Dueño de una prodigiosa voz que ha logrado conquistar los escenarios más recurridos en el mundo, el tenor peruano Juan Diego Flórez celebrará este 13 de enero 39 años vida. Aquí un breve repaso de sus mejores interpretaciones para deleite de sus fans.
El cantante peruano, hijo del guitarrista peruano e intérprete criollo Rubén Flórez y María Teresa Salom, desarrolló su carrera dentro del hogar evidentemente musical. A los 17 años, ingresó al Conservatorio Nacional de Música. Su primer gran maestro fue director Andrés Santa María. Durante su estancia en Perú integró el Coro Nacional y cantó como solista en la Misa de la Coronación de W.A. Mozart y la Pequeña Missa Solemne de Gioacchino Rossini.
Flórez canta la sección “Qui tollis” de la Missa di Gloria de Rossini.
Como todo peruano, que vivió la época difícil que atravesaba el país en la década del noventa, Flórez buscó su futuro fuera del país. Tras pasar dificultades, como lo ha tocado esquivar a todo extranjero en Estados Unidos, el intérprete recibió una beca del Instituto Curtis de Filadelfia, donde estudió desde 1993 hasta 1996. En ese centro empezó a cantar en pequeñas pero fructíferas producciones de ópera estudiantiles en el repertorio que hoy es su especialidad: Rossini. Ahí tuvo sus primeros contactos con el bel canto, con las obras de Vincenzo Bellini y Gaetano Donizetti. Su aprendizaje continuó luego con Marilyn Horne en la Academia de Música del Oeste en Santa Bárbara.
En el papel de Lindoro, Flórez arrebata aplausos con el aria “Languir per una bella”, en el primer acto de la ópera La italiana en Argel.
En 1994, el reconocido tenor peruano Ernesto Palacio, conociendo las cualidades vocales de Juan Diego, lo invitó a formar parte de una grabación de la ópera bufa “El tutor engañado” de Vicente Martín y Soler. Desde entonces, Palacio se volvió mentor y director de la carrera profesional de Flórez.
Aria " Corriam , voliam…” de la ópera “Guillermo Tell” de Rossini.
Flórez debutó como cantante de ópera a los 23 años, en el Festival Rossini en la ciudad de Pesaro, Italia. En aquella ocasión, el representante nacional reemplazó al tenor Bruce Ford en la opera Matilde de Shabran. Esa presentación fue acogida positivamente por la crítica, que elogio la voz de Juan Diego, y fue su primer gran contacto con el público que ahora lo venera en cada actuación.
Entrada de Corradino (Flórez) en el primer acto de la ópera Matilde de Shabran.
Juan Diego ha desarrollado su carrera en el repertorio del bel canto, y por su voz de tenor ligero ha interpretado grandes papeles de las óperas de Rossini. Una de sus mayores interpretaciones, donde deja escuchar su brillante voz para este género, es en el papel del Conde Almaviva en El barbero de Sevilla.
En el aria “Cessa di più resistere”, de la ópera El barbero de Sevilla, Flórez lleva al límite su capacidad para partitura donde se exige al máximo la voz del tenor ligero.
Antes de morir (2007), el gran tenor Luciano Pavarotti lo declaró su sucesor, aunque la voz del connacional, según la crítica, seguía siendo lírico-ligero y no completamente lírico, como la del recordado cantante italiano. En el 2007, Flórez rompió la tradición impuesta por el mítico director Arturo Toscanini, quien prohibió en el teatro de la Scala de Milán esa «mala costumbe», de repetir un aria a pedido del público. El peruano concedió a la audiencia el bis en la difícil aria «Ah, mes amis» en la ópera La hija del regimiento de Donizetti.
En “Ah, mes amis” se le exige al tenor cantar nueve “dos agudos”. Aquí el bis realizado el Teatro Carlo Felice de Génova en octubre del 2006.
La frase
“Es el más grande tenor ligero de todos los tiempos, el máximo de su categoría”-Plácido Domingo.
