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Pronósticos

“El Senamhi miente cuando asegura que no hay Niña”

El Hombre del Tiempo, Abraham Levy.
El Hombre del Tiempo, Abraham Levy.

El aumento en el caudal de los ríos y las fuertes lluvias en el interior del país continuarán todavía en las próximas semanas, pronostica el Hombre del Tiempo, Abraham Levy.  Se debe, asegura, al fenómeno de La Niña, que ha enfriado el mar  pero que ya se encuentra en su fase final. Lo que se viene es un Niño que podría ser  de magnitud leve.

 

Por Flor Huilca

Fotos Rubén Grández

 

El reservorio de Tinajones en Lambayeque solía llenarse entre diciembre y abril, meses que dura la temporada de lluvias. Este año, ni bien llegó febrero, ya estaba completamente lleno, cuenta Abraham Levy para graficar la intensidad con que las lluvias están castigando el sur y el norte del país. Luego prende su computadora y nos muestra el mapa de lluvias del Perú captado por un satélite. Desde lo alto, Tumbes se ve cubierto de puntitos verdes que están cercando ya sus costas debido a las torrenciales lluvias. En la costa sur, en Arequipa, se ve cómo el río Majes llega al Pacífico como un surco lleno de chocolate espeso, luego de pasar amenazante por la Ciudad Blanca. Esa será la foto del Perú en las próximas semanas.



–¿Qué es lo que está causando lluvias tan intensas en casi todo el país?



–Este año, al igual que el 2011, estamos sintiendo los efectos del fenómeno de La Niña. Eso, sumado a las nubes que vienen de Brasil, está provocando un aumento  de las lluvias en la sierra sur y centro del país. En el caso de la sierra norte no sabemos por qué unos años aumentan las lluvias y otros no. Este año las lluvias han sido particularmente extremas en Cajamarca.





–¿Dónde se ubican los puntos más críticos por las lluvias?



–En el norte. Estamos teniendo lluvias constantes en Piura y Tumbes; el río Tumbes se ha salido de su cauce y ha inundado más de mil hectáreas. Mi preocupación son las precipitaciones constantes en la parte alta del río Piura; frente a ese departamento hay presencia de masas de agua caliente que han elevado la temperatura del mar y seguirán provocando más lluvias, lo que puede generar un desborde del río Piura. Su caudal es de 600 a 800 metros cúbicos por segundo; en el 98, con un Niño fuerte, llegó a 4 mil, y si ahora alcanza los 2 mil vamos a tener serios problemas. Todo dependerá de las lluvias, y todos los días está lloviendo.



–En Arequipa también está lloviendo todos los días.



–En Arequipa, a diferencia de lo que ocurrió con La Niña en el 2011, hay variaciones dentro del mismo escenario de lluvias fuertes. Esta vez las precipitaciones están hacia el sur de Arequipa, por eso están llegando a la ciudad. El año pasado estaban más hacia la sierra central. Eso continuará. El pico de lluvias es en febrero y luego empieza a descender.



–¿Se puede saber hasta cuándo tendremos ese panorama de lluvias?



–La Niña nos acompañará en lo que queda del verano, seis semanas más, pero lo que vemos en nuestros modelos del pronóstico de lluvias es que el norte y el sur van a seguir siendo las zonas más lluviosas: la sierra norte, la costa norte y la sierra sur. Lo normal es que las lluvias terminen cuando concluya el verano, una o dos semanas después se vienen abajo, eso es los primeros días de abril. En el sur terminarán antes, en marzo. El lado bueno de esto es que será un buen año para la agricultura. Hay buenas reservas de agua, buena pesca de anchoveta.



Hay fenómeno de La Niña



A diferencia del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrografía (Senamhi), el organismo que brinda información oficial sobre el tiempo y el clima, Abraham Levy es categórico en señalar que estamos frente a un fenómeno de La Niña. Lo sostiene desde agosto del año pasado. Un mes antes lo anunció a sus clientes, y nadie lo ha refutado. Otra vez va a los mapas satelitales para mostrarnos en tiempo real los círculos de color celeste que flotan frente a las costas peruanas. Son masas de agua fría, mar adentro, en el Pacífico, rodeadas de círculos de color amarillo y naranja. Eso quiere decir, explica Levy, que La Niña está en su fase final y que se aproximan días de más calor en Lima.





