La posible construcción de una carretera que una las zonas de Iñapari (Brasil) con Purús (Perú) ha generado preocupación en decenas de comunidades indígenas del lugar, que desde cientos de años conviven con la naturaleza, y ahora esta relación peligra por una obra que no cuenta con un sustento razonable.
Por Luis Santolalla Huerto
@luissantolalla
Arsenio Calle es presidente del Parque Nacional Alto Purús (PNAP), y desde hace meses, junto a un puñado de ambientalistas y dirigentes indígenas de la provincia de Purús, ha emprendido una lucha que el Estado no ha sabido atender hasta este momento.
Se trata de un proyecto de ley presentado por el congresista Carlos Tubino, que plantea, según refiere el legislador, la interconexión terrestre entre Iñapari y Purús.
Sobre el tema, Calle nos explica que casi el 80 por ciento de las comunidades nativas que habitan en Purús se reunieron entre el 15 y 17 de Junio en un congreso extraordinario, y en el que participaron más de 200 dirigentes indígenas. La decisión fue unánime: se oponen a una carretera que divida sus comunidades y amenace sus territorios, recursos naturales y seguridad alimentaria.
“Se invitó al evento al párroco de Purús, Miguel Piovesan, así como otras autoridades de la zona, pero él prefirió hacer un trabajo informativo en la capital y no asistió. Los líderes de las comunidades esperaban contar con su punto de vista y la exposición de sus argumentos de manera directa”, explicó.
El presidente del PNAP señala que casi a diario en Purús Piovesan ha utilizado una radioemisora y un medio escrito para mostrar su aprobación a la construcción de la vía, pero no ha querido reunirse con las comunidades del lugar.
“Tiene un diálogo opuesto a la federación, cuestionamientos. A veces contra los mismos dirigentes y comuneros que no piensan como él”, mencionó.
Por ello, Arsenio Calle consideró que cuando el representante de la Iglesia afirma que las comunidades nativas están a favor de la carretera, miente.
“Ese es el problema, trae un mensaje equivocado, viene a desinformar, no está trabajando con honestidad y sinceridad. Si tiene una propuesta debe decírnosla, pero esto no ha sucedido”, remarcó.
¿POR QUÉ UNA CARRETERA?
Esa es la pregunta que muchos se hacen. Para el congresista Carlos Tubino, la vía que promueve evitaría “el proceso de desnacionalización” de los pobladores de la zona. Asimismo, considera que el aislamiento “origina sobreprecios, mala educación y pésima Salud”.
Por su parte, Arsenio Calle sostiene que detrás de la construcción de la vía hay intereses económicos, debido al potencial maderero en Purús por la caoba que alberga.
“Pero las comunidades nativas no están preparadas para las actividades extractivas que habría en la zona. Sabemos todas las consecuencias que traen. La carretera no va a resolver los problemas de salud y educación de la provincia, es la presencia permanente e institucional del Estado lo que se necesita”, agregó.
CONFLICTO SOCIAL A LA VISTA
Frente a esta situación, y de contradecir el deseo de las comunidades indígenas, ¿podría generarse un nuevo conflicto social, como los que afectan a Cusco y Cajamarca en la actualidad? Para Arsenio Calle, es una posibilidad.
“Se generaría un nuevo conflicto social, porque hay un gran sector de la población indígena que ha dado su opinión, ven una amenaza en la nueva carretera, es lo que han manifestado. Anteriormente hemos sido invitados al Congreso, al igual que otras instituciones. Eso es lo que he podido percibir y observar lo dicho por los delegados”, agregó.