Sus familiares y amigos lo buscaron sin desmayo y hasta el final no perdieron la esperanza de volverlo a ver con vida. Por desgracia ocurrió lo peor: la policía estadounidense halló muerto en un reservorio de agua de la ciudad de Boston al estudiante peruano Franco García Espinoza, quien estuvo desaparecido desde el 22 de febrero pasado.
El joven de 21 años era alumno de la prestigiosa Boston College de Massachusetts, donde estudiaba medicina. Los investigadores locales establecieron que se ahogó y presumen que cayó al tanque accidentalmente. El cuerpo salió a flote tras permanecer varias semanas sumergido.
Dicho reservorio está ubicado a solo unas calles de la escuela de Franco y a no mucha distancia del bar de Cleveland donde estuvo bebiendo licor con amigos el día en que desapareció.
El muchacho alternaba sus estudios con el trabajo. Laboraba en la empresa CVS, en Waltham. En sus horas libres disfrutaba tocando el clarinete, según recordaron los deudos.
