TC de la cuadra 61 de la avenida República de Panamá, donde fue hallado el cadáver de la joven la mañana del 2 de junio último.

El general César Guardia, jefe de la Dirincri, explicó que la reconstrucción policial se efectuará de acuerdo a ley “en el momento más indicado”. Dijo que tienen tiempo hasta el sábado para hacerlo, fecha en la que se cumplen los siete días de ampliación del periodo de detención concedido por el Ministerio Público para desarrollar las pesquisas.

Pese a la información del general, decenas de periodistas nacionales y extranjeros montan guardia permanente en los exteriores de la Dirincri y del hotel TC.

Hay 23 Comentarios

Enviar un comentario nuevo