Horror en Arequipa. Secuestra y mata a niña de diez años. Sujeto plagió a Adelayne cuando la menor salía de la escuela. Colegiala era hija de un minero informal. Policía investiga entorno familiar.
Redacción La República.
Sus padres y tres hermanos sienten que les han arrancado el corazón. Y no es para menos, la engreída de la casa, Adelayne Liz Nina Yana, de solo 10 años de edad, fue secuestrada y asesinada con crueldad en Arequipa por un misterioso sujeto que pretendió cobrarles un rescate de 150 mil soles.
La pequeña cursaba el cuarto grado de primaria en el colegio 41024 Gallegos Sáenz, del distrito de Cayma. El último martes la plagiaron cuando salía del plantel.
Sus compañeras aseguraron que un tipo de 20 años, aproximadamente, se la llevó con engaños.
Ese mismo día, poco antes de las 4.00 de la tarde, Flora Yana Aquino, madre de la escolar, recibió una aterradora llamada. “Tengo a su hija, señora, si la quiere de regreso junte 150 mil soles...”, le dijo un hombre con voz intimidante.
La llamada fue realizada desde un teléfono celular. El sujeto le aseguró que volvería a comunicarse para darle instrucciones.
Valentín Nina Mestas, padre de Adelayne Liz, es minero informal en Mollehuanca (Chala). Apenas se enteró de lo sucedido, dejó todo y retornó a casa. La búsqueda de la estudiante resultó vana. Familiares, amigos y vecinos recorrieron la ciudad sin suerte. La Policía hizo lo propio con los mismos resultados.
Huésped mortal
Se ha establecido que a las 5.00 am del jueves el secuestrador llegó con la escolar al hostal Yaureita, de la calle Javier Pérez de Cuéllar y arrendó un cuarto. Dijo llamarse Joel Mamani Vilca. El nombre es falso. Los investigadores presumen que el tipo sea allegado a la familia, porque la niña, aparentemente, lo conocía debido a que ingresó al hospedaje sin problemas. El mismo jueves, en horas de la noche, Adelayne Liz fue asesinada. El criminal la ahorcó y se marchó, dejando la TV del cuarto prendida. Se desconoce dónde estuvo retenida la pequeña antes de ser llevada al hostal.
Sabía usted que...
No hubo pago. El asesino negoció con la madre el pago de rescate. Su última exigencia fue de 10 mil soles. Hizo el pedido cuando ya había matado a la niña.
Protesta. No fue posible rastrear el celular del plagiador porque la telefónica móvil rechazó una orden judicial gestionada por la PNP.