–¿Podemos saber ya si tenemos un fenómeno de La Niña y de qué magnitud es?



–Estamos en La Niña desde agosto del año pasado. Es de moderada a fuerte y ya está acabando.

–Pero el Senamhi hasta enero hablaba sólo de indicios, no dijo que hay una Niña.



–El Senamhi tiene problemas, hay que decirlo. El Senamhi miente cuando dice que no hay Niña. ‘La Niña posiblemente haga una transición a condiciones neutrales en marzo y mayo; las condiciones avanzadas continuaron durante enero’, eso lo dice la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos). Es muy incómodo hablar del Senamhi. Se ha ganado la imagen que la gente tiene de ellos.



–¿El Senamhi tiene instrumentos técnicos para haberlo advertido antes? ¿Por qué crees que no lo dicen?



–Los que hacen ese trabajo son las agencias climáticas internacionales que tienen satélites y boyas, tienen todo. Entras a la Organización Meteorológica Mundial, de la cual el Perú es miembro, y ellos dicen que hay Niña. Lo dicen desde agosto y no veo cuál es la necesidad de ocultar una cosa así. En el Estado existe la costumbre de esconder algunas cosas por temor, falta de conocimiento o falta de criterio. Se puede entrar también a la web de la NOAA, cuyo presupuesto debe ser entre 5 mil y 7 mil millones de dólares para hacer ese trabajo, y también lo dicen.



–¿Cómo será en Lima lo que queda de nuestro verano?



–La niebla va a ir disipándose en los próximos días en la medida que las masas de agua caliente que han entrado a nuestras costas avancen. Con ello aumentará el calor y además tendremos un otoño cálido. Por ahora la capa fría que hay frente a nuestras costas está confinada entre Ica y Lambayeque.





 –En el día se siente cada vez más calor. ¿Va a seguir subiendo la temperatura?



–El día más caluroso ha sido de 31 grados en Lima. En las zonas altas como San Juan de Lurigancho, en La Molina, estamos llegando a 30 grados. El bochorno seguirá en los días calurosos porque estamos en el periodo más alto del verano. El día más caluroso que se recuerda de Lima fue el 16 de febrero del 98: hubo 35.2 a la sombra. En ese verano todos los días se pasaba de los 30. Lo que tenemos ahora en Lima es un chiste al lado de ese verano en el que hubo fenómeno de El Niño fuerte.



–¿Por qué crees que la información del clima no es de interés masivo en los peruanos?



–Los principales usuarios de la información climatológica no son la gente común sino las personas que trabajan en  los sectores agricultura, energía, pesca, minería. Son ellos los que están pendientes porque atañe directamente a su vida, aunque cuando llueve todos se mojan. En Lima no interesa tanto porque no hay cambios sustanciales en el clima.



–¿Qué se puede predecir y con cuánto tiempo de anticipación?



–Se puede predecir el caudal del río Rímac con cuatro o cinco meses de anticipación, y la precipitación en la cuenca alta del Rímac con cinco días. Lo que es sencillo de predecir es el pronóstico de lluvias, la temperatura.



–Y en cuanto a los Niños y las Niñas, ¿cómo han evolucionado estos fenómenos?



–Hablamos de modelos de clima y eso está muy vinculado a El Niño o a La Niña. Si hay Niña, por ejemplo, se desarrollan patrones climáticos fríos. Ahora vamos a tener seguramente un Niño en los próximos 18 meses, posiblemente de magnitud débil. Va a pasar porque estadísticamente toca, y un verano con Niño es generalmente de poca lluvia en el sur y en la sierra, y de un poco más de precipitaciones en el norte si es suave. Estamos en una fase negativa de la oscilación decadal donde van a abundar las Niñas de cierta fortaleza y van a escasear los Niños, y si se presentan no serán fuertes. Tuvimos una fase positiva del 77 al 98 en la que abundaron los Niños y fueron muy fuertes como del 83 o 98, por eso desde el 98 no tenemos un Niño importante.

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